jueves, 29 de julio de 2021

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 30 DE JULIO DE 2021

 Mt 13,54-58: ¿No es el hijo del carpintero? Entonces, ¿de dónde saca todo eso?



En aquel tiempo, fue Jesús a su ciudad y se puso a enseñar en la sinagoga. La gente decía admirada:

-¿De dónde saca éste esa sabiduría y esos milagros? ¿No es el hijo del carpintero? ¿No es su madre María y sus hermanos Santiago, José, Simón y judas? ¿No viven aquí todas sus hermanas? Entonces, ¿de dónde saca todo eso? Y desconfiaban de él.

Jesús les dijo:

-Sólo en su tierra y en su casa desprecian a un profeta.

Y no hizo allí muchos milagros, porque les faltaba fe.




La gente decía admirada: ¿No es el hijo del carpintero? ¿de dónde saca todo esto?. Aunque Jesús desprecia luego estas expresiones, sin embargo, me permito el lujo de darle la vuelta y quedarme con la palabra que dice el texto: “admirada”. Normalmente esta palabra hace referencia a un contenido positivo. Y aquí es donde quiero ir. Jesús estuvo 30 años viviendo en la normalidad de la vida, en su cotidianidad y sencillez. Ahora se maravillan porque el compañero de juegos, tertulias, etc es ahora el que opera milagros, y habla palabras que llegan al alma. 


Es momento de profundizar, meditar sobre estos 30 años. A nivel cuantitativo es mucho más largo este periodo que la etapa pública de Jesús. La balanza va en contra de vida pública de Jesús. Por tanto, no es desdeñable ni despreciable esta época. Y esto nos revela algo fundamental de Dios. Nuestro Dios es el de la cotidianeidad, de la sencillez, del trabajo callado, el que nunca descansa: “mi Padre siempre trabaja”. Es el Dios del grano de mostaza, de la levadura en la masa, etc. Hay tanto trabajo que hacemos callado, en la sombra, sin reconocimiento, sin recompensa. Sin embargo, valioso para nosotros mismos, para los demás y también para Dios. Dios es el que sabe recompensar: “que no deja sin recompensa ni un vaso de agua”.


Por otro lado, todo lo que Jesús manifiesta en la etapa pública lo aprendió en esos 30 años a la sombra. El texto dice que crecía en sabiduría, estatura y gracia. Crecía en sabiduría, la sabiduría del pueblo, de las personas sencillas, de su madre y padre. Y también crecía en la gracia, en la relación personal con su Padre, también enseñada por sus padres. Aprender de la sabiduría de los pueblos, que está más allá de los comentarios fáciles que se transmiten en las conversaciones. Es la sabiduría que sabe penetrar las situaciones y quedarse con lo esencial. En todos los pueblos, épocas, tiene esta sabiduría. Hay que saber buscarla, acogerla, seguir transmitiéndola. 


miércoles, 28 de julio de 2021

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 29 DE JULIO DE 2021

Jn 11,19-27: Creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios.



En aquel tiempo, muchos judíos habían ido a ver a Marta y a María, para darles el pésame por su hermano. Cuando Marta se entero de que llegaba Jesús, salió a su encuentro, mientras María se quedaba en casa. Y dijo Marta a Jesús:

–Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá.

Jesús le dijo:

–Tu hermano resucitará.

Marta respondió:

–Sé que resucitará en la resurrección del último día.

Jesús le dice:

–Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?

Ella le contestó:

–Sí, Señor: yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo.



En medio de la muerte de su hermano Lázaro, Jesús pone a Marta en la encrucijada de la fe: que es creer en Jesús y en su poder. Yo creo que es la pregunta que nos hace Jesús continuamente en nuestras encrucijadas. ¿Crees en mi?


Marta, de la cual, anteriormente se había llevado la reprimenda de Jesús, por no elegir la parte mejor; aquí si da muestras de saber elegir: y eligió la fe. 


Ya había dado el salto de la fe cuando se había encontrado con Jesús. Es bonita la afirmación: “si hubieras estado aquí…pero aún ahora….” Impresiona. Pero le faltaba un punto dado que Marta creía en la resurrección después de la muerte, pero el poder absoluto de Jesús para “revivir” a su hermano. 


Y su hermano “revivió” por la fe de la hermana. 


En la vida se nos presentan muchas encrucijadas, y en todas hay una llamada de Dios. En todas hay una pregunta que nos hace Jesús a cada uno de nosotros: ¿Crees en mí?. Ya la pregunta es nuestra salvación, porque nos sirve de recordatorio que Jesús está con nosotros siempre y hace despertar nuestra fe, muchas veces adormecida.  

HORARIOS DE MISA

Si estás fuera de tu lugar de residencia, y quieres ir a misa. Ya hoy en día puedes consultar los horarios en muchas páginas. Aquí te pongo algunas, para que tengas más oportunidades de encontrar la Iglesia más cercana a donde estés. 

Hemos contactado con cada uno de estos portales, para que las misas de nuestras parroquias estén actualizados.








MISAS.ORG





HOJA PARROQUIAL DEL DOMINGO XVIII DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO B




  HOJA PARROQUIAL

31 de Julio y 1 de Agosto de 2021
Domingo XVIII del Tiempo Ordinario. Ciclo B.
Parroquias de Tazacorte y Ntra. Sra. de Fátima en Tijarafe

Textos tomados de la página web de los dominicos en España. Dibujos obra de Fano.


“Yo soy el pan de vida”


 


  El pueblo de Israel, en su travesía del desierto hacia la libertad de la tierra prometida, experimentó múltiples incomodidades y se quejó amargamente de ellas. Ante las dificultades  y la  incertidumbre de su peregrinar por el desierto, el pueblo  añora incluso las pobres seguridades  que disfrutaba en su vida de de esclavitud. En realidad, no se quejan de Moisés, se quejan de  Dios, y comienzan a dudar de sus promesas.


  El Señor quiere enseñar al pueblo de Israel a contemplar su historia con ojos de fe. A que estén abiertos a las promesas y a las sorpresas de Dios. Pero con frecuencia el hombre prefiere aferrarse a sus pobres seguridades más bien que confiar en las promesas del Señor. Con el maná como  anuncio profético de un alimento  mucho más precioso, Dios asegura que siempre cumplirá sus promesas y que nunca defrauda a quien pone su confianza en él.

 

  También a nosotros, como a la multitud que comió el pan milagroso, Jesús nos exhorta a ensanchar nuestro horizonte y  procurar en primer lugar el pan que no perece, ese pan que Jesús identifica con su persona.


  Cada vez que nos reunimos para celebrar la Eucaristía revivimos el bautismo que ha puesto en nuestro corazón la semilla del hombre nuevo, que no se sacia con el pan material, y menos aún con el alimento vulgar de pasiones engañosas, sino que se alimenta de toda palabra que sale de la boca de Dios.








LECTURAS


Primera lectura del Libro del Exodo 16, 2-4. 12-15.


En aquellos días, la comunidad de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón en el desierto, diciendo:

«¡Ojalá hubiéramos muerto a manos del Señor en la tierra de Egipto, cuando nos sentábamos alrededor de la olla de carne y comíamos pan hasta hartarnos! Nos habéis sacado a este desierto para matar de hambre a toda esta comunidad».

El Señor dijo a Moisés:

«Mira, haré llover pan del cielo para vosotros: que el pueblo salga a recoger la ración de cada día; lo pondré a prueba a ver si guarda mi instrucción o no.

He oído las murmuraciones de los hijos de Israel. Diles: “Al atardecer comeréis carne, por la mañana os hartaréis de pan; para que sepáis que yo soy el Señor Dios vuestro”».

Por la tarde, una bandada de codornices cubrió todo el campamento; y por la mañana había una capa de rocío alrededor del campamento. Cuando se evaporó la capa de rocío, apareció en la superficie del desierto un polvo fino, como escamas, parecido a la escarcha sobre la tierra. Al verlo, los hijos de Israel se dijeron:

«¿Qué es esto?».

Pues no sabían lo que era. Moisés les dijo:

«Es el pan que el Señor os da de comer».


Salmo 77, 3 y 4bc. 23-24. 25 y 54 R/. El Señor les dio pan del cielo


Lo que oímos y aprendimos,

lo que nuestros padres nos contaron,

lo contaremos a la futura generación:

las alabanzas del Señor, su poder. R.

Pero dio orden a las altas nubes,

abrió las compuertas del cielo:

hizo llover sobre ellos maná,

les dio pan del cielo. R.

El hombre comió pan de ángeles,

les mandó provisiones hasta la hartura.

Los hizo entrar por las santas fronteras,

hasta el monte que su diestra había adquirido. R.


Segunda lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Efesios 4, 17. 20-24


Hermanos:

Esto es lo que digo y aseguro en el Señor: que no andéis ya, como es el caso de los gentiles, en la vaciedad de sus ideas.

Vosotros, en cambio, no es así como habéis aprendido a Cristo, si es que lo habéis oído a él y habéis sido adoctrinados en él, conforme a la verdad que hay en Jesús. Despojados del hombre viejo y de su anterior modo de vida, corrompido por sus apetencias seductoras; renovaos en la mente y en el espíritu y revestíos de la nueva condición humana creada a imagen de Dios: justicia y santidad verdaderas.


Evangelio según San Juan 6, 24-35


En aquel tiempo, cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaún en busca de Jesús.

Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron:

«Maestro, ¿cuándo has venido aquí?».

Jesús les contestó:

«En verdad, en verdad os digo: me buscáis no porque habéis visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros. Trabajad, no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre; pues a este lo ha sellado el Padre, Dios».

Ellos le preguntaron:

«Y, ¿qué tenemos que hacer para realizar las obras de Dios?».

Respondió Jesús:

«La obra que Dios es esta: que creáis en el que él ha enviado».

Le replicaron:

«¿Y qué signo haces tú, para que veamos y creamos en ti? ¿Cuál es tu obra? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: “Pan del cielo les dio a comer “».

Jesús les replicó:

«En verdad, en verdad os digo: no fue Moisés quien os dio pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo».

Entonces le dijeron:

Señor, danos siempre de este pan».

Jesús les contestó:

«Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí no tendrá sed jamás».






Parte 3. Cómo obtenemos la vida en Cristo


PRIMERA SECCIÓN. Para qué estamos en la tierra, qué debemos hacer y cómo nos ayuda el Espíritu Santo de Dios


CAPÍTULO SEGUNDO. «Amarás a tu prójimo como a ti mismo»


EL QUINTO MANDAMIENTO: No matarás.


379 ¿Qué acciones están prohibidas por el precepto de no matar?


Están prohibidos el asesinato y la cooperación en el mismo. Está prohibido el asesinato en la guerra. Está prohibido el aborto de un ser humano desde su concepción. Están prohibidos el suicidio, la automutilación y la autodestrucción. También está prohibida la eutanasia, es decir, poner fin a la vida de personas disminuidas, enfermas o moribundas. “Hoy se infringe a menudo la prohibición de matar por motivos aparentemente humanos. Pero ni la eutanasia ni el aborto son soluciones humanas. Por eso la postura de la Iglesia ante estas cuestiones es de una claridad meridiana. Todo aquel que procure un aborto, ejecutándolo directamente o prestando su colaboración necesaria, si el aborto se produce, está automáticamente excomulgado. Cuando se suicida una persona mentalmente enferma, su responsabilidad está no pocas veces disminuida y con mucha frecuencia totalmente anulada.


380 ¿Por qué, sin embargo, se debe aceptar la muerte del otro en el caso de legítima defensa?


Quien ataca la vida de otros puede y debe ser frenado, en caso necesario mediante la muerte del agresor. La legítima defensa no es sólo un derecho; puede ser incluso un deber grave para quien es responsable de la vida de otros. No obstante, las medidas de legítima defensa no deben recurrir a medios abusivos ni ser desproporcionadamente violentas.


381 ¿Por qué se opone la Iglesia a la pena de muerte?


La Iglesia es contraria a la pena de muerte porque es «tan cruel como innecesaria» (beato Juan Pablo II, St. Louis, 27.01.1999). Todo Estado de derecho tiene por principio también el deber de castigar proporcionadamente. En la encíclica Evangelium Vitae (1995) el Papa no dice ciertamente que la aplicación de la pena de muerte sea en todos los casos una pena inaceptable y desproporcionada. Quitar la vida a un criminal es una medida extrema, a la que un Estado sólo debe recurrir en «casos de absoluta necesidad». Esta necesidad se da cuando la sociedad humana no se puede defender más que con la muerte del reo. Pero estos casos, dice beato Juan Pablo II, «son ya muy raros, por no decir prácticamente inexistentes». 


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martes, 27 de julio de 2021

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 28 DE JULIO DE 2021

 Mt 13,44-46: Vende todo lo que tiene y compra el campo.


En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: 


-«El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas que, al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra.»




El reino de los cielos se parece a un tesoro. La visión de Jesús sobre el reino de los cielos es siempre positiva, mejor de lo que uno puede imaginar. La descripción que hace Jesús se resume en una palabra: “tesoro”. El tesoro es algo atrayente, apetecible, inmerecido, desbordante, etc. El tesoro es algo que me encuentro, que no es fruto de mi trabajo, sólo de mi búsqueda.


Ante ello, merece la pena todo lo que yo pueda hacer, trabajar, luchar por este Reino. Y más que luchar, hacer y trabajar; el texto dice: vende todo lo que tiene. Y aún así, el tesoro sería siempre mucho más que lo que podría obtener por venderlo todo. 


Pero cuando llegamos a concretarlo en el reino de los cielos que tenemos que trabajarlo yo, es cuando me doy cuenta de que no lo tengo tan claro. Y empezamos a medir lo que tengo que vender, lo que tengo que dejar. Entonces, no he entendido del todo lo que significa el Reino. Es que el Reino todavía no lo he encontrado. Puedo seguir buscando, porque merece la pena venderlo todo. 

lunes, 26 de julio de 2021

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 27 DE JULIO DE 2021

 Mt 13,36-43: Lo mismo que se arranca la cizaña y se quema, así será al fin del tiempo.



En aquel tiempo, Jesús dejó a la gente y se fue a casa. Los discípulos se le acercaron a decirle: 

-«Acláranos la parábola de la cizaña en el campo.» Él les contestó: 

-«El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del reino; la cizaña son los partidarios del Maligno; el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el fin del tiempo, y los segadores los ángeles. Lo mismo que se arranca la cizaña y se quema, así será al fin del tiempo: el Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y arrancarán de su reino a todos los corruptores y malvados y los arrojarán al horno encendido; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga.»



Ayer meditábamos con un evangelio que nos hablaba de crecimiento. Hoy, Jesús les explica a ellos, debido a su petición porque no entendían.

Yo algunas veces todo lo veo así de positivo, así de sencillo. Pero nos damos cuenta que la realidad es mucho más compleja, poliédrica, e incluso cambiante. Todos estamos en proceso de cambio, para bien y para mal. Lo que hay es no perder la perspectiva, porque al final se sabrá si era trigo o cizaña. Lo malo es que no sabemos cuando es nuestro final, así el Señor nos mantiene en tensión hacia el bien.


Pero no podemos perder la imagen que muchas veces, nosotros mismos podríamos pensar que somos trigo y somos cizaña (eso sería lo malo). Esa vista en perspectiva o hacia el final, es muy buena, porque nos recuerda que al final, el trigo será el que tenga el pase, y la cizaña, como no sirve, se quema. 

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 26 DE JULIO DE 2021

  Mt 13,31-35: El grano de mostaza se hace un arbusto, y vienen los pájaros a anidar en sus ramas.



En aquel tiempo, Jesús propuso esta otra parábola a la gente: 

-«El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno siembra en su huerta; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas; se hace un arbusto más alto que las hortalizas, y vienen los pájaros a anidar en sus ramas.» 

Les dijo otra parábola: 

-«El reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina, y basta para que todo fermente.»

Jesús expuso todo esto a la gente en parábolas y sin parábolas no les exponía nada. Así se cumplió el oráculo del profeta: «Abriré mi boca diciendo parábolas, anunciaré lo secreto desde la fundación del mundo.» 



El reino de los cielos tiene una serie de características que lo hace especial, novedoso, único. No está en las coordenadas habituales de la sociedad.


Comienza como una realidad humilde, pequeña, pobre, indefensa. Pero va creciendo lentamente, por dentro, sin que se vea y se note. El reino de los cielos requiere de nuestra fe. Tenemos que aprender a ver más allá de lo que se aprecia. Creer en el poder y la obra de Dios. Claro, también el poder de Dios, según el evangelio que la Iglesia nos puso ayer, en la fiesta de Santiago, en Dios es el servicio.


Y el reino de los cielos, cuando crece, está abierto a todos, provoca armonía y es un reino que “sirve” a todos (de servicio, no de utilidad)


Nos toca a nosotros a creer en Dios, en su obra, en su poder, en su “trabajo”.


jueves, 22 de julio de 2021

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 23 DE JULIO DE 2021

 Jn 15,1-8: El que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante.



En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

- «Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador.

A todo sarmiento mío que no da fruto lo arranca,

y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto.

Vosotros ya estáis limpios por las palabras que os he hablado;

permaneced en mí, y yo en vosotros.

Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.

Yo soy la vid, vosotros los sarmientos;

el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante;

porque sin mí no podéis hacer nada.

Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden.

Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros,

pediréis lo que deseáis, y se realizará.

Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos.»



Como comenté el otro día, somos semillas preparadas y destinadas a dar fruto. Pero este fruto sólo se dará en la medida en la que estemos y permanezcamos en Él. 


Durante mucho tiempo consideraba que estar en el Señor es una cuestión moral, no pecar. Y mi vida se componía de un cumplimiento. Sin embargo, voy comprendiendo poco a poco que nuestra fidelidad y fecundidad depende sólo de un único factor: de no perderlo a Él. Igual que el rey David, que incluso en su pecado no dejó de confiar en Dios, de acudir a Él, de ofrecer su arrepentimiento. 


Por ello, Jesús nos pone esta comparación con la vid. Tiene una fuerza expresiva muy grande. Él es nuestro sustento y sin Él no podremos nunca avanzar, ni dar fruto. 

HOJA PARROQUIAL DEL DOMINGO XVII DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO B. SOLEMNIDAD DE SANTIAGO APÓSTOL

  







  HOJA PARROQUIAL

24 y 25 de Julio de 2021
Domingo XVII del Tiempo Ordinario. Ciclo B.
SOLEMNIDAD DE SANTIAGO APÓSTOL
Parroquias de Tazacorte y Ntra. Sra. de Fátima en Tijarafe

Textos tomados de la página web de los dominicos en España. Dibujos obra de Fano.


“El Hijo del hombre no ha venido a ser servido sino a servir”


 


  En este domingo estival, los pueblos de España celebramos a Santiago, apóstol, como nuestro patrono. El fue, según cuenta la tradición, quien trajo la fe cristiana a nuestras tierras. Tenerle como patrono implica tenerle cercano, tomarle como ejemplo de vida evangélica y confiar que interceda por nosotros.


  Este año, al caer en domingo la fiesta del Apóstol, se ha declarado como Año Santo. Con la crisis, que aún estamos viviendo, es un año un tanto atípico. No obstante desde muchos puntos, no solo de Europa, sino de otros lugares remotos del mundo, se ha reiniciado nuevamente la costumbre de la peregrinación al sepulcro del Santo en Compostela.

 

  La peregrinación ha sido desde muy antiguo un símbolo empleado para significar un reencuentro con uno mismo, y ha servido para unir diferentes pueblos. En Europa el Camino de Santiago ha significado mucho en nuestra historia. Ha conformado nuestro modo de vivir la fe evangélica. 


  Últimamente ha crecido de manera insospechada el número de gentes, sobre todo jóvenes, que recorren este camino. En nuestros días hay una corriente significativa de deseos de espiritualidad y el Camino parece un medio adecuado para favorecer este encuentro con lo mas noble del espíritu humano.









LECTURAS


Primera lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 4, 33; 5, 12. 27-33; 12, 2


En aquellos días, los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con mucho valor. Y se los miraba a todos con mucho agrado.

Por mano de los apóstoles se realizaban muchos signos y prodigios en medio del pueblo.

Todos se reunían con un mismo espíritu en el pórtico de Salomón.

Les hicieron comparecer ante el sanedrín y el sumo sacerdote los interrogó, diciendo:

«¿No os habíamos ordenado formalmente no enseñar en ese Nombre? En cambio, habéis llenado Jerusalén con vuestra enseñanza y queréis hacernos responsables de la sangre de ese hombre».

Pedro y los apóstoles replicaron:

«Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús, a quien vosotros matasteis, colgándolo de un madero. Dios lo ha exaltado con su diestra, haciéndolo jefe y salvador, para otorgar a Israel la conversión y el perdón de los pecados. Testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo, que Dios da a los que le obedecen».

Ellos, al oír esto, se consumían de rabia y trataban de matarlos.

El rey Herodes hizo pasar a cuchillo a Santiago, hermano de Juan.


Salmo 66, 2-3. 5. 7-8 R. Oh Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben


Que Dios tenga piedad y nos bendiga,

ilumine su rostro sobre nosotros;

conozca la tierra tus caminos,

todos los pueblos tu salvación. R.


Que canten de alegría las naciones,

porque riges el mundo con justicia,

y gobiernas las naciones de la tierra. R.


La tierra ha dado su fruto,

nos bendice el Señor, nuestro Dios.

Que Dios nos bendiga; que le teman

hasta los confines de la tierra. R.


Segunda lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios 4,7-15


Hermanos:

Llevamos este tesoro en vasijas de barro, para que se vea que una fuerza tan extraordinaria es de Dios y no proviene de nosotros.

Atribulados en todo, más no aplastados; apurados, más no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, mas no aniquilados, llevando siempre y en todas partes en el cuerpo la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo.

Pues, mientras vivimos, continuamente nos están entregando a la muerte por causa de Jesús; para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. De este modo, la muerte actúa en nosotros, y la vida en vosotros.

Pero teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: «Creí, por eso hablé», también nosotros creemos y por eso hablamos; sabiendo que quien resucitó al Señor Jesús también nos resucitará a nosotros con Jesús y nos presentará con vosotros. ante él.

Pues todo esto es para vuestro bien, a fin de que cuantos más reciban la gracia, mayor sea el agradecimiento, para gloria de Dios.


Evangelio según san Mateo 20, 20-28


En aquel tiempo, se acercó a Jesús la madre de los hijos de Zebedeos con sus hijos y se postró para hacerle una petición.

Él le preguntó:

¿«Qué deseas?».

Ella contestó:

«Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda».

Pero Jesús replicó:

«No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber el cáliz que yo he de beber?».

Contestaron:

«Podemos».

Él les dijo:

«Mi cáliz lo beberéis; pero sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mi concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi Padre».

Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra los dos hermanos. Y llamándolos, Jesús les dijo:

«Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo.

Igual que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido sino a servir y a dar su vida en rescate por muchos».




Parte 3. Cómo obtenemos la vida en Cristo


PRIMERA SECCIÓN. Para qué estamos en la tierra, qué debemos hacer y cómo nos ayuda el Espíritu Santo de Dios


CAPÍTULO SEGUNDO. «Amarás a tu prójimo como a ti mismo»


EL CUARTO MANDAMIENTO: Honrarás a tu padre y a tu madre.


376 ¿Qué obligaciones tienen los ciudadanos con el Estado?


Todo ciudadano tiene la obligación de cooperar lealmente con los organismos estatales y contribuir al BIEN COMÚN en verdad, justicia, libertad y solidaridad. Un cristiano debe también amar a su patria, defenderla de formas diversas en caso de necesidad y ponerse con gusto al servicio de las instituciones estatales. Debe ejercer el derecho activo y pasivo al voto y no sustraerse al pago justo de impuestos. Sin embargo, al ciudadano individual le queda un ámbito libre dentro del Estado, contemplado por los derechos fundamentales elementales: tiene derecho a ejercer una crítica constructiva del Estado y de sus organismos. El Estado existe para los hombres, no el hombre para el Estado.


377 ¿Cuándo hay que negar la obediencia al Estado?


Nadie debe seguir las prescripciones de las autoridades civiles que son contrarias a las leyes de Dios. Fue el APÓSTOL Pedro quien llamó a una obediencia sólo relativa frente al Estado: «Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres» (Hch 5,29). Si, por ejemplo, un Estado impone regulaciones racistas, sexistas o que destruyen la vida, un cristiano está obligado en conciencia a rechazar la obediencia, a negarse a participar y a oponer resistencia. 


EL QUINTO MANDAMIENTO: No matarás.


378 ¿Por qué no se puede disponer de la propia vida ni de la de los demás?


Sólo Dios es señor de la vida y de la muerte. Excepto en caso de legítima defensa o de auxilio necesario nadie puede matar a una persona. Atentar contra la vida es un crimen ante Dios. La vida humana es sagrada, es decir, pertenece a Dios, es su propiedad. Incluso nuestra propia vida únicamente nos está confiada. Dios mismo nos ha dado la vida; sólo él puede tomarla de nuevo. En el libro del Éxodo se dice literalmente: «No matarás» (Éx 20,13). 


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