domingo, 30 de abril de 2023

jueves, 27 de abril de 2023

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 28 DE ABRIL DE 2023

  Jn 6,52-59: Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.


En aquel tiempo, disputaban los judíos entre sí: 

«¿Cómo puede este darnos a comer su carne?». 

Entonces Jesús les dijo: 

«En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. 

Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. 

El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. 

Como el Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre, así, del mismo modo, el que me come vivirá por mí. 

Este es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre».

Esto lo dijo Jesús en la sinagoga, cuando enseñaba en Cafarnaún.



Resulta incomprensible que alguien nos pueda dar a comer de su “carne”, y es lo que los judíos disputaban entre sí. Jesús no sólo lo reafirma, que nos puede dar de su carne, sino que es “esencial, imprescindible”. 


Por ello, no renuncies a ella, porque es el verdadero alimento, la verdadera comida, la que alimenta nuestra fe y nuestra vida. No nos contentemos con menos. 


La Iglesia se alimenta de la Eucaristía. Es más, la Eucaristía hace a la Iglesia. Y como tal, la Iglesia, los cristianos.

Muchas veces, ponemos excusas para no ir a la Eucaristía, y no caemos en la cuenta que es algo de vida o muerte. Es decir, la Eucaristía es “el alimento”. Y no hay otro por medios ordinarios, y el Señor alimenta a los que no pueden celebrarla a menudo de otras maneras que sólo Él sabe.


Me acuerdo de pequeño oírle siempre a mi párroco, sobre las personas que escuchan las campanas y no se acercan al Señor. 


O también puede ser que no me atrae la Eucaristía, porque quizá no ha llegado a penetrar el sentido de este capítulo sexto de San Juan. En él, vamos contemplando y repitiendo afirmaciones contundentes. 


También estamos los que vamos pero la vivimos de forma rutinaria. Nos acostumbramos a ella. Sería bueno que nos paráramos a pensar: ¿acaso me puedo acostumbrar al Calvario, o al sepulcro vacío? Fue algo que conmocionó a los discípulos y a tantos seguidores a lo largo de la historia de la humanidad.


Por último, nuestros queridos mártires murieron gracias a la Eucaristía. Así como lo oyes. Fue la que les dio la fuerza para amar hasta el final. 

Exequias de Toño


 

miércoles, 26 de abril de 2023

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 27 DE ABRIL DE 2023

  Jn 6,44-51: Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo.

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente:

- «Nadie puede venir a mí, si no lo atrae el Padre que me ha enviado.

Y yo lo resucitaré el último día.

Está escrito en los profetas: "Serán todos discípulos de Dios."

Todo el que escucha lo que dice el Padre y aprende viene a mí.

No es que nadie haya visto al Padre, a no ser el que procede de Dios: ése ha visto al Padre.

Os lo aseguro: el que cree tiene vida eterna.

Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron en el desierto el maná y murieron: éste es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de él y no muera.

Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre.

Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo.»



Después de varios días celebrando fiestas con lecturas propias, empatamos hoy con el discurso del pan de vida, que ya habría empezado días atrás. Jesús hace mención al otro alimento venido del cielo. Alimento que Dios enviaba al pueblo de Israel mientras estaban de travesía por el desierto. Alimento insípido, que incluso les hizo añorar los alimentos que comían en Israel.


Ahora, Dios nos sigue alimentando de muchas maneras, pero la Eucaristía, la más excelsa. Creo que deberíamos plantearnos nuestras Eucaristías y nuestras comuniones. Con qué certeza, reverencia me acerco. Con qué agradecimiento lo vivo. Es nuestro principal alimento. Muchas veces, podemos venir a la misa como un cumplimiento. Sin embargo, menos veces somos conscientes del alimento que es Jesús. Muchas veces no somos conscientes que lo necesitamos. “Sin mí no podéis hacer nada”.


Y a diferencia del resto de los alimentos, que no están vivos. Jesús es un alimento vivo “pan vivo”. Y esto puede tener mucho de significación. Es un alimento que me interroga, que me transforma, que me purifica, que me impulsa, que me mueve, que me espolea, que me anima. Es un organismo vivo en nosotros. Tratémoslo como tal, dejando que actúe. 

martes, 25 de abril de 2023

HOJA PARROQUIAL.DOMINGO IV DE PASCUA. CICLO A

    







  HOJA PARROQUIAL


29 y 30 de Abril de 2023
Domingo IV de Pascua. Ciclo A.


Parroquias de Tazacorte y Ntra. Sra. de Fátima en Tijarafe

Textos tomados de la página web de los dominicos en España. Dibujos obra de Fano.


“ El Pastor auténtico da la vida por las ovejas”



  


    Celebramos el IV domingo de pascua en el que Jesús se nos presenta como el Pastor verdadero, bello y auténtico, dueño del rebaño que Él ama y por el cual se interesa. Jesús da su vida por nosotros; nos llama a cada uno por nuestro nombre y nos acompaña por las sendas que conducen a la felicidad.


    En el IV domingo de pascua la liturgia pone el acento en Jesús resucitado, el Maestro y el Pastor bueno, que manifiesta el camino que nos lleva a la verdadera Vida. Se trata el camino del amor, del servicio, del cuidado de los más débiles, de la compasión, de la misericordia. Estamos invitados a vivir como comunidad cristiana reproduciendo su Evangelio en cada una de nuestras vidas para transparentarlo a través de nuestra entrega y servicio generoso. El proyecto es para todos los seguidores de Jesús; cada uno desde nuestra propia situación, estilo de vida y  contexto en que nos encontramos.









LECTURAS


Primera lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 2, 14a. 36-41


El día de Pentecostés Pedro, poniéndose en pie junto a los Once, levantó su voz y declaró:
«Con toda seguridad conozca toda la casa de Israel que al mismo Jesús, a quien vosotros crucificasteis, Dios lo ha constituido Señor y Mesías».
Al oír esto, se les traspasó el corazón, y preguntaron a Pedro y a los demás apóstoles:
«¿Qué tenemos que hacer, hermanos?»
Pedro les contestó:
«Convertíos y sea bautizado cada uno de vosotros en el nombre de Jesús, el Mesías, para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque la promesa vale para vosotros y para vuestros hijos, y para los que están lejos, para cuantos llamare a sí el Señor Dios nuestro».
Con estas y otras muchas razones dio testimonio y los exhortaba diciendo:
«Salvaos de esta generación perversa».
Los que aceptaron sus palabras se bautizaron, y aquel día fueron agregadas unas tres mil personas.


Salmo 22, 1-3a. 3b-4. 5 R/. El Señor es mi pastor, nada me falta


El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar;
me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas. R/.


Me guía por el sendero justo,
por el honor de su nombre.
Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú vas conmigo:
tu vara y tu cayado me sosiegan. R/.


Preparas una mesa ante mi,
enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume,
y mi copa rebosa. R/.


Tu bondad y tu misericordia me acompañan
todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término. R/.


Segunda lectura de la primera carta del apóstol san Pedro 2, 20-25


Queridos hermanos:
Que aguantéis cuando sufrís por hacer el bien,
eso es una gracia de parte de Dios.
Pues para esto habéis sido llamados,
porque también Cristo padeció por vosotros,
dejándoos un ejemplo para que sigáis sus huellas.
Él no cometió pecado
ni encontraron engaño en su boca.
Él no devolvía el insulto cuando lo insultaban;
sufriendo no profería amenazas;
sino que se entregaba al que juzga rectamente.
Él llevó nuestros pecados en su cuerpo hasta el leño,
para que, muertos a los pecados, vivamos para la justicia.
Con sus heridas fuisteis curados.
Pues andabais errantes como ovejas,
pero ahora os habéis convertido
al pastor y guardián de vuestras almas.


Evangelio según san Juan 10, 1-10


En aquel tiempo, dijo Jesús:
«En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ese es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A este le abre el guarda y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz; a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños».
Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús:
«En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon.
Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos.
El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estragos; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante».





3. Hacia una Iglesia sinodal misionera



40. A pesar de las diferencias culturales, existen notables similitudes entre los distintos continentes en lo que respecta a los que se perciben como excluidos, en la sociedad y también en la comunidad cristiana. En muchos casos su voz ha estado ausente del proceso sinodal, y aparecen en las síntesis sólo porque otros hablan de ellos, lamentando su exclusión: «lamentamos como Iglesia en Bolivia, que no hemos podido llegar de manera efectiva a los pobres de las periferias y lugares alejados» (CE Bolivia). Entre los grupos excluidos más mencionados están: los más pobres, los ancianos solos, los pueblos indígenas, los emigrantes sin pertenencia alguna que llevan una existencia precaria, los niños de la calle, los alcohólicos y drogadictos, los que han caído en las manos de la delincuencia y aquellos para los que la prostitución es la única posibilidad de supervivencia, las víctimas de la trata de personas, los supervivientes de abusos (en la Iglesia y fuera de ella), los presos, los grupos que sufren discriminación y violencia por motivos de raza, etnia, género, cultura y sexualidad. En las síntesis todos ellos aparecen como personas con rostros y nombres, que llaman a la solidaridad, al diálogo, al acompañamiento y a la acogida. 


3.2 Hermanas y hermanos para la misión 


41. La Iglesia es portadora de un anuncio de vida en plenitud: «He venido para que tengan vida y la tengan abundante» (Jn 10,10). Los Evangelios no presentan la plenitud de vida y el Reino de Dios como realidades o ámbitos separados, sino siempre como dinámicas interrelacionadas. La misión de la Iglesia es hacer presente a Cristo en medio de su Pueblo a través de la lectura de la Palabra, la celebración de los Sacramentos y todas las acciones que atienden a los que están heridos o sufren. «Es necesario que todos en la Iglesia entremos en un proceso de conversión para dar respuesta a esta necesidad, que implicaría proponer el kerigma como anuncio y escucha fundamental de Cristo crucificado y resucitado por nosotros [...] de ahí la importancia de retornar a la esencia de la vida cristiana, del amor primero y volver a nuestras raíces como las primeras comunidades; es decir, en las que todo lo tenían en común» (CE Costa Rica). 


42. Llevando a cabo la misión avanzamos hacia la plenitud de nuestra vocación cristiana. “Ensanchar la tienda” está en el centro de la acción misionera. Por lo tanto, una Iglesia sinodal representa un poderoso testimonio del Evangelio en el mundo: «el Espíritu Santo está impulsando a que se renueven estrategias, empeños, dedicación y motivación para caminar juntos, llegar a los más alejados, llevando la Palabra de Dios con entusiasmo y alegría, usando los talentos, dones y capacidades, asumiendo los nuevos retos y provocando cambios culturales a la luz de la fe y de la vida de la Iglesia» (CE Venezuela). Las síntesis dan voz al sueño de una Iglesia capaz de dejarse interpelar por los retos del mundo actual y de responder a ellos con transformaciones concretas: «El mundo necesita una “Iglesia en salida”, que rechace la división entre creyentes y no creyentes, que vuelva su mirada a la humanidad y le ofrezca, más que una doctrina o una estrategia, una experiencia de salvación, un “desborde del don” que responda al grito de la humanidad y de la naturaleza» (CE Portugal). 




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COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 26 DE ABRIL DE 2023. FESTIVIDAD DE SAN ISIDORO DE SEVILLA

  Mt 5,13-16: Vosotros sois la luz del mundo.


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: 

«Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán? 

No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente. 

Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte. 

Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa. 

Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en los cielos».


Hoy celebramos a San Isidoro de Sevilla, un santo que influyó mucho en la sociedad de su época, siendo un sabio en sabiduría humana, pero sobretodo en la sobrenatural.


En él se aplica lo que dice la lectura del evangelio que la Iglesia ha elegido para su fiesta: luz del mundo.


Contemplando la vida de San Isidoro, esta afirmación de Jesús representa una gran exigencia para nosotros, para que se pueda dar de verdad nuestra misión. 


Una misión: ser luz, que requiere tener una gran intimidad con el Señor. 

Una misión: ser luz, que requiere tener una gran confianza en el Señor. 

Una misión: ser luz, que requiere un descentramiento de mi persona. 

Una misión: ser luz, que requiere un salir de zona de confort.

Una misión: ser luz, que requiere mi entrega total a la misión.

Una misión: ser luz, que requiere afianzar mi actitud sinodal.


San Isidoro vaya que si lo logró con la ayuda del Señor. Pidámosle a él que nos bendiga y nos alcance la gracia de ser sus testigos en estos tiempos recios.

lunes, 24 de abril de 2023

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 25 ABRIL DE 2023. FESTIVIDAD DE SAN MARCOS EVANGELISTA

 Mc 16,15-20: Proclamad el Evangelio a toda la creación.


En aquel tiempo, se apareció Jesús a los once y les dijo: «Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación.

El que crea y sea bautizado se salvará; el que no crea será condenado.

A los que crean, les acompañarán estos signos: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos y, si beben un veneno mortal, no les hará daño. Impondrán las manos a los enfermos, y quedarán sanos». Después de hablarles, el Señor Jesús fue llevado al cielo y se sentó a la derecha de Dios.

Ellos se fueron a predicar por todas partes, y el Señor cooperaba confirmando la palabra con las señales que los acompañaban.



Hoy celebramos la fiesta de San Marcos evangelista. La Iglesia nos presenta este evangelio: proclamad el evangelio a toda la creación.


Y se realiza en San Marcos, gracias a su testimonio escrito que es el evangelio, éste ha sido proclamado de generación en generación.


San Marcos nos recuerda que lo fundamental es Jesucristo, su vida, sus palabras, sus actitudes, que ya ellas son buena noticia. 


San Marcos nos recuerda que Jesús es buena noticia para toda la humanidad. La del primer siglo, y la de ahora, porque no hay otro salvador que Jesús.


San Marcos nos recuerda que el anuncio de Jesús tiene que estar fundamentado en una vida de intimidad con Él, para comunicarlo a Él y no unas ideas muy bonitas.


San Marcos nos recuerda que somos un eslabón en esa correa de transmisión, y siendo pobres, nuestro testimonio con la gracia de Dios, puede llegar a todas partes, y más hoy, con las posibilidades de internet.


San Marcos nos alienta a no dejar de dar testimonio, que nuestra vida se fundamenta en Él, porque es imposible conocerlo y no comunicarlo. Es más, en la medida que lo comunicamos, guarda una relación directa con el conocimiento que tenemos de Él, porque si lo conocemos y experimentamos su liberación, ésto lo querremos para todas las personas.


Exequias de Luis


 

domingo, 23 de abril de 2023

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 24 DE ABRIL DE 2023. FIESTA DEL HERMANO PEDRO

Mt 25,31-46: Cada vez que lo hicisteis con uno de éstos, mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis.


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre, y todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria y serán reunidas ante él todas las naciones. 

Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras. 

Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda. 

Entonces dirá el rey a los de su derecha: 

"Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. 

Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme". 

Entonces los justos le contestarán: 

"Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?". 

Y el rey les dirá: 

"En verdad os digo que cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis". 

Entonces dirá a los de su izquierda: 

"Apartaos de mí, malditos, id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis". 

Entonces también estos contestarán: 

"Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?". 

Él les replicará: 

"En verdad os digo: lo que no hicisteis con uno de estos, los más pequeños, tampoco lo hicisteis conmigo". 

Y estos irán al castigo eterno y los justos a la vida eterna».


Cada vez que lo hicisteis con mis hermanos los más pequeños. Por todos los lados, esquinas, comas y párrafos del evangelio nos queda claro que los preferidos, los primeros son los pequeños, pobres, indefensos y necesitados.


En la sociedad los primeros son los que han conseguido algo, o tienen, o aparentan. Ahora con las redes sociales, todavía mucho más, con los seguidores. Y hay personas que viven de ello, de los “me gusta” y número de visualizaciones.


Sin embargo, ahí no está la verdadera opción cristiana. Que está precisamente donde está la opción de Cristo.


Son sus preferidos, a los que durante sus años por Palestina, se dedicó en cuerpo y alma, sino que ahora se identifica con ellos.


Por ello, no hay camino de seguimiento de Jesús en el cual, no busquemos primordialmente estar con ellos.


Deben ser los primeros en mi corazón, mi tiempo, mis recursos, mis energías, etc. Es un morir al mundo, para un resucitar a la humanidad nueva del Reino de Dios.