jueves, 29 de diciembre de 2022

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 28 DE DICIEMBRE DE 2022 (CELEBRADO EL 30 DE DICIEMBRE)

 Mt 2,13-18: Herodes mandó matar a todos los niños en Belén.


Después que los Magos se fueron, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo:

«Levántate, toma al niño y a su madre, huye a Egipto y quédate allí hasta que yo te avise; porque Herodes va a buscar al niño para matarlo».

José se levantó de noche, tomó al niño y a su madre, y partió hacia Egipto, donde permaneció hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que había anunciado el Señor por el profeta: De Egipto llamé a mi hijo.

Entonces Herodes, viéndose burlado por los Magos, se enfureció tanto que mandó matar a todos los niños de Belén y de todos sus alrededores que tuvieran menos de dos años, conforme a la información que había recibido de los Magos. Así se cumplió lo anunciado por el profeta Jeremías:

Se ha escuchado en Ramá un clamor, un gran llanto y lamento: es Raquel que llora por sus hijos, y no quiere consolarse, porque ya no existen.


Muchas veces, se ha banalizado esta celebración con lo de las inocentadas, cuando el origen es un hecho terrible, como no lo ha habido jamás. Siempre me ha horrorizado el mal, la gente mala, lo que es capaz de hacer el mal. Y lo vemos continuamente en los telediarios y a nuestro alrededor.

Sin embargo, en este día podemos atestiguar que la Palabra de Dios se cumple: "donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia". Y de una manera exuberante ha abundado la inocencia y la pureza que superan con creces el mal de Herodes y su sentencia de muerte. 

El bien triunfa sobre el mal y la inocencia y la pureza de los niños no se corrompió por el odio y la ira del rey.

Esto es lo que me ayuda en mi vida ante tanto mal que nos envuelve, no dejarme arrastrar por sus tentáculos y seguir confiando en Dios con un corazón puro

miércoles, 28 de diciembre de 2022

HOMILÍA EN LA FIESTA DE LA SAGRADA FAMILIA 2022

  Cogido del mensaje de los obispos


En esta fiesta de la Sagrada Familia nos acercamos a contemplar de la mano de la Virgen María y de san José el misterio del Dios encarnado por amor a nosotros, pidiéndoles que nos ayuden a descubrir la familia como lugar privilegiado de acogida y discernimiento de la vocación al amor.


En estos momentos en los que atravesamos un invierno vocacional, no solo en referencia al sacerdocio y a la vida consagrada, sino incluso al matrimonio cristiano, estamos convencidos de que buena parte de esta crisis está producida por la pérdida de la cultura vocacional, ese “humus” en el cual el planteamiento de la vida como vocación resulta algo normal.


Ante esta situación, no queremos instalarnos en una queja estéril que contempla pasivamente este ocaso de las vocaciones, precisamente porque estamos convencidos de que la felicidad de cada persona pasa por el descubrimiento y vivencia en plenitud de la vocación que Dios ha soñado para ella desde toda la eternidad. Recordemos que «El hombre no puede vivir sin amor



1. En primer lugar, queremos reafirmar que la familia es el ámbito privilegiado para escuchar la llamada del Señor.


2. Un aspecto esencial es la educación en la fe de los hijos.


3. Del mismo modo, se debe cuidar la formación en las virtudes para que los llamados puedan dar su sí generoso al Señor y mantenerse fieles a este sí. Más que valores.


4. También es capital la experiencia de encuentro con Cristo vivo, con quien se puede tener una verdadera relación de amistad, aprendiendo a escuchar su Palabra y a reconocer su voz por medio del discernimiento, ya que «especialmente los jóvenes, están expuestos a un zapping constante. 


5. Una idea que los padres deben tener muy presente en la formación de sus hijos es que «no somos dueños del don sino sus administradores cuidadosos»


6. Los padres deben enseñar a sus hijos a reconocerse como don, lo que reclama de ellos hacer una verdadera ofrenda de los hijos, renunciando a la posesión. 


7. Una clave muy importante que debe tenerse presente es considerar la vida como ofrenda porque «nuestra vida en la tierra alcanza su plenitud cuando se convierte en ofrenda»: vocación bautismal, desde esta perspectiva de la ofrenda de la vida. Es bueno recordar que «la misión en el corazón del pueblo no es una parte de mi vida, o un adorno que me puedo quitar; no es un apéndice o un momento más de la existencia. Es algo que yo no puedo arrancar de mi ser si no quiero destruirme. Yo soy una misión en esta tierra, y para eso estoy en este mundo»

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 29 DE DICIEMBRE DE 2022

Lc 2,22-35: Luz para alumbrar a las naciones.


Cuando se cumplieron los días de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: «Todo varón primogénito será consagrado al Señor», y para entregar la oblación, como dice la ley del Señor: «un par de tórtolas o dos pichones».

Había entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo estaba con él. Le había sido revelado por el Espíritu Santo que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu, fue al templo.

Y cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo acostumbrado según la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo:

«Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz.

Porque mis ojos "han visto a tu Salvador",

a quien has presentado ante todos los pueblos:

"luz para alumbrar a las naciones"

y gloria de tu pueblo Israel».

Su padre y su madre estaban admirados por lo que se decía del niño. Simeón los bendijo y dijo a María, su madre: «Este ha sido puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; y será como un signo de contradicción -y a ti misma una espada te traspasará el alma-, para que se pongan de manifiesto los pensamientos de muchos corazones».


Este niño es “luz para alumbrar a las naciones”, de todos los tiempos y de todos los lugares.

Es una luz en el s. I y una luz en el s. XXI.


  • Es una luz porque en su actuar pone a la persona en primer lugar, y no la economía, como sucede muchas veces.
  • Es una luz porque las consecuencias de su mensaje, insta a las naciones a buscar el bien común, que no es el bien de la mayoría, sino el de todos y cada uno.
  • Es una luz porque en su mensaje, el poder es el servicio. Sin embargo, por lo general el poder es dominación y opresión, también hoy, estemos en dictaduras o en democracias.
  • Es una luz porque en su vida, el amor es ilimitado, hasta derramar su sangre. Es un amor desinteresado y que acepta y acoge a todos.
  • Es una luz porque nos insta a perdonar siempre, y a dar el primer paso. Sin embargo, estamos en un mundo roto por las discordias, los rencores, las divisiones, las envidias, etc.
  • Es una luz porque busca el que estaba perdido y no lo margina o “descarta”.
  • Es una luz porque nos ensancha la mirada al otro, que deja de ser un extraño, competidor, para ser un hermano. 
  • Es una luz porque nos enseña que la dicha no está en el tener, en la apariencia, sino en el ser y en la entrega.


Que este niño sea luz para todos nosotros. 

HOJA PARROQUIAL. DOMINGO. SANTA MARÍA MADRE DE DIOS. CICLO A

  




  HOJA PARROQUIAL


31 de Diciembre y 1 de Enero de 2023
Domingo. Santa María Madre de Dios. Ciclo A.


Parroquias de Tazacorte y Ntra. Sra. de Fátima en Tijarafe

Textos tomados de la página web de los dominicos en España. Dibujos obra de Fano.


“María conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón”



   La fiesta popular de “Año Nuevo” condiciona la celebración cristiana de este día primero del año civil. Este año cae en domingo, el día del Señor, el día que los cristianos nos reunimos para celebrar comunitariamente la Eucaristía.


    La proclamación de las lecturas en esta celebración, iluminan la realidad cronológica que estamos viviendo popularmente. Se nos bendice como pueblo en el inicio del año para que el “Señor tenga piedad de nosotros…” a lo largo del año que comienza civilmente.


    Nos envía a su Hijo, “nacido de mujer y bajo la Ley”, indicando que es un ser humano como nosotros y que pertenece al Pueblo escogido. Nace de María, la Madre de Dios. Ella y su esposo José, cumplen con el mandato de presentarlo al Señor en el templo. También cumplen con lo que les indicó el Ángel: “le podrás por nombre Jesús”

Jesús, significa “Dios salva”, porque esa es la misión que el Padre le ha encomendado. La manifestación más visible de la salvación, es la Paz. Por este motivo se nos invita en este día a que los cristianos seamos constructores de Paz.


    Sin embargo, todas estas realidades quedan iluminadas por la fiesta mariana más antigua en el calendario litúrgico, Santa María, Madre de Dios.


    La que “guardaba todo en su corazón”.









LECTURAS


Primera lectura del libro de los Números 6, 22-27


El Señor habló a Moisés:
«Di a Aarón y a sus hijos, esta es la fórmula con la que bendeciréis a los hijos de Israel:
“El Señor te bendiga y te proteja,
ilumine su rostro sobre ti
y te conceda su favor.
El Señor te muestre tu rostro
y te conceda la paz”.
Así invocarán mi nombre sobre los hijos de Israel y yo los bendeciré».


Salmo 66 R/. Que Dios tenga piedad y nos bendiga


Que Dios tenga piedad nos bendiga,
ilumine su rostro sobre nosotros;
conozca la tierra tus caminos,
todos los pueblos tu salvación. R/.

Que canten de alegría las naciones,
porque riges el mundo con justicia
y gobiernas las naciones de la tierra. R/.

Oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben.
Que Dios nos bendiga; que le teman
todos los confines de la tierra. R/.


Segunda lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas 4, 4-7


Hermanos:
Cuando llegó la plenitud del tiempo, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la Ley, para rescatar a los que estaban bajo la Ley, para que recibiéramos la adopción filial.
Como sois hijos, Dios envió a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo que clama: «¡“Abba”, Padre!». Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si eres hijo, eres también heredero por voluntad de Dios.


Evangelio según san Lucas 2, 16-21


En aquel tiempo, los pastores fueron corriendo hacia Belén y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, contaron lo que se les había dicho de aquel niño.
Todos los que lo oían se admiraban de lo que les habían dicho los pastores. María, por su parte, conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón.
Y se volvieron los pastores dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían oído y visto, conforme a lo que se les había dicho.
Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidar al niño, le pusieron por nombre Jesús, como lo había llamado el ángel antes de su concepción.


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Exequias de Antonio


 

lunes, 26 de diciembre de 2022

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 27 DE DICIEMBRE DE 2022

 Jn 20,2-8: El otro discípulo corría más que Pedro y llegó primero al sepulcro.


El primer día de la semana, María Magdalena echó a correr y fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo, a quien tanto quería Jesús, y les dijo:

- «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto.»

Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; y, asomándose, vio las vendas en el suelo; pero no entró. Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio las vendas en el suelo y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no por el suelo con las vendas, sino enrollado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó.


Hoy la Iglesia nos propone a San Juan Evangelista, que lo identificamos como el discípulo amado. Aquel que supo descubrir el Jesús más íntimo, aquel que supo mirar el Sol sin deslumbrarse (de ahí el símbolo del águila). El que comenta "lo que he nos visto y oído, lo que palparon nuestras manos...os lo anunciamos". 

Es el teólogo de la Navidad y el que relaciona mejor nacimiento con la muerte y resurrección de Jesús.

En este tiempo de Navidad y Nueva Evangelización, tenemos que afianzar nuestra relación íntima con Jesús, para que podamos anunciar lo que hemos visto y oído.

Exequias de Fina


 

domingo, 25 de diciembre de 2022

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 26 DE DICIEMBRE DE 2022

 Mt 10,17-22: No seréis vosotros los que habléis, sino el Espíritu de vuestro Padre.


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:

- «No os fiéis de la gente, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes, por mi causa; así daréis testimonio ante ellos y ante los gentiles. Cuando os arresten, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis: en su momento se os sugerirá lo que tenéis que decir; no seréis vosotros los que habléis, el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros. Los hermanos entregarán a sus hermanos para que los maten, los padres a los hijos; se rebelarán los hijos contra sus padres, y los matarán. Todos os odiarán por mi nombre; el que persevere hasta el final se salvará.»


El primer día de la Octava de Navidad celebramos a San Esteban el primero de los mártires. La iglesia desde muy antiguo celebra esta festividad uniéndolo al nacimiento de Jesús. Nos parece una paradoja, todos los buenos sentimientos y sensaciones que tuvimos ayer, para escuchar este evangelio de hoy y contemplar el martirio de San Esteban.

La iglesia nos lo presenta como el primer "testigo". Que haya nacido Jesús y Éste sea nuestro Salvador no significa que todo nos vaya a ir "chachi pirulí". Más bien al contrario, Jesús es el motor, la esperanza de luchar y entregarse hasta el final. Es tan grande, tan maravilloso, por el cual merece la pena entregar la vida. A San Esteban le todo un martirio corto. A nosotros nos toca seguramente un martirio largo, toda nuestra vida dando testimonio de la Luz.

viernes, 23 de diciembre de 2022

HOMILÍA DE NAVIDAD 2022

 Una persona de la UMAC me dijo lo siguiente: te vi en una procesión y tú fuiste el único que me miraste. ESAS FUERON SUS PALABRAS.

LA MIRADA ES IMPORTANTE. NO ES VER, ES MIRAR, RECONOCER, ACOGER, ADMITIR, ACEPTAR, AMAR…


ASÍ SE SIENTEN MUCHAS PERSONAS. NO PINTAN PARA NADIE. INVISIBLES. TAMBIÉN YO PECO DE ESTO. NO CREAN…


El daño tan grande en sus vidas, y el bien tan grande de que lo hagamos.

Una cosa tan sencilla, pero tan enriquecedora, tan salvadora y sanadora


También vi en una película que los lobos se impriman, es decir, que serán fieles de por vida a la criatura que los acoja al comienzo de sus días. Y veo que es cierto y también con otros animales.


La Navidad es Dios que se hace hombre, se hace camino, se hace vecino, connatural nuestro, ésto lo oímos todos los años. Quiero recalcar este año: Dios se hace hombre para mirarnos, para sentirnos mirados y para mirarlo.


Déjate mirar por Dios. Muchos seguramente pensarán que Dios los mirará con decepción, con rabia, con furia, etc. Sin embargo, en la Biblia, Jesús miró a quien nadie miraba, y se sintió amada (María, de la que expulsó siete demonios). Y esa mirada de Jesús cautivaba, cautivó a los apóstoles, que lo dejaron todo. Era una mirada de ternura, de cariño, de amor. Dicen que la vista es el espejo del alma. La mirada de Dios, de Jesús, transparenta el inmenso amor. Al “joven rico”, lo miró con cariño. Déjate mirar por Dios.


Me acuerdo uno de los signos que a mi más me ha llegado en las vigilias misioneras de los mártires de Tazacorte: un espejo que se ponía justo al lago del santísimo expuesto, para que nos miráramos como nos mira Dios. Alguna conmoción interna hubo esa noche. 


Yo creo que no es algo que practicamos. Actuamos mucho con la cabeza, pensamos, pero no con el corazón, y no hacemos contemplación de la mirada de Dios.


Igualmente también es necesario que lo miremos. Un niño recién nacido. La Biblia es escueta en la descripción del principal misterio. No hace falta más. Ahí contenida toda la ternura del mundo. Como he dicho otros años y no importa repetir: para ganarnos el corazón.


DIOS SE HACE HOMBRE PARA QUE LO MIREMOS Y PARA SENTIRNOS MIRADOS POR ÉL.

jueves, 22 de diciembre de 2022

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 23 DE DICIEMBRE DE 2022

  Lc 1,57-66: Nacimiento de Juan Bautista.


A Isabel se le cumplió el tiempo del parto y dio a luz un hijo. Se enteraron sus vecinos y parientes de que el Señor le había hecho una gran misericordia, y se alegraban con ella.

A los ocho días vinieron a circuncidar al niño, y querían llamarlo Zacarías, como su padre; pero la madre intervino diciendo: «¡No! Se va a llamar Juan».

Y le dijeron:

«Ninguno de tus parientes se llama así».

Entonces preguntaban por señas al padre cómo quería que se llamase. Él pidió una tablilla y escribió: «Juan es su nombre». Y todos se quedaron maravillados.

Inmediatamente se le soltó la boca y la lengua, y empezó a hablar bendiciendo a Dios.

Los vecinos quedaron sobrecogidos, y se comentaban todos estos hechos por toda la montaña de Judea. Y todos los que los oían reflexionaban diciendo:

«Pues ¿qué será este niño?».

Porque la mano del Señor estaba con él.


Contemplamos hoy el nacimiento de Juan el Bautista. Aunque el texto no dice nada, nos imaginamos que María sigue ahí, incluso en el día de la circuncisión. Ahora es cuando Isabel necesita más cuidados y ayudas.

Y como sucedió en los demás acontecimientos de Jesús y Juan el Bautista, tienen una fina sensibilidad para captar lo extraordinario que acontece en las cosas ordinarias de cada día.

Y es que algunas veces, damos por supuesto todo, y todo lo vemos natural, pero cualquier hecho del vivir, es algo extraordinario, porque vivir es un milagro.

En este caso, Juan es fruto del milagro de Dios, y por eso dice el texto que Dios había hecho una gran misericordia. Pero también, cada vida es un milagro.

Y podemos decir más, todo lo que acontece en nuestras vidas es porque Dios ha tenido una gran misericordia con nosotros.

Y la mano del Señor está con nosotros...

miércoles, 21 de diciembre de 2022

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 22 DE DICIEMBRE DE 2022

Lc 1,46-56: El Poderoso ha hecho obras grandes en mí.


En aquel tiempo, María dijo:

«Proclama mi alma la grandeza del Señor,

"se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;

porque ha mirado la humildad de su esclava".

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,

porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mí:

"su nombre es santo,

y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación".

Él hace proezas con su brazo:

dispersa a los soberbios de corazón,

"derriba del trono a los poderosos

y enaltece a los humildes,

a los hambrientos los colma de bienes

y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia"

-como lo había prometido a "nuestros padres"-

en favor de Abrahán y su descendencia por siempre».

María se quedó con Isabel unos tres meses y volvió a su casa.


María se alegra en Dios y se siente bendecida por su acción.

La acción de Dios siempre es en favor de los pobres.

La acción de Dios siempre es salvación.

La acción de Dios siempre es misericordia.

La acción de Dios siempre es para levantar lo caído.

La acción de Dios siempre se fija en la humildad.

María confió y se dejó hacer. Hagámoslo nosotros 

HOJA PARROQUIAL. DOMINGO. NAVIDAD DEL SEÑOR. CICLO A

   












  HOJA PARROQUIAL


24 y 25 de Diciembre de 2022
Domingo. Navidad del Señor. Ciclo A.


Parroquias de Tazacorte y Ntra. Sra. de Fátima en Tijarafe

Textos tomados de la página web de los dominicos en España. Dibujos obra de Fano.


“Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros”



   ¡Se ha cumplido la promesa de la Esperanza!


    En el niño que nos ha nacido, Dios cumple las promesas de esperanza que Israel y la humanidad habían anhelado desde todos los tiempos. Hoy es día de alegría y gozo porque podemos ver lo que tantas generaciones habían esperado. Lo que el hombre siempre soñó y anheló, la plenitud del hombre, la esperanza frente a la desesperación, la luz y la belleza frente a la oscuridad, la alegría y el gozo frente a la angustia y la tristeza, la libertad frente a la opresión, la justicia frente al abuso, y la paz frente a la agresión y la violencia, se han hecho realidad en este niño que nos ha nacido.


    En ese pequeño cuerpo que hoy veneramos y adoramos, hay un inmenso misterio. El misterio de la promesa cumplida, la misma esperanza hecha carne. La salvación ha llegado, la gloria de Dios, la plenitud de lo que existe, la Palabra de Dios, ha venido al hombre. El mismo Dios se ha hecho hombre por amor al hombre. Para darle esperanza.


    Una esperanza que comienza hoy, pero que se muestra en la que será toda su vida hasta terminar de perfeccionarse con su muerte y resurrección para cerrar el círculo de la promesa y la vida de Dios y del hombre.









LECTURAS


Primera lectura del libro de Isaías 52, 7-10


¡Qué hermosos son sobre los montes
los pies del mensajero que proclama la paz,
que anuncia la buena noticia,
que pregona la justicia,
que dice a Sión: «¡Tu Dios reina!».
Escucha: tus vigías gritan, cantan a coro,
porque ven cara a cara al Señor,
que vuelve a Sión.
Romped a cantar a coro,
ruinas de Jerusalén,
porque el Señor ha consolado a su pueblo,
ha rescatado a Jerusalén.
Ha descubierto el Señor su santo brazo
a los ojos de todas las naciones,
y verán los confines de la tierra
la salvación de nuestro Dios.


Salmo 97 R/. Los confines de la tierra han contemplado la salvación de nuestro Dios


Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas.
Su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo. R/.

El Señor da a conocer su salvación,
revela a las naciones su justicia.
Se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel. R/.

Los confines de la tierra han contemplado
la salvación de nuestro Dios.
Aclama al Señor, tierra entera;
gritad, vitoread, tocad. R/.

Tañed la cítara para el Señor,
suenen los instrumentos:
con clarines y al son de trompetas,
aclamad al Rey y Señor. R/.


Segunda lectura de la carta a los Hebreos 1, 1-6


En muchas ocasiones y de muchas maneras habló Dios antiguamente a los padres por los profetas.
En esta etapa final, nos ha hablado por el Hijo, al que ha nombrado heredero de todo, y por medio del cual ha realizado los siglos.
Él es reflejo de su gloria, impronta de su ser. Él sostiene el universo con su palabra poderosa. Y, habiendo realizado la purificación de los pecados, está sentado a la derecha de la Majestad en las alturas; tanto más encumbrado sobre los ángeles, cuanto más sublime es el nombre que ha heredado.
Pues, ¿a qué ángel dijo jamás: «Hijo mío eres tú, yo te he engendrado hoy»; y en otro lugar: «Yo seré para él un padre, y el será para mi un hijo»?
Asimismo, cuando introduce en el mundo al primogénito, dice: «Adórenlo todos los ángeles de Dios».


Evangelio según san Juan 1, 1-18


En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios.
Él estaba en el principio junto a Dios.
Por medio de él se hizo todo, y sin él no se hizo nada de cuanto se ha hecho.
En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.
Y la luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no lo recibió.
Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio d él.
No era él la luz, sino el que daba testimonio de la luz.
El Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre, viniendo al mundo.
En el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de él, y el mundo no lo conoció.
Vino a su casa, y los suyos no lo recibieron.
Pero a cuantos lo recibieron, les dio poder de ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre.
Estos no han nacido de sangre, ni de deseo de carne,
ni de deseo de varón, sino que han nacido de Dios.
Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria como del Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.
Juan da testimonio de él y grita diciendo:
«Este es de quien dije: el que viene detrás de mí se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo».
Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia.
Porque la ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad nos ha llegado por medio de Jesucristo.
A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios Unigénito, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer.


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