lunes, 31 de julio de 2023

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 1 DE AGOSTO DE 2023

 Mt 13,36-43: Lo mismo que se arranca la cizaña y se echa al fuego, así será al final de los tiempos.


En aquel tiempo, Jesús dejó a la gente y se fue a casa. 

Los discípulos se le acercaron a decirle: 

«Explícanos la parábola de la cizaña en el campo». 

Él les contestó:

«El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del reino; la cizaña son los partidarios del Maligno; el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el final de los tiempos y los segadores los ángeles. 

Lo mismo que se arranca la cizaña y se echa al fuego, así será al final de los tiempos: el Hijo del hombre enviará a sus ángeles y arrancarán de su reino todos los escándalos y a todos los que obran iniquidad, y los arrojarán al horno de fuego; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga».


Ayer en el evangelio se nos propusieron unas parábolas que nos hablan de crecimiento. Hoy, Jesús les explica a ellos, debido a su petición porque no entendían.

Yo algunas veces todo lo veo así de positivo, así de sencillo. Pero nos damos cuenta que la realidad es mucho más compleja, poliédrica, e incluso cambiante. Todos estamos en proceso de cambio, para bien y para mal. Lo que hay es no perder la perspectiva, porque al final se sabrá si era trigo o cizaña. Lo malo es que no sabemos cuando es nuestro final, así el Señor nos mantiene en tensión hacia el bien.


Pero no podemos perder la imagen que muchas veces, nosotros mismos podríamos pensar que somos trigo y somos cizaña (eso sería lo malo). Esa vista en perspectiva o hacia el final, es muy buena, porque nos recuerda que al final, el trigo será el que tenga el pase, y la cizaña, como no sirve, se quema. 

martes, 11 de julio de 2023