lunes, 20 de febrero de 2023

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 21 DE FEBRERO DE 2023

      Mc 9,30-37: El Hijo del hombre va a ser entregado. Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos.

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos atravesaron Galilea; no quería que nadie se enterase, porque iba instruyendo a sus discípulos. 

Les decía: 

«El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres y lo matarán; y después de muerto, a los tres días resucitará». 

Pero no entendían lo que decía, y les daba miedo preguntarle. 

Llegaron a Cafarnaún, y una vez en casa, les preguntó: 

«¿De qué discutíais por el camino?». 

Ellos callaban, pues por el camino habían discutido quién era el más importante. 

Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo: 

«Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos». 

Y tomando un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: 

«El que acoge a un niño como este en mi nombre, me acoge a mí; y el que me acoge a mí, no me acoge a mí, sino al que me ha enviado».


No entendían aquello, y tampoco lo seguimos entendiendo. No entiendo que el camino de la cruz sea el camino de la libertad y de la liberación.

No entendemos como Dios permitió que su Hijo muriese en la cruz pudiendo salvarnos de otra manera. De igual modo, no entendemos tantas enfermedades, tantas muertes. Las aceptamos, "con resignación", pero con una desconfianza de que ese fuera el camino mejor para esa persona en concreto.

Por ello, nos dice de ser el último y no el primero.

Tenemos que hacer la experiencia de ir a los últimos, a los desheredados, donde de una manera especial está Dios, donde se puede apreciar mejor, donde incluso nos veremos más realizados.

Le pido al Señor que me haga vencer la inercia de lo fácil y "evidente", para buscar lo último donde tu estas...






De la Verbum Domini nº 31 . “el estudio de las sagradas Escrituras ha de ser como el alma de la teología». […] “la eficacia pastoral de la acción de la Iglesia y de la vida espiritual de los fieles depende en gran parte de la fecunda relación entre exegesis y teología.”

De la Verbum Domini nº 34 “la Constitución dogmática señala tres criterios básicos para tener en cuenta la dimensión divina de la Biblia:

    1) Interpretar el texto considerando la unidad de toda la Escritura; esto se llama hoy exegesis canónica;

    2) tener presente la Tradición viva de toda la Iglesia; y, finalmente,

    3) observar la analogía de la fe. «Sólo donde se aplican los dos niveles metodológicos, el histórico-crítico y el teológico, se puede hablar de una exegesis teológica, de una exegesis adecuada a este libro».”

domingo, 19 de febrero de 2023

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 20 DE FEBRERO DE 2023

     Mc 9,14-29: Creo, Señor, pero ayuda mi falta de fe.


En aquel tiempo, Jesús y los tres discípulos bajaron del monte y volvieron a donde estaban los demás discípulos, vieron mucha gente alrededor y a unos escribas discutiendo con ellos.

Al ver a Jesús, la gente se sorprendió y corrió a saludarlo.

Él les preguntó:

«¿De qué discutís?».

Uno de la gente le contestó:

«Maestro, te he traído a mi hijo; tiene un espíritu que no lo deja hablar; y cuando lo agarra, lo tira al suelo, echa espumarajos, rechina los dientes y se queda rígido. He pedido a tus discípulos que lo echen y no han sido capaces».

Él, tomando la palabra, les dice:

«¡Generación incrédula! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo os tendré que soportar? Traédmelo».

Se lo llevaron.

El espíritu, en cuanto vio a Jesús, retorció al niño; este cayó por tierra y se revolcaba echando espumarajos.

Jesús preguntó al padre:

«¿Cuánto tiempo hace que le pasa esto?».

Contestó él:

«Desde pequeño. Y muchas veces hasta lo ha echado al fuego y al agua para acabar con él. Si algo puedes, ten compasión de nosotros y ayúdanos».

Jesús replicó:

«¿Si puedo? Todo es posible al que tiene fe».

Entonces el padre del muchacho se puso a gritar:

«Creo, pero ayuda mi falta de fe».

Jesús, al ver que acudía gente, increpó al espíritu inmundo, diciendo:

«Espíritu mudo y sordo, yo te lo mando: sal de él y no vuelvas a entrar en él».

Gritando y sacudiéndolo violentamente, salió.

El niño se quedó como un cadáver, de modo que muchos decían que estaba muerto.

Pero Jesús lo levantó cogiéndolo de la mano y el niño se puso en pie.

Al entrar en casa, sus discípulos le preguntaron a solas:

«¿Por qué no pudimos echarlo nosotros?».

Él les respondió:

«Esta especie solo puede salir con oración».


"Esta especie sólo puede salir con oración". De nuevo, Jesús nos da una lección. Hemos perdido fe, confianza o motivación para la oración, y Jesús, después de una obra extraordinaria y bastante espectacular (la forma como salió el espíritu inmundo) nos dice que con la oración es posible.

Bien lo decía San Agustín: La oración es la fortaleza del hombre, y la debilidad de Dios. Es la fortaleza del hombre porque la oración puede ser transformaste. En la oración, dejamos que el Espíritu Santo nos transforme. En la oración, pedimos verlo todo con los ojos de Dios, de la fe. Es bueno llevarlo todo a la oración: María meditaba todo en su corazón. Así le daremos el justo valor a todo.

No pensemos que perdemos el tiempo, ¡hay tantas situaciones por las que orar y mucho! (como intercesión)

Seamos la voz de los que no tienen voz.

Seamos la fortaleza de los débiles.

Seamos la compañía de los que están solos.

Seamos el alimento de los que tienen hambre.

Seamos el consuelo de los tristes.

Seamos la paz de los que están angustiados.

Seamos .... 






De la Verbum Domini nº 29. “Otro gran tema que surgió durante el Sínodo, y sobre el que ahora deseo llamar la atención, es la interpretación de la Sagrada Escritura en la Iglesia. Precisamente el vínculo intrínseco entre Palabra y fe muestra que la auténtica hermenéutica de la Biblia sólo es posible en la fe eclesial, que tiene su paradigma en el sí de María.” […] “el lugar originario de la interpretación escriturística es la vida de la Iglesia.” […] “En efecto, «las tradiciones de fe formaban el ambiente vital en el que se insertó la actividad literaria de los autores de la sagrada Escritura. Esta inserción comprendía también la participación en la vida litúrgica y la actividad externa de las comunidades, su mundo espiritual, su cultura y las peripecias de su destino histórico. La interpretación de la sagrada Escritura exige por eso, de modo semejante, la participación de los exegetas en toda la vida y la fe de la comunidad creyente de su tiempo».[86] Por consiguiente, ya que «la Escritura se ha de leer e interpretar con el mismo Espíritu con que fue escrita”

De la Verbum Domini nº 30 “San Jerónimo recuerda que nunca podemos leer solos la Escritura. Encontramos demasiadas puertas cerradas y caemos fácilmente en el error. La Biblia ha sido escrita por el Pueblo de Dios y para el Pueblo de Dios, bajo la inspiración del Espíritu Santo.”

jueves, 16 de febrero de 2023

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 17 DE FEBRERO DE 2023

  Mc 8,34-9,1: El que pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará.


En aquel tiempo, llamando a la gente y a sus discípulos, Jesús les dijo:

«Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga. Porque, quien quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará. Pues ¿de qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero y perder su alma? ¿O qué podrá dar uno para recobrarla? Quien se avergüence de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga con la gloria de su Padre entre sus santos ángeles».

Y añadió:

«En verdad os digo que algunos de los aquí presentes no gustarán la muerte hasta que vean el reino de Dios en toda su potencia».


Perder la vida, ganar la vida. Cuando oímos esta palabra seguramente tendremos en mente otro contenido que cuando nos lo está diciendo Jesús.


Hoy en día, ganar la vida es triunfar, ser querido, tener buena casa, buen coche, dinero, buenos hijos. Totalmente opuesto a Jesús. Démonos cuenta que Jesús en ese contexto perdió la vida. La inversión de valores…o la nuestra.


Perder la vida es renunciar a sí mismo, renunciar a sus valores, renunciar a sus horarios, renunciar a los propios gustos, salir de la zona de confort. Lo hacemos no por mortificarnos, sino por seguirle a Él, como vemos que hicieron los apóstoles. 


Ahí está la clave, es renunciar a ciertas cosas, opciones, caminos, gustos, por Él y el evangelio (que sea buena noticia para el resto).


Es que la vida no nos pertenece, dado que no nos damos la vida. La vida la vivimos, la administramos. Y vivir en el evangelio es servir, entregarse, darse, amar. 






De la Verbum Domini nº 27. “Los Padres sinodales han declarado que el objetivo fundamental de la XII Asamblea era «renovar la fe de la Iglesia en la Palabra de Dios»; por eso es necesario mirar allí donde la reciprocidad entre Palabra de Dios y fe se ha cumplido plenamente, o sea, en María Virgen, «que con su sí a la Palabra de la Alianza y a su misión, cumple perfectamente la vocación divina de la humanidad”  […] “Virgen a la escucha, vive en plena sintonía con la Palabra divina; conserva en su corazón los acontecimientos de su Hijo, componiéndolos como en un único mosaico (cf. Lc 2,19.51).[…] “Ella es la figura de la Iglesia a la escucha de la Palabra de Dios, que en ella se hace carne. María es también símbolo de la apertura a Dios y a los demás; escucha activa, que interioriza, asimila, y en la que la Palabra se convierte en forma de vida.” […] 

De la Verbum Domini nº 28.“ella se identifica con la Palabra, entra en ella” […] “Así se pone de relieve que la Palabra de Dios es verdaderamente su propia casa, de la cual sale y entra con toda naturalidad. Habla y piensa con la Palabra de Dios; la Palabra de Dios se convierte en palabra suya, y su palabra nace de la Palabra de Dios. Así se pone de manifiesto, además, que sus pensamientos están en sintonía con el pensamiento de Dios, que su querer es un querer con Dios. Al estar íntimamente penetrada por la Palabra de Dios, puede convertirse en madre de la Palabra encarnada”


miércoles, 15 de febrero de 2023

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 16 DE FEBRERO DE 2023

 Mc 8,27-33: Tú eres el Mesías. El Hijo del hombre tiene que padecer mucho.


En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se dirigieron a las aldeas de Cesarea de Filipo; por el camino preguntó a sus discípulos:

«¿Quién dice la gente que soy yo?».

Ellos le contestaron:

«Unos, Juan el Bautista; otros, Elías, y otros, uno de los profetas».

Él les preguntó:

«Y vosotros, ¿quién decís que soy?».

Tomando la palabra Pedro le dijo:

«Tú eres el Mesías».

Y les conminó a que no hablaran a nadie acerca de esto.

Y empezó a instruirlos:

«El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser reprobado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar a los tres días».

Se lo explicaba con toda claridad. Entonces Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo. Pero él se volvió y, mirando a los discípulos, increpó a Pedro:

«¡Ponte detrás de mí, Satanás! ¡Tú piensas como los hombres, no como Dios!».


Siguiendo con la lectura continua, nos toca orar y contemplar la confesión de Pedro en Cesarea de Filipo. Tantas veces hemos meditado este texto y nos preguntamos quién digo yo que es Jesús.


Sin embargo, no les voy a proponer esta oración hoy. Me fijo en la frase a modo de título. La Iglesia cuando coloca este título ha unido la confesión de Pedro con la afirmación de Jesús. Ha puesto juntas dos afirmaciones contradictorias, que sin embargo, en Jesús cobran cumplimiento. No es de extrañar que Pedro no lo entienda. Y yo tampoco.


Es el Mesías sufriente, el Siervo de Yahveh. El esperado de las naciones, resulta que no entra triunfalmente sino que se pone en la fila de los sufrientes. Y sin embargo, es el Mesías.


Aunque no lo entendamos, acordémonos que el camino del Mesías es el del padecimiento. Así lo sentimos más cercano, así sentimos que Él  está con nosotros. 






De la Verbum Domini nº 26. “ La Palabra de Dios revela también inevitablemente la posibilidad dramática por parte de la libertad del hombre de sustraerse a este diálogo de alianza con Dios, para el que hemos sido creados” […]“Con mucha frecuencia, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, encontramos la descripción del pecado como un no prestar oído a la Palabra, como ruptura de la Alianza y, por tanto, como la cerrazón frente a Dios que llama a la comunión con él” […] “Por eso, es importante educar a los fieles para que reconozcan la raíz del pecado en la negativa a escuchar la Palabra del Señor, y a que acojan en Jesús, Verbo de Dios, el perdón que nos abre a la salvación.”


VIGILIA DE LOS MÁRTIRES DE TAZACORTE. MES DE FEBRERO DE 2023. LA HORA DEL HAMBRE

 









 

VIGILIA MISIONERA DE FEBRERO

MANOS UNIDAS

LA HORA DEL HAMBRE

FRENAR LA DESIGUALDAD ESTÁ EN TUS MANOS 

AMBIENTACIÓN

UN SIGNO

Porque “Frenar la desigualdad está en tus manos”. Crear ambiente reuniéndose en torno a una mesa con una vela encendida, un plato y un vaso vacíos u otros sugerentes. Ponerse en la presencia de Dios, iniciar con la señal de la cruz e invocar al Espíritu Santo.


MONICIÓN DE ENTRADA


Nos hemos reunido esta tarde para tomar conciencia del inmenso drama de la hambruna y la desigualdad, poniendo en el centro de nuestra mente y nuestro corazón a los millones de personas empobrecidas que viven en una pobreza extrema. Orar por ellas con una oración de intercesión al Padre que puede cambiar los corazones endurecidos. Un tiempo de reflexión profunda que nos llama a una conversión y a vivir con mayor sencillez y generosidad. Nos comprometemos, unidos en el espíritu, para que este mundo pueda lograr una auténtica transformación.

Por desgracia, existen estructuras de pecado que operan en el mundo: modelos económicos cuyo fin es la ganancia y no el bien de la persona; explotación y descarte; conflictos bélicos... En la cumbre de Davos (enero 2023) se puso de manifiesto que en la última década los supermillonarios han duplicado su patrimonio. Nunca los ricos habían ganado tanto.

El Pueblo de Dios abraza el mundo en el que peregrina y lucha contra las fuerzas de la injusticia, limando la brecha de desigualdad que genera. Por eso el lema de Manos Unidas de esta campaña 2023 es: “Frenar la desigualdad está en tus manos”. Como ha dicho el papa Francisco en su mensaje para la Jornada Mundial de los Pobres del pa- sado 13 de noviembre, “Frente a los pobres no se hace retórica, sino que se ponen manos a la obra y se practica la fe involucrándose directa- mente, sin delegar en nadie” (n. 7). Oremos esta noche intensamente. Necesitan de nuestra oración.


EXPOSICIÓN AL SANTÍSIMO

Empezamos con esta oración del Papa haciéndola propia:

“Benditas las manos que se abren para acoger a los pobres y ayudarlos:

son manos que traen esperanza.

Benditas las manos que vencen las barreras de la cultura, la religión y la nacionalidad derramando el aceite del consuelo en las llagas de la humanidad.

Benditas las manos que se abren sin pedir nada a cambio, sin «peros» ni «condiciones»: son manos que hacen descender sobre los hermanos la bendición de Dios”.


ACOGER UN MENSAJE


Para tomar conciencia de que “Frenar la desigualdad está en tus manos”, invitamos a leer algunos textos del papa Francisco en su mensaje para la Jornada Mundial de los Pobres 2022. 

(Intercalar silencios, música, cantos...)


LECTOR 1


“Jesucristo se hizo pobre por vosotros” (cf. 2 Cor 8,9)


LECTOR 2


Con estas palabras el apóstol Pablo se dirige a los primeros cristianos de Corinto, para dar fundamento a su compromiso solidario con los hermanos necesitados. (...) La comunidad de Jerusalén, (...) se encontraba en graves dificultades por la carestía que azotaba al país, y el Apóstol se había preocupado inmediatamente de organizar una gran colecta en favor de los pobres. Los cristianos de Corinto se mostraron muy sensibles y disponibles. Por indicación de Pablo, cada primer día de la semana recogían lo que habían logrado ahorrar y todos eran muy generosos. (...) Es un signo que los cristianos siempre han realizado con alegría y sentido de responsabilidad, para que a ninguna hermana o hermano le falte lo necesario. (...)

Algunos meses atrás, el mundo estaba saliendo de la tempestad de la pandemia, (...) Se vislumbraba un poco de serenidad (...) y entonces (...) la guerra en Ucrania vino a agregarse a las guerras regionales que en estos años están trayendo muerte y destrucción. (...)

¡Cuántos pobres genera la insensatez de la guerra! Dondequiera que se mire, se constata cómo la violencia afecta a los indefensos y a los más débiles (...) Son millones (...) La razón se oscurece y quienes sufren las consecuencias son muchas personas comunes, que se suman al ya gran número de indigentes. ¿Cómo dar una respuesta adecuada que lleve alivio y paz a tantas personas, dejadas a merced de la incertidumbre y la precariedad? (...)


LECTOR 1


“Jesucristo se hizo pobre por vosotros” (cf. 2 Cor 8,9)


LECTOR 3


Frente a los pobres no se puede hacer retórica, sino que hay que ponerse manos a la obra y practicar la fe involucrándose directamente, sin delegar en nadie (...) Algunas personas, por un excesivo apego al dinero, se empantanan en el mal uso de los bienes y del patrimonio. Son situaciones que manifiestan una fe débil y una espe- ranza endeble y miope. (...) Debemos reflexionar sobre el valor que tiene el dinero para nosotros: no puede convertirse en un absoluto, como si fuera el fin principal. Tal apego impide observar con realismo la vida de cada día y nubla la mirada, impidiendo ver las necesidades de los demás. (...) No se trata de tener un comportamiento asistencialista hacia los pobres, como suele suceder; es necesario, en cambio, hacer un esfuerzo para que a nadie le falte lo necesario. (...)


LECTOR 1


“Jesucristo se hizo pobre por vosotros” (cf. 2 Cor 8,9)


LECTOR 4


El texto del Apóstol al que se refiere esta VI Jornada Mundial de los Pobres presenta la gran paradoja de la vida de fe: la pobreza de Cristo nos hace ricos. (...) Si Él se hizo pobre por nosotros, entonces nuestra misma vida se ilumina y se transforma, y adquiere un valor que el mundo no conoce ni puede dar. La riqueza de Jesús es su amor, que no se cierra a nadie y va al encuentro de todos, especialmente de los que son marginados y privados de lo necesario. Por amor se despojó a sí mismo y asumió

la condición humana. Por amor se hizo siervo obediente, hasta morir y morir en la cruz (cf. Flp 2,6-8). Por amor se hizo «pan de Vida» (Jn 6,35), para que a nadie le falte lo necesario y pueda encontrar el alimento que nutre para la vida eterna. (...) La palabra de Jesús es clara. Si queremos que la vida venza a la muerte y la dignidad sea rescatada de la injusticia, el camino es el suyo: es seguir la pobreza de Jesucristo, compartiendo la vida por amor, partiendo el pan de la propia existencia con los hermanos y hermanas, empezando por los más pequeños, los que carecen de lo necesario, para que se cree la igualdad, se libere a los pobres de la miseria y a los ricos de la vanidad, ambos sin esperanza (...).


Reflexión personal


  • Descubre los ecos que el mensaje del Papa suscita en tu interior.
  • Revisa si tu vida cotidiana puede favorecer la desigualdad y la pobreza; en qué aspectos; con qué hábitos y actitudes.
  • Decide qué puedes hacer para dar a conocer la realidad de nuestros hermanos empobrecidos y frenar la desigualdad.


DAR UN PASO Y HACER UN COMPROMISO


Porque “Frenar la desigualdad está en tus manos”.

Pensar qué se puede hacer.

  • Qué hábitos y actitudes se quieren cambiar, por ejemplo:
  • Concienciar en tu ambiente de la realidad de la desigualdad. s Invitar a ser solidarios con los empobrecidos.
  • Compartir tiempo, dinero, ... con los más necesitados.


SIGNO


Nos acercamos donde está la mesa, el signo, y el Señor. Con Él corroborar la llamada que he sentido anteriormente. Y si no lo tengo claro, pídele luz al acercarte. 


ORACIÓN DE LOS MÁRTIRES


Oh Dios, que otorgaste una constancia invencible en la fe a los bienaventurados Ignacio de Azevedo y Compañeros mártires, te rogamos nos concedas que, robustecidos con tan sublimes ejemplos, imitemos el amor de su caridad y podamos participar su gloria en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén




martes, 14 de febrero de 2023

HOJA PARROQUIAL. DOMINGO VII DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO A

   





  HOJA PARROQUIAL


18 y 19 de Febrero de 2023
Domingo VII del Tiempo Ordinario. Ciclo A.


Parroquias de Tazacorte y Ntra. Sra. de Fátima en Tijarafe

Textos tomados de la página web de los dominicos en España. Dibujos obra de Fano.


“Amar a vuestros enemigos”



   Vivir la santidad debe ser uno de los principales fundamentos de nuestra vida cristiana, porque es un estilo de vida que crea humanidad y fraternidad.


    El amor que Dios nos ofrece es además el camino en el que debemos orientar nuestros pasos, ya que el amor no es una experiencia solitaria, sino que se vive y expresa en relación con los demás, formando comunidad.


    El ámbito común de nuestra fe debe irradiar esos lazos que nos constituyen como Iglesia, comunidad cristiana que comparten con un solo corazón y un mismo espíritu. Lógicamente la unidad se vive en la diversidad de sus miembros, pues cada uno va realizando su misión y desarrollando su carisma. Pero siempre teniendo la perspectiva de formar un grupo, una comunidad, una Iglesia.


    Pero a la vez nuestra tarea está encaminada no solo a vivir la fraternidad en la Iglesia, sino también en nuestro mundo, que tanta falta le hace. Tenemos la misión de ser portadores de la Buena Noticia de Jesús hacia los más alejados, los que quizás no son de mi círculo cercano, pero que merecen la oportunidad de conocer un mensaje de amor, de acogida, y de salvación. Es lo que hizo Jesús, y lo fue enseñando a las gentes con las que vivió. Y no solo queda en un hecho del pasado, porque sigue siendo vigente esta forma de ser y de hacer en la actualidad.











LECTURAS


Primera lectura del libro del Levítico 19, 1-2. 17-18


El Señor habló así a Moisés:
«Di a la comunidad de los hijos de Israel:
“Sed santos, porque yo, el Señor, vuestro Dios, soy santo. No odiarás de corazón a tu hermano, pero reprenderás a tu prójimo, para que no cargues tú con su pecado. No te vengarás de los hijos de tu pueblo ni les guardarás rencor, sino que amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor”».


Salmo 102, 1-2. 3-4. 8 y 10. 12-13 R/. El Señor es compasivo y misericordioso


Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides sus beneficios. R/.


Él perdona todas tus culpas
y cura todas tus enfermedades;
él rescata tu vida de la fosa
y te colma de gracia y de ternura. R/.


El Señor es compasivo y misericordioso,
lento a la ira y rico en clemencia.
No nos trata como merecen nuestros pecados
ni nos paga según nuestras culpas. R/.


Como dista el oriente del ocaso,
así aleja de nosotros nuestros delitos.
Como un padre siente ternura por sus hijos,
siente el Señor ternura por los que lo temen. R/.


Segunda lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 3, 16-23


Hermanos:
¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros?
Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él; porque el templo de Dios es santo: y ese templo sois vosotros.
Que nadie se engañe. Si alguno de vosotros se cree sabio en este mundo, que se haga necio para llegar a ser sabio.
Porque la sabiduría de este mundo es necedad ante Dios, como está escrito: «Él caza a los sabios en su astucia». Y también:
«El Señor penetra los pensamientos de los sabios y conoce que son vanos».
Así, pues, que nadie se gloríe en los hombres, pues todo es vuestro: Pablo, Apolo, Cefas, el mundo, la vida, la muerte, lo presente, lo futuro. Todo es vuestro, vosotros de Cristo y Cristo de Dios.


Evangelio según san Mateo 5, 38-48


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Habéis oído que se dijo: “Ojo por ojo, diente por diente”. Pero yo os digo: no hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también el manto; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos; a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no lo rehúyas.
Habéis oído que se dijo: “Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo”.
Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos.
Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis solo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto».








INTRODUCCIÓN


13. El DEC sólo será comprensible y útil si se lee con los ojos del discípulo, que lo reconoce como el testimonio de un camino de conversión hacia una Iglesia sinodal que, a partir de la escucha, aprende a renovar su misión evangelizadora a la luz de los signos de los tiempos, para seguir ofreciendo a la humanidad un modo de ser y de vivir en el que todos puedan sentirse incluidos y protagonistas. En este camino, la Palabra de Dios es una lámpara para nuestros pasos, que ofrece la luz con la que releer, interpretar y expresar la experiencia vivida. 


1. La experiencia del proceso sinodal


15. Las síntesis enviadas por las Iglesias de todo el mundo dan voz a las alegrías, esperanzas, sufrimientos y heridas de los discípulos de Cristo. En sus palabras resuena lo que está en el corazón de toda la humanidad. Expresan el deseo de una Iglesia que camina con Cristo bajo la guía del Espíritu para cumplir su misión de evangelización. «La experiencia “sinodal” en curso ha despertado en los fieles laicos, la idea y el deseo de implicarse en la vida de la Iglesia, en su compromiso en el mundo contemporáneo y en su acción pastoral» (CE Canadá). 


1.1 «Los frutos, las semillas y las malas hierbas de la sinodalidad» 


16. La primera etapa del proceso sinodal ha producido abundantes frutos, nuevas semillas que prometen un nuevo crecimiento y, sobre todo, ha dado lugar a una experiencia de alegría en una época complicada. «Lo que surge del examen de los frutos, las semillas y las malas hierbas de la sinodalidad son voces de gran amor por la Iglesia, voces que sueñan con una Iglesia capaz de dar un testimonio creíble, una Iglesia que sepa ser Familia de Dios inclusiva, abierta y acogedora» (CE Zimbabwe). Haití da voz a muchos, «a pesar de que hay continuos casos de secuestro y violencia, las síntesis diocesanas expresan la alegría de quienes han podido participar activamente en esta primera fase del Sínodo» (CE Haití). Lo vivido en esta primera fase es una alegría que muchos han pedido ampliar y compartir con otros. La diócesis de Ebibeyín (Guinea Ecuatorial) se hace eco de ello: «esta experiencia sinodal ha sido una de las experiencias más gratificantes que muchos han podido vivir en su vida cristiana. Desde el primer momento en que se empezaron estos trabajos del Sínodo hasta el punto en el que estamos ahora hay un gran entusiasmo en el Pueblo de Dios». Entre los frutos de la experiencia sinodal, varias síntesis destacan el fortalecimiento del sentimiento de pertenencia a la Iglesia y la toma de conciencia, a nivel práctico, de que la Iglesia no son sólo los sacerdotes y los obispos. «Al compartir la pregunta fundamental, “¿cómo se desarrolla este caminar juntos en tu Iglesia particular hoy?”, se ha observado que la gente pudo darse cuenta de la verdadera naturaleza de la Iglesia y, a esta luz, han sido capaces de ver la situación de su Iglesia particular» (CE Bangladesh). 



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COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 15 DE FEBRERO DE 2023

  Mc 8,22-26: El ciego estaba curado y veía todo con claridad.


En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos llegaron a Betsaida.

Y le trajeron a un ciego pidiéndole que lo tocase.

Él lo sacó de la aldea, llevándolo de la mano, le untó saliva en los ojos, le impuso las manos y le preguntó:

«¿Ves algo?».

Levantando los ojos dijo:

«Veo hombres, me parecen árboles, pero andan».

Le puso otra vez las manos en los ojos; el hombre miró: estaba curado y veía todo con claridad.

Jesús lo mandó a casa diciéndole que no entrase en la aldea.


Jesús cura a un ciego. Es una curación que va por partes. Dos veces tiene que ponerle las manos en los ojos. No es que se resistiera, sino que seguramente el evangelista nos habla en un contexto de catecumenado y de proceso de iluminación y curación.


Me fijo en la frase a modo de título: El ciego estaba curado y veía todo con claridad.

Es una afirmación muy clara y evidente, cuando estamos curados de la ceguera, lo vemos todo claro.

Es una curación total, sin secuelas. Así lo puede hacer Jesús también en nuestra vida. Si queremos, si le dejamos, si creemos en Él. Muchas veces, el impedimento es que no creemos que nos pueda curar del todo. Muchas veces arrastramos lo del pasado y no somos capaces de dejarlo.


El ciego al estar curado, veía todo con claridad. Siguiendo con la enfermedad del pecado, éste nos produce una ceguera, muchas veces imperceptible por la cual pensamos que vemos y en realidad lo vemos todo distorsionado. 






De la Verbum Domini nº 24. “Así, la palabra que el hombre dirige a Dios se hace también Palabra de Dios, confirmando el carácter dialogal de toda la revelación cristiana,[74] y toda la existencia del hombre se convierte en un diálogo con Dios que habla y escucha, que llama y mueve nuestra vida. La Palabra de Dios revela aquí que toda la existencia del hombre está bajo la llamada divina”

De la Verbum Domini nº 25. “Cuando Dios revela, el hombre tiene que “someterse con la fe” (cf. Rm 16,26; Rm 1,5; 2 Co 10,5-6), por la que el hombre se entrega entera y libremente a Dios, le ofrece “el homenaje total de su entendimiento y voluntad”, asintiendo libremente a lo que él ha revelado”

[…] “ En efecto, la fe, con la que abrazamos de corazón la verdad que se nos ha revelado y nos entregamos totalmente a Cristo, surge precisamente por la predicación de la Palabra divina: «la fe nace del mensaje, y el mensaje consiste en hablar de Cristo”