sábado, 12 de diciembre de 2020

VIGILIA DE LOS MÁRTIRES. MES DE DICIEMBRE

 VIGILIA MISIONERA DE DICIEMBRE

FE, CONVERSIÓN Y BAUTISMO


MONICIÓN DE ENTRADA:. La misión está necesariamente unida a la conversión, la fe y el bautismo. Así fue la predicación del Bautista y así comenzó su predicación. En esta vigilia podremos profundizar y orar sobre estos tres conceptos capitales en la evangelización y en nuestras vidas.


CANTO “ESTOY A LA PUERTA Y LLAMO”


Eres la única criatura del universo

Con la cual quiero tener una amistad

Yo no soy un dios mudo

Yo soy el verbo

Yo soy la palabra

Mira que estoy a tu puerta y llamo

Mira que estoy a tu puerta y llamo

Si escuchas mi voz

Me quedare contigo

Si me abres la puerta entrare

Si me abres la puerta entrare

Cenare contigo


SALMOS (a dos coros)


Primer Salmo


Salmo 124: El Señor vela por su pueblo


Ant: El Señor rodea a su pueblo.


Los que confían en el Señor son como el monte Sión:

no tiembla, está asentado para siempre.


Jerusalén está rodeada de montañas,

y el Señor rodea a su pueblo

ahora y por siempre.


No pesará el cetro de los malvados

sobre el lote de los justos,

no sea que los justos extiendan

su mano a la maldad.


Señor, concede bienes a los buenos,

a los sinceros de corazón;

y a los que se desvían por sendas tortuosas,

que los rechace el Señor con los malhechores.

¡Paz a Israel!


Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

Como era en el principio, ahora y siempre,

por los siglos de los siglos. Amén.


Ant: El Señor rodea a su pueblo.

Segundo Salmo


Salmo 130: Abandono confiado en los brazos de Dios


Ant: Si no volvéis a ser como niños, no entraréis en el reino de los cielos.


Señor, mi corazón no es ambicioso,

ni mis ojos altaneros;

no pretendo grandezas

que superan mi capacidad;

sino que acallo y modero mis deseos,

como un niño en brazos de su madre.


Espere Israel en el Señor

ahora y por siempre.


Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

Como era en el principio, ahora y siempre,

por los siglos de los siglos. Amén.


Ant: Si no volvéis a ser como niños, no entraréis en el reino de los cielos.


Cántico NT


Apocalipsis 4,11;5,9.10.12: Himno de los redimidos


Ant: Has hecho de nosotros, Señor, un reino de sacerdotes para nuestro Dios.


Eres digno, Señor, Dios nuestro,

de recibir la gloria, el honor y el poder,

porque tú has creado el universo;

porque por tu voluntad lo que no existía fue creado.


Eres digno de tomar el libro y abrir sus sellos,

porque fuiste degollado

y con tu sangre compraste para Dios

hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación;

y has hecho de ellos para nuestro Dios

un reino de sacerdotes,

y reinan sobre la tierra.


Digno es el Cordero degollado

de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría,

la fuerza, el honor, la gloria y la alabanza.


Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

Como era en el principio, ahora y siempre,

por los siglos de los siglos. Amén.


Ant: Has hecho de nosotros, Señor, un reino de sacerdotes para nuestro Dios.


Lectura Bíblica 1Co 1,7b-9


Aguardamos la manifestación de nuestro Señor Jesucristo. Él nos mantendrá firmes hasta el final, para que no tengan de qué acusarnos en el día de Jesucristo, Señor nuestro. Dios nos llamó a participar en la vida de su Hijo, Jesucristo, Señor nuestro, ¡y él es fiel!


REFLEXIÓN

I LA RESPUESTA DE LA FE

II CONVERSIÓN

III BAUTISMO

IV ABRIRSE A CRISTO Y UNIRSE A LA IGLESIA


CANTO: “SI TIENES FE” 


Cada noche oré,

no se si alguien me escucho,

en el alma un canción

que nunca entendí,

no hay miedo en mi interior

aunque aya tanto que temer

moverás montañas

porque en ti esta el poder


habrá milagros hoy

si tienes fe

la ilusión no a de morir

Un gran milagro

hoy al fin veré

Si tienes fe lo lograrás

podrás si tienes fe.


Malos tiempos son

ni la oración ayuda ya

la esperanza puede huir

cual pájaro y volar

mas hoy yo sigo aquí

creciendo en gozo y en amor

con la fe y la devoción

que nunca imaginé


GESTO. Aspersión del agua


CANTO “MI DIOS ESTÁ VIVO”




Cántico Evangélico

Ant: Antes de vivir juntos, resultó que María esperaba un Hijo, por obra del Espíritu Santo. Aleluya.

†

(se hace la señal de la cruz mientras se comienza a recitar)


Proclama mi alma la grandeza del Señor,

se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;

porque ha mirado la humillación de su esclava.


Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,

porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:

su nombre es santo,

y su misericordia llega a sus fieles

de generación en generación.


Él hace proezas con su brazo:

dispersa a los soberbios de corazón,

derriba del trono a los poderosos

y enaltece a los humildes,

a los hambrientos los colma de bienes

y a los ricos los despide vacíos.


Auxilia a Israel, su siervo,

acordándose de la misericordia

-como lo había prometido a nuestros padres-

en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre…

Ant: Antes de vivir juntos, resultó que María esperaba un Hijo, por obra del Espíritu Santo. Aleluya.


PETICIONES

  • Te bendecimos, Señor, a ti que, por tu sangre preciosa, nos has redimido de la esclavitud; haz que participemos en la gloriosa libertad de los hijos de Dios.
  • Ayuda con tu gracia a nuestro obispo Bernardo y a todos los obispos de la Iglesia, para que, con gozo y fervor, administren tus misterios.
  • Que todos los que consagran su vida a la investigación de la verdad la hallen y, hallándola, se esfuercen en buscarla con mayor plenitud.
  • Atiende, Señor, a los huérfanos, a las viudas, a los que viven abandonados, para que te sientan cercano y se entreguen más a ti.
  • Acoge a nuestros hermanos difuntos en la ciudad santa de la Jerusalén celestial, donde tú, junto con el Padre y el Espíritu Santo, lo serás todo para todos.
  • Por la Misión diocesana en todas las parroquias y para que los cristianos, llenos del amor de Dios salgamos a anunciar a Cristo con nuestra vida y donde vivimos.
  • Pidamos al Señor bajo la intercesión de los mártires, para que cese esta pandemia que ha causado tanto daño en la población. 
  • Por los cristianos perseguidos en tantos lugares, para que nuestra oración sea su fuerza.
  • Por el proyecto de los Mártires de Tazacorte, por las personas que van a ir y por los lugares donde van a estar, por su situación, sus gentes.


ORACIÓN DE LOS MÁRTIRES


Oh Dios, que otorgaste una constancia invencible en la fe a los bienaventurados Ignacio de Azevedo y Compañeros mártires, te rogamos nos concedas que, robustecidos con tan sublimes ejemplos, imitemos el amor de su caridad y podamos participar su gloria en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén


CANTO (Himno de la misión)


Cristo nos convoca a ser feliz, compartiendo vida, la fe y la amistad. Él nos alimenta con su Palabra y nos nutre con su Pan. Él es quien nos primerea, impregnando con su olor, en salida misionera…Vamos repartiendo amor, repartiendo amor…

SOMOS UNA IGLESIA EN SALIDA. VAMOS COMPARTIENDO LA VIDA. SOMOS SIGNOS DE RESURRECCIÓN. SOMOS UNA IGLESIA EN SALIDA. VAMOS COMPARTIENDO LA VIDA. SOMOS SIGNOS DEL AMOR DE DIOS.

A las periferias tenemos que ir a acompañar a hermanos que estén por allí, matando el egoísmo en nuestro interior y así fructificar. Él es nuestra fiesta, impulso y ardor, armaremos lío…vamos repartiendo amor, repartiendo amor…

miércoles, 9 de diciembre de 2020

HOJA PARROQUIAL. III DOMINGO DE ADVIENTO. CICLO B

HOJA PARROQUIAL

12 y 13 de Diciembre de 2020
Domingo III de Adviento. Ciclo B.
Parroquias de Tazacorte y Ntra. Sra. de Fátima en Tijarafe

Textos tomados de la página web de los dominicos en España. Dibujos obra de Fano.

“Yo soy la voz que grita en el desierto”



    Las orillas del Jordán junto al desierto era el hogar de Juan Bautista. Este tercer domingo de Adviento, la liturgia nos invita a leer qué hay de vida en los “desiertos” de nuestro tiempo. Este año 2020 hemos experimentado que el desierto puede ser no sólo un lugar geográfico sino una experiencia vital, física. La pandemia nos ha confrontado con muchos tipos de soledades, de pérdidas. También nos ha ayudado a recuperar cosas y situaciones esenciales que habíamos olvidado vivir o disfrutar.  Porque en lugares y momentos difíciles también se pueden abrir paso la confianza en el futuro y la alegría. El desierto puede ser lugar de crisis, pero también de encuentro, donde afloran las debilidades, pero también las fortalezas y recursos insospechados. 

   La liturgia nos invita a discernir “voces en el desierto” para sintonizar con las que hablan de aspiraciones y proyectos que promuevan un gozo sin exclusiones, un gozo fruto de la “vida según el Espíritu”. Al mismo tiempo, el testimonio de los profetas (Isaías y Juan), en este domingo, nos estimula a convertirnos en portavoces de los que no tienen voz. No debemos olvidar que muchos ruidos e intereses creados pretenden silenciar la voz de Dios y su Espíritu en la vida pública, en el devenir de la historia que Dios nos invita a construir desde las periferias. Cada encuentro con Jesús resucitado en la eucaristía nos empujar a “no apagar el Espíritu”, a mantenernos constantes en la oración y el combate frente al mal. Dios es alegría y fidelidad. Donde está Dios hay futuro.







LECTURAS


Primera lectura del libro de Isaías 61, 1-2a. 10-11


El Espíritu del Señor, Dios, está sobre mí,

porque el Señor me ha ungido.

Me ha enviado para dar la buena noticia a los pobres,

para curar los corazones desgarrados,

proclamar la amnistía a los cautivos,

y a los prisioneros la libertad;

para proclamar un año de gracia del Señor.

Desbordo de gozo en el Señor,

y me alegro con mi Dios:

porque me ha puesto un traje de salvación,

y me ha envuelto con un manto de justicia,

como novio que se pone la corona,

o novia que se adorna con sus joyas.

Como el suelo echa sus brotes,

como un jardín hace brotar sus semillas,

así el Señor hará brotar la justicia

y los himnos ante todos los pueblos.


Salmo

Lc 1, 46-48. 49-50. 53-54 R. Me alegro con mi Dios.


Proclama mi alma la grandeza del Señor,

se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;

porque ha mirado la humildad de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones. R/.


Porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mí:

su nombre es santo,

y su misericordia llega a sus fieles

de generación en generación. R/.


A los hambrientos los colma de bienes

y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,

acordándose de la misericordia. R/.


Segunda lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses 5, 16-24


Hermanos:

Estad siempre alegres. Sed constantes en orar. Dad gracias en toda ocasión: esta es la voluntad de Dios en Cristo Jesús respecto de vosotros.

No apaguéis el espíritu, no despreciéis las profecías. Examinadlo todo; quedaos con lo bueno.

Guardaos de toda clase de mal. Que el mismo Dios de la paz os santifique totalmente, y que todo vuestro espíritu, alma y cuerpo, se mantenga sin reproche hasta la venida de nuestro Señor Jesucristo.

El que os llama es fiel, y él lo realizará.


Evangelio según san Juan 1, 6-8. 19-28


Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: este venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él.

No era él la luz, sino el que daba testimonio de la luz. Y este es el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a que le preguntaran:

«¿Tú quién eres?».

El confesó y no negó; confesó:

«Yo no soy el Mesías».

Le preguntaron:

«¿Entonces, qué? ¿Eres tú Elías?».

Él dijo:

«No lo soy».

«¿Eres tú el Profeta?».

Respondió:

«No».

Y le dijeron:

«¿Quién eres, para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado? ¿Qué dices de ti mismo?».

Él contestó:

«Yo soy la voz que grita en el desierto: “Allanad el camino del Señor”, como dijo el profeta Isaías».

Entre los enviados había fariseos y le preguntaron:

«Entonces, ¿por qué bautizas si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?».

Juan les respondió:

«Yo bautizo con agua; en medio de vosotros hay uno que no conocéis, el que viene detrás de mí, y al que no soy digno de desatar la correa de la sandalia».

Esto pasaba en Betania, en la otra orilla del Jordán, donde Juan estaba bautizando.


YOUCAT


CAPÍTULO TERCERO. Los sacramentos al servicio de la comunidad y de la misión

El Sacramento del Matrimonio


270 ¿Qué actitud tiene la Iglesia con los divorciados casados de nuevo?


Siguiendo el ejemplo de Cristo, los acoge con amor. Pero quien, después de un matrimonio canónico se divorcia y, en vida del cónyuge, establece una nueva unión, se coloca ciertamente en contradicción con la clara exigencia de Jesús respecto a la indisolubilidad del matrimonio. Esta exigencia no puede ser suprimida por la Iglesia. La ruptura de la fidelidad está en contradicción con la EUCARISTÍA, en la que la Iglesia celebra precisamente la irrevocabilidad del amor de Dios. Por eso no puede acceder a la sagrada COMUNIÓN quien vive en una situación tan contradictoria. Lejos de tratar por igual todos los casos concretos, el papa Benedicto XVI habla de una «situación dolorosa» y exhorta a los pastores a «discernir bien las diversas situaciones, para ayudar espiritualmente de modo adecuado a los fieles implicados» (Sacramentum Caritatis, 29). 


271 ¿Qué quiere decir que la familia es una «iglesia doméstica»?


Lo que la IGLESIA es en lo grande, es la familia en lo pequeño: una imagen del amor de Dios en la comunión de las personas. Todo matrimonio se perfecciona en la apertura a otros, a los niños que son don de Dios, en la acogida mutua, en la hospitalidad, en la disponibilidad para otros. Nada en la Iglesia primitiva fascinaba más a los hombres en el «nuevo camino» de los cristianos que las «iglesias domésticas». Con frecuencia alguien «creyó en el Señor con toda su familia; también otros muchos corintios... creían y se bautizaban» (Hch 18,8). En un mundo no creyente surgían islotes de fe vivida, lugares de oración, de compartir, de hospitalidad cordial. Roma, Corinto, Antioquía, las grandes ciudades de la Antigüedad, quedaron pronto inundadas de iglesias domésticas como si fueran puntos de luz. También hoy en día las familias, en las que Cristo se encuentra en su casa, son el gran fermento de renovación de nuestra sociedad. 368


CAPÍTULO CUARTO. Otras celebraciones litúrgicas


272 ¿Qué son los sacramentales?


Los sacramentales son signos sagrados o acciones sagradas por las que se confiere una bendición. Ejemplos típicos de sacramentales son la imposición de la ceniza el Miércoles de Ceniza, el lavatorio de los pies, el uso del agua bendita, la bendición de la mesa, las palmas del Domingo de Ramos, la bendición de diferentes objetos, las procesiones, el exorcismo y el rito de la profesión en una congregación religiosa.


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miércoles, 2 de diciembre de 2020

HOJA PARROQUIAL. DOMINGO II DE ADVIENTO. CICLO B

 HOJA PARROQUIAL

5 y 6 de Diciembre de 2020
Domingo II de Adviento. Ciclo B.
Parroquias de Tazacorte y Ntra. Sra. de Fátima en Tijarafe

Textos tomados de la página web de los dominicos en España. Dibujos obra de Fano.

“¡Preparad el camino al Señor!”



    Este segundo domingo de adviento nos invita a descubrir en la figura de Juan el Bautista el valor y las implicaciones del desierto: valor de un decir sin ambages desde el lenguaje de la desnudez, desde el vacío de lo superfluo y la conciencia de lo necesario. Valor de coherencia y humildad para comprender quién es el Dios de la Vida y quiénes somos trabajadores de su mies.

    El desierto remite a dificultad, incluso, a crisis. Sin embargo, si tomamos como referencia el significado etimológico de la palabra ‘crisis’ nos encontramos con que se trata de un momento ‘oportuno’ para definir, para hacer opciones y tomar caminos que conduzcan nuestra vida a una mayor plenitud de amor y sentido. Esa es la propuesta que Juan trae desde los desiertos de la existencia. Es más, quizá son los desiertos de la vida los lugares privilegiados donde preparar nuestra capacidad de encuentro y acogida con el Señor.

   Dispongamos ahora nuestro cuerpo y espíritu y dejémonos interpelar:

  • ¿qué desiertos identificamos en nuestra existencia?
  • ¿qué desiertos habitan mi vida y las de los que me rodean?
  • ¿es la pandemia un desierto en este año 2020 que nos pueda traer, más allá del sufrimiento, alguna opción y camino que tomar en la vida?
  • ¿cómo ser consuelo que hable al corazón humano en medio de los desiertos de la vida?
  • ¿cómo cultivo la paciencia como pedagogía de una esperanza activa?
  • ¿he pasado en mi vida de un bautismo de agua a un bautismo de Espíritu, con lo que ello implica? ¿ritualismo o acontecimiento vivificador?
  • Finalmente, ¿es esta existencia nuestra, llena de gozos y penumbras, adviento?, es decir, ¿tengo esperanza y conciencia de una continua venida de Dios a mi vida?






LECTURAS


Primera lectura del libro de Isaías 40, 1-5. 9-11


«Consolad, consolad a mi pueblo

—dice vuestro Dios—;

hablad al corazón de Jerusalén,

gritadle,

que se ha cumplido su servicio

y está pagado su crimen,

pues de la mano del Señor

ha recibido doble paga por sus pecados».

Una voz grita:

«En el desierto preparadle

un camino al Señor;

allanad en la estepa

una calzada para nuestro Dios;

que los valles se levanten,

que montes y colinas se abajen,

que lo torcido se enderece

y lo escabroso se iguale.

Se revelará la gloria del Señor,

y la verán todos juntos

—ha hablado la boca del Señor—».

Súbete a un monte elevado,

heraldo de Sion;

alza fuerte la voz,

heraldo de Jerusalén;

álzala, no temas,

di a las ciudades de Judá:

«Aquí está vuestro Dios.

Mirad, el Señor Dios llega con poder

y con su brazo manda.

Mirad, viene con él su salario

y su recompensa lo precede.

Como un pastor que apacienta el rebaño,

reúne con su brazo los corderos

y los lleva sobre el pecho;

cuida él mismo a las ovejas que crían».


Salmo 84, 9ab 10. 11-12. 13-14 R/. Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación


Voy a escuchar lo que dice el Señor:

«Dios anuncia la paz

a su pueblo y a sus amigos».

La salvación está cerca de los que le temen,

y la gloria habitará en nuestra tierra. R/.

La misericordia y la fidelidad se encuentran,

la justicia y la paz se besan;

la fidelidad brota de la tierra,

y la justicia mira desde el cielo. R/.

El Señor nos dará la lluvia,

y nuestra tierra dará su fruto.

La justicia marchará ante él,

y sus pasos señalarán el camino. R/.


Segunda lectura de la segunda carta del apóstol san Pedro 3, 8-14


No olvidéis una cosa, queridos míos, que para el Señor un día es como mil años y mil años como un día.

El Señor no retrasa su promesa, como piensan algunos, sino que tiene paciencia con vosotros, porque no quiere que nadie se pierda sino que todos accedan a la conversión.

Pero el Día del Señor llegará como un ladrón. Entonces los cielos desaparecerán estrepitosamente, los elementos se disolverán abrasados y la tierra con cuantas obras hay en ella quedará al descubierto.

Puesto que todas estas cosas van a disolverse de este modo, ¡qué santa y piadosa debe ser vuestra conducta, mientras esperáis y apresuráis la llegada del Día de Dios!

Ese día los cielos se disolverán incendiados y los elementos se derretirán abrasados.

Pero nosotros, según su promesa, esperamos unos cielos nuevos y una tierra nueva en los que habite la justicia.

Por eso, queridos míos, mientras esperáis estos acontecimientos, procurad que Dios os encuentre en paz con él, intachables e irreprochables.


Evangelio según san Marcos 1, 1-8


Comienza el Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios.

Como está escrito en el profeta Isaías:

«Yo envío a mi mensajero delante de ti,

el cual preparará tu camino;

voz del que grita en el desierto:

“Preparad el camino del Señor,

enderezad sus senderos”».

Se presentó Juan en el desierto bautizando y predicando un bautismo de conversión para el perdón de los pecados. Acudía a él toda la región de Judea y toda la gente de Jerusalén. Él los bautizaba en el río Jordán y confesaban sus pecados.

Juan iba vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre. Y proclamaba:

«Detrás de mí viene el que es más fuerte que yo y no merezco agacharme para desatarle la correa de sus sandalias. Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo».


YOUCAT


CAPÍTULO TERCERO. Los sacramentos al servicio de la comunidad y de la misión

El Sacramento del Matrimonio


267 ¿Qué se hace cuando un católico quiere casarse con un cristiano no católico?


En este caso, para la celebración del matrimonio hay que solicitar un permiso expreso de la autoridad eclesiástica. Porque el matrimonio llamado mixto (entre católico y bautizado no católico) exige por ambas partes una fidelidad especial a Cristo, de forma que el escándalo, aun sin remedio, de la separación de los cristianos no se continúe en pequeño y lleve quizás incluso al abandono de la práctica religiosa.


268 ¿Puede casarse un católico con alguien de otra religión?


Para los católicos puede ser difícil, para la propia fe y para la de los futuros hijos casarse y vivir con una pareja que pertenece a otra RELIGIÓN. Por responsabilidad ante los fieles, la Iglesia católica ha establecido el impedimento para contraer matrimonio con disparidad de culto. Por eso un matrimonio de este tipo sólo puede contraerse válidamente si antes del enlace se obtiene la DISPENSA de este impedimento. Este matrimonio no es sacramental.


269 ¿Pueden separarse cónyuges que están peleados?


La Iglesia tiene un gran respeto ante la capacidad que tiene una persona para mantener una promesa y para comprometerse en fidelidad para toda la vida. Ella le toma la palabra. Cualquier matrimonio puede correr peligro a causa de alguna crisis. El diálogo, la oración (en común), a veces también la ayuda especializada, pueden ayudar a salir de la crisis. Yen especial, el recuerdo de que en todo matrimonio sacramental hay un tercero en la unión, Cristo, puede encender de nuevo la esperanza. Pero a quien su matrimonio se ha vuelto insoportable, o a quien está expuesto a violencia psíquica o física, le está permitido separarse. Esto se denomina una «separación de mesa y cama», que debe ser comunicada a la Iglesia. Aunque en estos casos se ha roto la convivencia, el matrimonio sigue siendo válido. Ciertamente también hay casos en los que la crisis de un matrimonio se debe atribuir en último término a que uno de los cónyuges o ambos no eran capaces de contraer matrimonio en el momento del enlace o no aportaban una voluntad plena de contraerlo. Entonces el matrimonio es inválido en el sentido jurídico. En estos casos se puede instruir un proceso de nulidad ante los tribunales eclesiásticos. 


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