domingo, 27 de agosto de 2023

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 28 DE AGOSTO DE 2023

  Mt 23,13-22: ¡Ay de vosotros, guías ciegos!


En aquel tiempo, Jesús dijo:

«¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que cerráis a los hombres el reino de los cielos! Ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que quieren.

¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que viajáis por tierra y mar para ganar un prosélito, y cuando lo conseguís, lo hacéis digno de la “gehenna” el doble que vosotros!

¡Ay de vosotros, guías ciegos, que decís: “Jurar por el templo no obliga, jurar por el oro del templo sí obliga”! ¡Necios y ciegos! ¿Qué es más, el oro o el templo que consagra el oro?

O también: “Jurar por el altar no obliga, jurar por la ofrenda que está en el altar sí obliga”. ¡Ciegos! ¿Qué es más, la ofrenda o el altar que consagra la ofrenda? Quien jura por el altar, jura por él y por cuanto hay sobre él; quien jura por el templo, jura por él y por quien habita en él; y quien jura por el cielo, jura por el trono de Dios y también por el que está sentado en él».



Jesús impreca a los fariseos y escribas. Son de las palabras más duras que tiene en el evangelio. Igual que decía ayer, haciendo referencia a que parecía difícil compatibilizar la misericordia de Dios con las palabras de la puerta estrecha y puerta cerrada, nos parece complicado.


Y es que Jesús está defendiendo la justicia y a los pobres y humildes. Me fijo en la primera, segunda parte: “ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que quieren”.


Ese es el gran problema de los fariseos, que no entran por la puerta y que no dejan entrar a nadie.

No entran porque piensan que la salvación ocurre según cumpla una serie de requisitos que ellos cumplían, y se olvidaban del centro de la religión: el corazón (“mi corazón está lejos de mi”).

Igual nos puede pasar a nosotros, nos acostumbramos a una religión cómoda, que no exige nada, que no me pide nada y que me deja total libertad. No hay compromiso, no hay incidencia en la vida, sólo intentar cumplir unas normas morales y ya con eso pensamos que estamos en la vía de la salvación.


La religión a la carta tiene que pasar a la religión de la fe, es decir, del seguimiento a la persona de Jesús.

La religión a la carta, al fin y al cabo, la persona se hace Señor de su vida. 

En la religión a la carta, estamos siguiéndonos a nosotros mismos, porque esto me interesa, aquello no…


El Papa habla de un cristianismo de etiqueta. (aprieta aquí)


También, el otro problema, y muy grave, es que ellos enseñaban ese modo de practicar la religión, y por tanto, no dejaban entrar a los otros, porque enseñan preceptos falsos. 


Que peligro es que yo viva un cristianismo de etiqueta y los demás me imiten. 


Que el Señor nos lleve por sus caminos y entremos por su puerta, para que también otros puedan entrar por la puerta que es Jesús.

sábado, 26 de agosto de 2023

jueves, 24 de agosto de 2023

COMENTARIO AL EVANGELIO 25 DE AGOSTO DE 2023

  Mt 22,34-40: Amarás al Señor, tu Dios, y a tu prójimo como a ti mismo.

En aquel tiempo, los fariseos, al oír que había hecho callar a los saduceos, se acercaron a Jesús y uno de ellos le preguntó para ponerlo a prueba:

-Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la Ley?

El le dijo:

-«Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser».

Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él:

-«Amarás a tu prójimo como a ti mismo».

Estos dos mandamientos sostienen la Ley entera y los profetas.



Que equivocados estamos cuando nos contentamos con una serie de acciones, de ritos que no nos dicen nada. Cuando nos quedamos en “cumplir”. Sin embargo, el verdadero cumplir es con respecto a este mandamiento. Y el primer mandamiento está en relación al segundo. El segundo informa de la veracidad del primero. 


No se ama al otro de manera abstracta, sino en la concreción de nuestra vida, con las personas con las que vivimos, nos cruzamos, con las que Dios nos ha puesto en el camino. 


Ellas son nuestros prójimos, y a ellas tenemos que amarles, que es mucho más que vivir con ellas. 

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 24 DE AGOSTO DE 2023

 Jn 1,45-51: Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño.


En aquel tiempo, Felipe encontró a Natanael y le dijo: 

«Aquel de quien escribieron Moisés en la ley y los profetas, lo hemos encontrado: Jesús, hijo de José, de Nazaret». 

Natanael le replicó: 

«¿De Nazaret puede salir algo bueno?».

Felipe le contestó: 

«Ven y verás». 

Vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él: 

«Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño». 

Natanael le contesta: 

«¿De qué me conoces?». 

Jesús le responde: 

«Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi». 

Natanael respondió: 

«Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel». 

Jesús le contestó: 

«¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores». 

Y le añadió: 

«En verdad, en verdad os digo: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre».



En el Evangelio de hoy nos acercamos a un apóstol, Natanael (Bartolomé) su encuentro con Cristo podríamos catalogarlo de burlón: ¿puede salir algo bueno? Sin embargo el encuentro con el Señor le sorprende y le coloca delante de su vida, y el detalle de la higuera le toca el corazón, a partir de esas palabras dichas por el Señor, la actitud de Natanael es muy distinta, reconoce en el Señor a alguien muy especial, hasta hacer su propia confesión de fe. La importancia del encuentro personal para el seguimiento -importantísimo-, no solo basta con saber cosas sobre el Señor, vital, descubrir como actúa y transforma nuestras vidas.


Acudimos para nuestra meditación a las catequesis dedicadas a los apóstoles en las audiencias de los miércoles, por el Papa Emérito, Benedicto XVI, concretamente, en la audiencia general, del 4 de octubre de 2006:

«En la serie de los Apóstoles llamados por Jesús durante su vida terrena, hoy nuestra atención se centra en el apóstol Bartolomé… De Bartolomé no tenemos noticias relevantes; en efecto, su nombre aparece siempre y solamente dentro de las listas de los Doce… Pero tradicionalmente se lo identifica con Natanael: un nombre que significa “Dios ha dado”. Este Natanael provenía de Caná y, por consiguiente, es posible que haya sido testigo del gran “signo” realizado por Jesús en aquel lugar. La identificación de los dos personajes probablemente se deba al hecho de que este Natanael, en la escena de vocación narrada por el evangelio de S. Juan, está situado al lado de Felipe, es decir, en el lugar que tiene Bartolomé en las listas de los Apóstoles referidas por los otros evangelios. A este Natanael Felipe le comunicó que había encontrado a “ese del que escribió Moisés en la Ley, y también los profetas: Jesús el hijo de José, el de Nazaret”. Como sabemos, Natanael le manifestó un prejuicio más bien fuerte: “¿De Nazaret puede salir algo bueno?”… La historia de Natanael nos sugiere otra reflexión: en nuestra relación con Jesús no debemos contentarnos sólo con palabras. Felipe, en su réplica, dirige a Natanael una invitación significativa: “Ven y lo veras”. Nuestro conocimiento de Jesús necesita sobre todo una experiencia viva… Natanael se siente tocado en el corazón por estas palabras de Jesús (-la escena evangélica del pasaje de hoy-), se siente comprendido y llega a la conclusión: este hombre sabe todo sobre mí, sabe y conoce el camino de la vida, de este hombre puedo fiarme realmente. Y así responde con una confesión de fe límpida y hermosa, diciendo: “Rabbi, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel”… Sus reliquias se veneran aquí, en Roma, en la iglesia dedicada a él en la isla Tiberina, adonde las habría llevado el emperador alemán Otón III en el año 983. Concluyendo, podemos decir que la figura de San Bartolomé, a pesar de la escasez de informaciones sobre él, de todos modos sigue estando ante nosotros para decirnos que la adhesión a Jesús puede vivirse y testimoniarse también sin la realización de obras sensacionales. Extraordinario es, y seguirá siendo, Jesús mismo, al que cada uno de nosotros está llamado a consagrarle su vida y su muerte ».

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

HOJA PARROQUIAL. DOMINGO XXI DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO A

    






Este verano contigo, bajo tu PROTECCIÓN TOTAL





  HOJA PARROQUIAL


26 y 27 de Agosto de 2023
Domingo XXI del Tiempo Ordinario. Ciclo A.


Parroquias de Tazacorte y Ntra. Sra. de Fátima en Tijarafe

Textos tomados de la página web de los dominicos en España. Dibujos obra de Fano.


“Vosotros, ¿quién decís que soy yo?”



 

   


El encuentro con Jesús, el Cristo, mueve, interroga, permite que nos abramos a la plenitud de la existencia y a la salvación que irrumpe con su presencia en nuestras vidas, al calor de la comunidad. El contacto con Él nos permite conocerle, celebrar con los hermanos, compartir la vida en ese trato de amistad que estamos llamados a cultivar día a día. De forma tal, que siga adquiriendo un sentido más firme y pleno la identidad e impacto de Jesús en nuestras vidas.


En este vigésimo primer domingo del tiempo ordinario la Palabra de Dios nos propone meditar un pasaje central del ministerio de Jesús y de sus discípulos, en especial en la vida de Pedro, y de cada uno de nosotros. La pregunta que hace Jesús a sus discípulos nos habla de relación y de misión.


Que hoy también nos sintamos cuestionados por Jesús en nuestra relación con Él y la misión que desarrollamos en nuestra cotidianidad. Y con Pedro, reafirmemos nuestra fe en Él: «Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo».










LECTURAS


Primera lectura del libro de Isaías 22, 19-23


Esto dice el Señor a Sobná, mayordomo de palacio:
«Te echaré de tu puesto,
te destituirán de tu cargo.
Aquel día llamaré a mi siervo,
a Eliaquín, hijo de Esquías,
le vestiré tu túnica,
le ceñiré tu banda,
le daré tus poderes;
será padre para los habitantes de Jerusalén
y para el pueblo de Judá.
Pongo sobre sus hombros
la llave del palacio de David:
abrirá y nadie cerrará;
cerrará y nadie abrirá.
Lo clavaré como una estaca en un lugar seguro,
será un trono de gloria para la estirpe de su padre».


Salmo 137, 1-2a. 2bcd-3. 6 y 8bc R/. Señor, tu misericordia es eterna, no abandones la obra de tus manos.


Te doy gracias, Señor, de todo corazón,
porque escuchaste las palabras de mi boca;
delante de los ángeles tañeré para ti;
me postraré hacia tu santuario. R/.


Daré gracias a tu nombre:
por tu misericordia y tu lealtad,
porque tu promesa supera a tu fama.
Cuando te invoqué, me escuchaste,
acreciste el valor en mi alma. R/.


El Señor es sublime, se fija en el humilde
y de lejos conoce al soberbio.
Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra de tus manos. R/.


Segunda lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 11, 33-36


¡Qué abismo de riqueza, de sabiduría y de conocimiento el de Dios! ¡Qué insondables sus decisiones y qué irrastreables sus caminos!
En efecto, ¿quién conoció la mente del Señor? O ¿quién fue su consejero? O ¿quién le ha dado primero para tener derecho a la recompensa?
Porque de él, por él y para él existe todo. A él la gloria por los siglos. Amén.


Evangelio según san Mateo 16, 13-20


En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos:
«¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?».
Ellos contestaron:
«Unos que Juan el Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas».
Él les preguntó:
«Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?».
Simón Pedro tomó la palabra y dijo:
«Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo».
Jesús le respondió:
«¡Bienaventurado tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos.
Ahora yo te digo: tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará.
Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos».
Y les mandó a los discípulos que no dijesen a nadie que él era el Mesías.






3. Hacia una Iglesia sinodal misionera



3.4 La sinodalidad toma forma 


Estructuras e instituciones

 

 

76. Dentro de una dinámica continental, las Conferencias Episcopales podrán experimentar un nuevo papel, vinculado no sólo a la promoción de la comunión en su interior, sino también al diálogo entre Iglesias geográfica y culturalmente próximas. Además, la Etapa Continental, a través de la propuesta de celebrar asambleas eclesiales y episcopales, ofrecerá la oportunidad de experimentar concretamente cómo articular la sinodalidad eclesial y la colegialidad episcopal, así como de reflexionar sobre cómo mejorar la sintonía entre los modos ordinarios de ejercer el ministerio episcopal y la asunción de un estilo plenamente sinodal, punto sobre el que algunas síntesis expresan cierta dificultad. La relectura de la experiencia adquirida durante la Etapa Continental ayudará a discernir cómo proceder con mayor fluidez. 


77. Mucho más que las Iglesias latinas, las orientales ofrecen una gran riqueza de estructuras sinodales, que hoy están llamadas a renovarse: «las antiguas estructuras sinodales y los procesos eclesiales existentes en la Iglesia siro- malabar (Prathinidhiyogam, Palliyogam y Desayogam) expresan la naturaleza sinodal de la Iglesia a nivel local, regional y universal, y son útiles para formarnos en la sinodalidad. Están al servicio de las parroquias y comunidades que descubren el ejercicio colaborativo de los ministerios pastorales para proceder a la escucha del Espíritu Santo. Aún más, hay nuevas iniciativas e intentos que buscan fortalecer las estructuras sinodales de la Iglesia» (Iglesia católica siro- malabar). 


78. La dinámica de la corresponsabilidad, una vez más orientada a la misión común y al servicio de la misma, y no como una forma organizativa para repartir funciones y poderes, atraviesa todos los niveles de la vida eclesial. En el ámbito local, esta dinámica implica a los organismos de participación ya previstos en los distintos niveles, con las especificidades propias de los diferentes ritos, y aquellos que probablemente convenga instituir al servicio de una dinámica sinodal reforzada: «se ha hablado de la necesidad de contar con estructuras y organismos que reflejen auténticamente un espíritu de sinodalidad» (CE Corea). Se trata, en primer lugar, de los consejos pastorales, llamados a ser, cada vez más, lugares institucionales de inclusión, diálogo, transparencia, discernimiento, evaluación y responsabilidad de todos. En nuestra época son indispensables. Luego están los consejos económicos, diocesanos y parroquiales, sin olvidar los consejos episcopales y presbiterales en torno al obispo. No son pocas las síntesis que muestran la necesidad de que estos organismos no sean meramente consultivos, sino lugares donde las decisiones se tomen en base a procesos de discernimiento comunitario y no según el principio de las mayorías, como viene siendo el uso en los regímenes democráticos. 




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miércoles, 23 de agosto de 2023

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 23 DE AGOSTO DE 2023

  Mt 20,1-16a: ¿Vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:

El Reino de los Cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña.

Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo, y les dijo:

-Id también vosotros a mi viña y os pagaré lo debido.

Ellos fueron.

Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde e hizo lo mismo.

Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo:

-¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?

Le respondieron:

-Nadie nos ha contratado.

El les dijo:

-Id también vosotros a mi viña.

Cuando oscureció, el dueño dijo al capataz:

-Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros.

Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno.

Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Entonces se pusieron a protestar contra el amo:

-Estos últimos han trabajado sólo una hora y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno.

El replicó a uno de ellos:

-Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?

Así, los últimos serán los primeros y los primeros los últimos.


El trozo el evangelio de hoy termina con una frase parecida a la de ayer, y creo que es la clave de lectura e interpretación. La vida, palabras y obras de Jesús la tenemos que entender de esta preferencia a los últimos.


Ésta es la preferencia de Dios: el país donde nació Jesús, la ciudad, la familia, donde vivió luego (Nazaret), las circunstancias de su nacimiento (traslado y no hubo sitio en la posada)...


Son parábolas que sólo podemos entenderla también desde las coordenadas de la gratuidad.

lunes, 21 de agosto de 2023

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 22 DE AGOSTO DE 2023

 Mt 19,23-30: Más fácil le es a un camello entrar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de los cielos.


En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:

«En verdad os digo que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos. Lo repito: más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de los cielos».

Al oírlo, los discípulos dijeron espantados:

«Entonces, ¿quién puede salvarse?».

Jesús se les quedó mirando y les dijo:

«Es imposible para los hombres, pero Dios lo puede todo».

Entonces dijo Pedro a Jesús:

«Ya ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué nos va a tocar?».

Jesús les dijo:

«En verdad os digo: cuando llegue la renovación y el Hijo del hombre se siente en el trono de su gloria, también vosotros, los que me habéis seguido, os sentaréis en doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.

Todo el que por mí deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, hijos o tierras, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna.

Pero muchos primeros serán últimos y muchos últimos primeros».


Jesús insiste en la dificultad que es a un rico entrar en el Reino de los cielos. Por varias razones, sin entrar en muchos detalles:


Teológica: la pobreza evangélica es el desprendimiento de todo para abrirse más al Señor. Si no me he despojado, podrá ser más difícil, por no decir imposible poder abrirme de verdad al Señor.


Sociológica: Dice la Doctrina Social de la Iglesia (DSI), en el principio llamado DESTINO UNIVERSAL DE LOS BIENES, que todos los bienes los ha puesto Dios para todos. Vemos que hay una grave injusticia porque hay algunos muy ricos y muchísimos pobrísimos. Pueden haber muchas circunstancias para que hayan provocado la situación de unos y otros y no ser culpables de ello…sin embargo, estamos en la misma barca, y caminamos hacia el mismo destino, por lo que deberíamos ayudarnos unos a otros. Los que no lo hagan, no están cumpliendo el querer de Dios.