martes, 20 de junio de 2023

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 21 DE JUNIO DE 2023

  Mt 6,1-6.16-18: Tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no tenéis recompensa de vuestro Padre celestial.

Por tanto, cuando hagas limosna, no mandes tocar la trompeta ante ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles para ser honrados por la gente; en verdad os digo que ya han recibido su recompensa.

Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

Cuando oréis, no seáis como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vean los hombres. En verdad os digo que ya han recibido su recompensa.

Tú, en cambio, cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo recompensará.

Cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas que desfiguran sus rostros para hacer ver a los hombres que ayunan. En verdad os digo que ya han recibido su paga.

Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que tu ayuno lo note, no los hombres, sino tu Padre, que está en lo escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará».


Jesús pone las bases de las normas que había en Israel: sobre la limosna, la oración y el ayuno. Pilares sencillos sobre los que se basa su fe judía…y también cristiana. 


Lo que hagamos, hagámoslo en lo escondido, no porque nadie tiene que saberlo, sino para corregirme en mi ego.


En lo escondido, porque el primero que tiene que ser mi confidente de lo que hago es el Señor. El secreto hace referencia a lo interior, íntimo, al reducto donde está el Señor. Muchas veces nos pasa que hacemos muchas cosas por el Señor, pero no se lo decimos a Él.


En lo escondido porque hay publicidades que vienen a potenciar nuestra vanidad.


En lo escondido porque ahí es donde se realizan las obras auténticas y lo hacen personas auténticas.

lunes, 19 de junio de 2023

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 20 DE JUNIO DE 2023

  Mt 5,43-48: Amad a vuestros enemigos.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

-Habéis oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo.

Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os aborrecen y rezad por los que os persiguen y calumnian. Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos.

Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y si saludáis sólo a vuestro hermano, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los paganos? Por tanto, sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto.


Seguimos con el sermón del monte, que está en este capítulo 5 de San Mateo. (Aunque no lo he mencionado anteriormente, San Mateo agrupa una serie de afirmaciones importantes de Jesús a modo de nuevo sermón siendo el nuevo paradigma para el pueblo, sustituyendo por ello a Moisés. Este capítulo comenzó con las bienaventuranzas, que vimos el pasado lunes).


Jesús sigue ahondando en la ley del amor. Ahora hay que amar a los enemigos. Y esto nos hará distintos del resto de las personas. Para construir una humanidad nueva, hace falta romper la espiral de odio, venganzas, violencias y sólo puede ser desde el amor. 


Para ello contamos con la gracia de Dios, que recibimos en el bautismo, confirmación, eucaristía y penitencia principalmente. Con todo este “arsenal” no podremos decir que “no podemos”. Podemos enfocarlo como un proceso, un camino, pero no un imposible. Primero tenemos que creer en que el Señor nos da la fuerza. Luego tendríamos que dirigir nuestra oración hacia nuestros enemigos y perseguidores. 


Hoy en Tazacorte recordamos (como todos los meses), el martirio de Ignacio de Azevedo y sus compañeros. Vemos en él, a un testigo del amor de Jesús. Que amó a sus perseguidores y alentó a sus compañeros a dar la vida. 


Que la Eucaristía que recibimos a menudo, nos siga alimentando hacia un amor integral y así construyamos el Reino de Dios.

domingo, 18 de junio de 2023

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 19 DE JUNIO DE 2023

 Mt 5,38-42: Yo os digo que no hagáis frente al que os agravia.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: 

«Habéis oído que se dijo: "Ojo por ojo, diente por diente". Pero yo os digo: no hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también el manto; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos; a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no lo rehúyas»


Jesús comenta la famosa Ley del Talión, una ley “justa” porque equilibra al ofensor y al ofendido. En aquel tiempo era un avance en los agravios entre las personas. Sin embargo, Jesús anuncia que en el Reino de Dios habría que dar un paso más…


Dios ha tenido una paciencia infinita en la educación al pueblo. Después de centenares de años con la Ley del Talión, ahora propone la Ley del Amor completada por el envío del Espíritu Santo en nuestros corazones.


Jesús nos quiere educar en que la ley más valiosa es la del amor. Y lo hace con su propia vida. De manera que todo lo que predicó en su vida, fue realizado luego en la Cruz. Por ello, tiene autoridad para poder ofrecérnosla. Sin embargo, los cristianos nos mofamos de “poner la otra mejilla”, no habiendo comprendido el mensaje profundo que hay detrás: la violencia engendra más violencia. La única manera de parar la violencia es con el amor. 


Que la meditación del evangelio nos ayude a ir poniendo la ley del amor como el gran revulsivo en nuestras vidas y así cambie la sociedad a una más justa y fraterna. 

jueves, 15 de junio de 2023

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 16 DE JUNIO DE 2023. SOLEMNIDAD DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

 Mt 11,25-30: Has escondido estas cosas a los sabios y las has revelado a la gente sencilla.


En aquel tiempo, exclamó Jesús:

-«Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.»


Hoy celebramos la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, que también coincide con la Jornada de Santificación de los sacerdotes. Me gustaría poder hablar de la conexión entre ambas jornadas.


El corazón de Cristo es el motor de amor de todo en la vida cristiana: la evangelización, la piedad, la caridad, etc.


En los sacerdotes, la pasión por evangelizar, sobre las que el Papa ha estado reflexionando en estos últimos meses, la llamamos caridad pastoral. Es la cualidad principal del pastor. Y decimos pastor, haciendo referencia a Jesús Buen Pastor. Al pastor se le exige sobre todo tener un corazón de pastor, del cual dimana todo lo demás.


Cuando hablamos de caridad pastoral estamos refiriéndonos a la capacidad para evangelizar, pero también a las actitudes y todas fundamentadas en la caridad. Porque no es una pastoral sin caridad, sino sustentada en ésta.


Por ello es fundamental que el sacerdote se nutra siempre de la caridad (el amor) del Buen Pastor. 

La Solemnidad del Sagrado Corazón, lejos de ser una celebración y una fiesta intimista (Dios me ama con un amor tierno), es la fiesta de la entrega de Jesús y por ende, de los sacerdotes y todos los agentes de pastoral. Celebramos el motor de toda la evangelización.  

Entierro de Pedro (Mauro)


 

miércoles, 14 de junio de 2023

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 15 DE JUNIO DE 2023

 (Por la tarde ya celebramos la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, de cuya lectura he elaborado este comentario)

Mt 11,25-30: Has escondido estas cosas a los sabios y las has revelado a la gente sencilla.

En aquel tiempo, exclamó Jesús:

-«Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.»


Hoy celebramos la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, que también coincide con la Jornada de Santificación de los sacerdotes. 


Jesús en este evangelio se nos presenta con un corazón acogedor para poder descansar de nuestras fatigas, un corazón que nos escucha, un corazón que nos sostiene, un corazón que nos levanta, un corazón que nos restaura y recompone. 


¡Cuánto descanso encontraremos ahí!

¡Cuántas personas que están agobiadas no lo saben!


Hagámonos transmisores de esta profunda verdad, certeza fundamental de nuestra fe: que Jesús nos ama con locura y en Él cabemos todos SIEMPRE.

VIGILIA DE LOS MÁRTIRES DE TAZACORTE. MES DE JUNIO DE 2023

 


VIGILIA MISIONERA DE JUNIO

SOLEMNIDAD DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

JORNADA DE SANTIFICACIÓN DEL CLERO 


MONICIÓN DE ENTRADA


“Abrid vuestro corazón a Dios, dejad sorprenderos por Cristo. Dadle el «derecho a hablaros». Abrid las puertas de vuestra libertad a su amor misericordioso. Presentad vuestras alegrías y vuestras penas a Cristo, dejando que Él ilumine con su luz vuestra mente y acaricie con su gracia vuestro corazón” (Benedicto XVI a los jóvenes en Colonia 20 de agosto 2005) es la invitación apremiante que nos hizo el difunto Papa Benedicto XVI cuando nos ponemos delante del sagrario al comenzar esta hora santa.

Jesús venciendo nuestros miedos nos invita a vivir esta noche dándole a Él nuestra vida. Desde la custodia nos dice: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”. Me doy por ti, por cada una de vosotras, en ofrenda obediente al Padre.

Mi entrega de amor se hace ahora más presente que nunca. Agradecidos por esa entrega, nos ofrecemos con él también nosotros. 


EXPOSICIÓN AL SANTÍSIMO


SALMO A DOS COROS


Efesios 1, 3-10: El Dios Salvador


Ant: Yo soy el buen Pastor, que apaciento mis ovejas y doy mi vida por ellas.


Eres digno, Señor, Dios nuestro,

de recibir la gloria, el honor y el poder,

porque tú has creado el universo;

porque por tu voluntad lo que no existía fue creado.


Eres digno de tomar el libro y abrir sus sellos,

porque fuiste degollado

y con tu sangre compraste para Dios

hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación;

y has hecho de ellos para nuestro Dios

un reino de sacerdotes,

y reinan sobre la tierra.


Digno es el Cordero degollado

de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría,

la fuerza, el honor, la gloria y la alabanza.


Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

Como era en el principio, ahora y siempre,

por los siglos de los siglos. Amén.


Ant: Yo soy el buen Pastor, que apaciento mis ovejas y doy mi vida por ellas.


LECTOR Ef 5,25b-27


Cristo amó a su Iglesia. Él se entregó a sí mismo por ella, para consagrarla, purificándola con el baño del agua y la palabra, y para colocarla ante sí gloriosa, la Iglesia, sin mancha ni arruga ni nada semejante, sino santa e inmaculada.


REFLEXIÓN


SIGNO


LETANÍAS AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS


Cristo, óyenos.

Cristo, escúchanos.

Señor, ten piedad de nosotros. Ten piedad de nosotros

Cristo, ten piedad de nosotros.         Ten piedad de nosotros

Señor, ten piedad de nosotros. Ten piedad de nosotros

Dios Padre celestial, Ten piedad de nosotros

Dios Hijo, redentor del mundo, Ten piedad de nosotros

Dios Espíritu Santo,         Ten piedad de nosotros

Santísima Trinidad, que eres un solo Dios, Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús,

formado por el Espíritu Santo

en el seno de la Virgen Madre, Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús,

Hijo del eterno Padre, Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, unido sustancialmente

al Verbo de Dios, Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús,

de majestad infinita,         Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús,

templo santo de Dios,

Corazón de Jesús, tabernáculo del Altísimo, Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús,

casa de Dios y puerta del cielo,         Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús,

horno ardiente de caridad,                 Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, santuario de la justicia y del amor, Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús,

lleno de bondad y de amor, Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús,

abismo de todas las virtudes, Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús,

digno de toda alabanza, Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús,

rey y centro de todos los corazones,         Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús,

en quien se hallan todos los tesoros

de la sabiduría y de la ciencia,         Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús,

en quien reside toda la plenitud de la divinidad, Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús,

en quien el Padre se complace, Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús,

de cuya plenitud todos hemos recibido,     Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús,

deseado de los eternos collados,         Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús,

paciente y lleno de misericordia, Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, generoso

para todos los que te invocan,         Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús,

fuente de vida y santidad,         Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús,

propiciación por nuestros pecados, Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, colmado de oprobios, Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús,

triturado por nuestros pecados, Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, 

hecho obediente hasta la muerte, Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús,

traspasado por una lanza,         Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús,

fuente de todo consuelo,         Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús,

vida y resurrección nuestra, Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús,

paz y reconciliación nuestra, Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús,

víctima por los pecadores,         Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús,

salvación de los que en ti esperan Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús,

esperanza de los que en ti mueren,         Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús,

delicia de todos los santos, Ten piedad de nosotros


Ant: Proclama mi alma la grandeza del Señor, porque Dios ha mirado mi humillación.

†

(se hace la señal de la cruz mientras se comienza a recitar)


Proclama mi alma la grandeza del Señor,

se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;

porque ha mirado la humillación de su esclava.


Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,

porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:

su nombre es santo,

y su misericordia llega a sus fieles

de generación en generación.


Él hace proezas con su brazo:

dispersa a los soberbios de corazón,

derriba del trono a los poderosos

y enaltece a los humildes,

a los hambrientos los colma de bienes

y a los ricos los despide vacíos.


Auxilia a Israel, su siervo,

acordándose de la misericordia

-como lo había prometido a nuestros padres-

en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.


Gloria al Padre…


Ant: Proclama mi alma la grandeza del Señor, porque Dios ha mirado mi humillación.


Padrenuestro


ORACIÓN DE LOS MÁRTIRES

Oh Dios, que otorgaste una constancia invencible en la fe a los bienaventurados Ignacio de Azevedo y Compañeros mártires, te rogamos nos concedas que, robustecidos con tan sublimes ejemplos, imitemos el amor de su caridad y podamos participar su gloria en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén