VIGILIA MISIONERA DE JUNIO
SOLEMNIDAD DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
JORNADA DE SANTIFICACIÓN DEL CLERO
MONICIÓN DE ENTRADA
“Abrid vuestro corazón a Dios, dejad sorprenderos por Cristo. Dadle el «derecho a hablaros». Abrid las puertas de vuestra libertad a su amor misericordioso. Presentad vuestras alegrías y vuestras penas a Cristo, dejando que Él ilumine con su luz vuestra mente y acaricie con su gracia vuestro corazón” (Benedicto XVI a los jóvenes en Colonia 20 de agosto 2005) es la invitación apremiante que nos hizo el difunto Papa Benedicto XVI cuando nos ponemos delante del sagrario al comenzar esta hora santa.
Jesús venciendo nuestros miedos nos invita a vivir esta noche dándole a Él nuestra vida. Desde la custodia nos dice: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”. Me doy por ti, por cada una de vosotras, en ofrenda obediente al Padre.
Mi entrega de amor se hace ahora más presente que nunca. Agradecidos por esa entrega, nos ofrecemos con él también nosotros.
EXPOSICIÓN AL SANTÍSIMO
SALMO A DOS COROS
Efesios 1, 3-10: El Dios Salvador
Ant: Yo soy el buen Pastor, que apaciento mis ovejas y doy mi vida por ellas.
Eres digno, Señor, Dios nuestro,
de recibir la gloria, el honor y el poder,
porque tú has creado el universo;
porque por tu voluntad lo que no existía fue creado.
Eres digno de tomar el libro y abrir sus sellos,
porque fuiste degollado
y con tu sangre compraste para Dios
hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación;
y has hecho de ellos para nuestro Dios
un reino de sacerdotes,
y reinan sobre la tierra.
Digno es el Cordero degollado
de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría,
la fuerza, el honor, la gloria y la alabanza.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Ant: Yo soy el buen Pastor, que apaciento mis ovejas y doy mi vida por ellas.
LECTOR Ef 5,25b-27
Cristo amó a su Iglesia. Él se entregó a sí mismo por ella, para consagrarla, purificándola con el baño del agua y la palabra, y para colocarla ante sí gloriosa, la Iglesia, sin mancha ni arruga ni nada semejante, sino santa e inmaculada.
REFLEXIÓN
SIGNO
LETANÍAS AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
Señor, ten piedad de nosotros. Ten piedad de nosotros
Cristo, ten piedad de nosotros. Ten piedad de nosotros
Señor, ten piedad de nosotros. Ten piedad de nosotros
Dios Padre celestial, Ten piedad de nosotros
Dios Hijo, redentor del mundo, Ten piedad de nosotros
Dios Espíritu Santo, Ten piedad de nosotros
Santísima Trinidad, que eres un solo Dios, Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús,
formado por el Espíritu Santo
en el seno de la Virgen Madre, Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús,
Hijo del eterno Padre, Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús, unido sustancialmente
al Verbo de Dios, Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús,
de majestad infinita, Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús,
templo santo de Dios,
Corazón de Jesús, tabernáculo del Altísimo, Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús,
casa de Dios y puerta del cielo, Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús,
horno ardiente de caridad, Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús, santuario de la justicia y del amor, Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús,
lleno de bondad y de amor, Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús,
abismo de todas las virtudes, Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús,
digno de toda alabanza, Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús,
rey y centro de todos los corazones, Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús,
en quien se hallan todos los tesoros
de la sabiduría y de la ciencia, Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús,
en quien reside toda la plenitud de la divinidad, Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús,
en quien el Padre se complace, Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús,
de cuya plenitud todos hemos recibido, Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús,
deseado de los eternos collados, Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús,
paciente y lleno de misericordia, Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús, generoso
para todos los que te invocan, Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús,
fuente de vida y santidad, Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús,
propiciación por nuestros pecados, Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús, colmado de oprobios, Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús,
triturado por nuestros pecados, Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús,
hecho obediente hasta la muerte, Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús,
traspasado por una lanza, Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús,
fuente de todo consuelo, Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús,
vida y resurrección nuestra, Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús,
paz y reconciliación nuestra, Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús,
víctima por los pecadores, Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús,
salvación de los que en ti esperan Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús,
esperanza de los que en ti mueren, Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús,
delicia de todos los santos, Ten piedad de nosotros
Ant: Proclama mi alma la grandeza del Señor, porque Dios ha mirado mi humillación.
†
(se hace la señal de la cruz mientras se comienza a recitar)
Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.
Gloria al Padre…
Ant: Proclama mi alma la grandeza del Señor, porque Dios ha mirado mi humillación.
Padrenuestro
ORACIÓN DE LOS MÁRTIRES
Oh Dios, que otorgaste una constancia invencible en la fe a los bienaventurados Ignacio de Azevedo y Compañeros mártires, te rogamos nos concedas que, robustecidos con tan sublimes ejemplos, imitemos el amor de su caridad y podamos participar su gloria en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén