sábado, 5 de agosto de 2023

jueves, 3 de agosto de 2023

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 4 DE AGOSTO DE 2023

 Mt 13,54-58: ¿No es el hijo del carpintero? Entonces, ¿de dónde saca todo eso?


En aquel tiempo, Jesús fue a su ciudad y se puso a enseñar en su sinagoga. 

La gente decía admirada: 

«¿De dónde saca este esa sabiduría y esos milagros? ¿No es el hijo del carpintero? ¿No es su madre María, y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? ¿No viven aquí todas sus hermanas? Entonces, ¿de dónde saca todo eso?». 

Y se escandalizaban a causa de él. 

Jesús les dijo: 

«Solo en su tierra y en su casa desprecian a un profeta». 

Y no hizo allí muchos milagros, por su falta de fe.



La gente decía admirada: ¿No es el hijo del carpintero? ¿de dónde saca todo esto?. Aunque Jesús desprecia luego estas expresiones, sin embargo, me permito el lujo de darle la vuelta y quedarme con la palabra que dice el texto: “admirada”. Normalmente esta palabra hace referencia a un contenido positivo. Y aquí es donde quiero ir. Jesús estuvo 30 años viviendo en la normalidad de la vida, en su cotidianidad y sencillez. Ahora se maravillan porque el compañero de juegos, tertulias, etc es ahora el que opera milagros, y habla palabras que llegan al alma. 


Es momento de profundizar, meditar sobre estos 30 años. A nivel cuantitativo es mucho más largo este periodo que la etapa pública de Jesús. La balanza va en contra de vida pública de Jesús. Por tanto, no es desdeñable ni despreciable esta época. Y esto nos revela algo fundamental de Dios. Nuestro Dios es el de la cotidianeidad, de la sencillez, del trabajo callado, el que nunca descansa: “mi Padre siempre trabaja”. Es el Dios del grano de mostaza, de la levadura en la masa, etc. Hay tanto trabajo que hacemos callado, en la sombra, sin reconocimiento, sin recompensa. Sin embargo, valioso para nosotros mismos, para los demás y también para Dios. Dios es el que sabe recompensar: “que no deja sin recompensa ni un vaso de agua”.


Por otro lado, todo lo que Jesús manifiesta en la etapa pública lo aprendió en esos 30 años a la sombra. El texto dice que crecía en sabiduría, estatura y gracia. Crecía en sabiduría, la sabiduría del pueblo, de las personas sencillas, de su madre y padre. Y también crecía en la gracia, en la relación personal con su Padre, también enseñada por sus padres. Aprender de la sabiduría de los pueblos, que está más allá de los comentarios fáciles que se transmiten en las conversaciones. Es la sabiduría que sabe penetrar las situaciones y quedarse con lo esencial. En todos los pueblos, épocas, tiene esta sabiduría. Hay que saber buscarla, acogerla, seguir transmitiéndola.  

miércoles, 2 de agosto de 2023

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 3 DE AGOSTO DE 2023

  Mt 13,47-53: Reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran.

En aquel tiempo, dijo Jesús al gentío: 

«El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran. 

Lo mismo sucederá al final de los tiempos: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno de fuego. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.

¿Habéis entendido todo esto?». 

Ellos le responden: 

«Sí». 

Él les dijo: 

«Pues bien, un escriba que se ha hecho discípulo del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando de su tesoro lo nuevo y lo antiguo».

Cuando Jesús acabó estas parábolas, partió de allí.


La última parábola que vimos en este fin de semana. Parece contradictorio este lenguaje amenazante después del lenguaje más amable de las otras dos parábolas. Es un lenguaje apocalíptico, que sabemos que es un poco más tajante.

Es una parábola que nos pone los pies sobre la tierra, porque nos pone a mirar lo que estamos haciendo, reflexionar sobre nuestra vida, si somos buenos peces aptos para comer y la venta; o sin embargo, somos malos peces incomestibles.

Es bueno que nosotros lo reflexionemos ahora y no esperemos hasta el final como en la parábola del trigo y la cizaña (eso lo hace Dios). Porque aquí lo que interesa es que no nos desviemos de la senda salvífica. 

Por eso, un escriba, un estudioso de la Palabra de Dios, no deja de atesorarla y llevarla a la vida. 


HOJA PARROQUIAL. DOMINGO XVIII DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO A

   












  HOJA PARROQUIAL


5 y 6 de Agosto de 2023
Domingo XVIII del Tiempo Ordinario. Ciclo A.


Parroquias de Tazacorte y Ntra. Sra. de Fátima en Tijarafe

Textos tomados de la página web de los dominicos en España. Dibujos obra de Fano.


“Este es mi Hijo amado, escuchadle”



    Allá quedó la celebración de la Pascua de la Resurrección, la intensa experiencia religiosa vivida en aquella fecha tan señalada del calendario litúrgico. Sin embargo, llevados quizá por la inercia del “Tiempo Ordinario”, nos cuesta mantener en alto la antorcha encendida aquel día, aquella esperanza alegre y contagiosa capaz de afrontar el siempre duro interrogante de la muerte.


    Mirándolo desde esta óptica, la fiesta de la Transfiguración del Señor, anticipo anunciador de su Resurrección, viene oportunamente a nuestro encuentro para insuflar un soplo de aliento ante posibles cansancios y para reforzar en su raíz las verdaderas motivaciones de nuestra esperanza cristiana. Como a Pedro, Santiago y Juan, esta celebración nos remite al destino de gloria que Dios tiene preparado para todos los que le acogen: a los que justificó, a ésos también los glorificó (Rm 8,30).








LECTURAS


Primera lectura de la profecía de Daniel 7, 9-10. 13-14


Miré y vi que colocaban unos tronos. Un anciano se sentó. Su vestido era blanco como nieve, su cabellera como lana limpísima; su trono, llamas de fuego; sus ruedas, llamaradas; un río impetuoso de fuego brotaba y corría ante él. Miles y miles lo servían, millones estaban a sus órdenes. Comenzó la sesión y se abrieron los libros.

Seguí mirando. Y en mi visión nocturna vi venir una especie de hijo de hombre entre las nubes del cielo.

Avanzó hacia el anciano y llegó hasta su presencia.

A él se le dio poder, honor y reino.

Y todos los pueblos, naciones y lenguas lo sirvieron.

Su es un poder eterno, no cesará.

Su reino no acabará.


Salmo 96 R./ El Señor reina, Altísimo sobre toda la tierra.


El Señor reina, la tierra goza,
se alegran las islas innumerables.
Tiniebla y nube lo rodean,
justicia y derecho sostienen su trono. R.

Los montes se derriten como cera ante el Señor,
ante el Señor de toda la tierra;
los cielos pregonan su justicia,
y todos los pueblos contemplan su gloria. R.

Porque tú eres, Señor,
Altísimo sobre toda la tierra,
encumbrado sobre todos los dioses. R.


Segunda lectura de la segunda carta del apóstol san Pedro. 1, 16-19


Queridos hermanos:
No nos fundábamos en fábulas fantasiosas cuando os dimos a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo, sino en que habíamos sido testigos oculares de su grandeza.

Porque él recibió de Dios Padre honor y gloria cuando desde la sublime Gloria se le transmitió aquella voz:
«Este es mi Hijo amado, en quien me he complacido».

Y esta misma voz, transmitida desde el cielo, es la que nosotros oímos estando con él en la montaña sagrada.

Así tenemos más confirmada la palabra profética y hacéis muy bien en prestarle atención como una lámpara que brilla en un lugar oscuro hasta que despunte el día y el lucero amanezca en vuestros corazones.


Evangelio según San Mateo 17,1-9


En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y subió con ellos aparte a un monte alto.

Se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz.

De repente se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él.

Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús:
«Señor, ¡qué bueno es que estemos aquí! Si quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías».

Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra, y una voz desde la nube decía:
«Este es mi Hijo, el amado, en quien me complazco. Escuchadlo».

Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto.

Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo:
«Levantaos, no temáis».

Al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús, solo.

Cuando bajaban del monte, Jesús les mandó:
«No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos».






3. Hacia una Iglesia sinodal misionera



Carismas, vocaciones y ministerios 


    68. Numerosas síntesis se refieren a la existencia de prácticas de reconocimiento y promoción de los ministerios basadas en un encargo efectivo de tareas por parte de la comunidad: «la promoción de los ministerios laicales y la asunción de responsabilidades se realiza a través de la elección o el nombramiento de los fieles que se considera que poseen los requisitos previstos» (CE Mozambique). De este modo, cada ministerio se convierte en un elemento estructural y estructurador de la vida de la comunidad: «la asunción de responsabilidades está garantizada por el mandato recibido y por el principio de subsidiariedad. Los catequistas son instituidos y tienen un estatus especial en la Iglesia Familia de Dios. [...] Algunos de ellos son “instituidos” como líderes de la comunidad, especialmente en las zonas rurales donde la presencia de sacerdotes es escasa» (CE República Democrática del Congo). No faltan los interrogantes sobre los espacios para el posible ejercicio de la ministerialidad laical: «muchos grupos desearían una mayor participación del laicado, pero el margen de maniobra no está claro: ¿qué tareas concretas pueden realizar los laicos? ¿Cómo se articula la responsabilidad del bautizado con la del párroco? » (CE Bélgica). 


    69. En algunos contextos se subraya también la necesidad de considerar la variedad de carismas y ministerios que surgen de forma organizada en el seno de asociaciones, movimientos laicos y nuevas comunidades religiosas, con sus especificidades, pero salvaguardando la armonía dentro de cada Iglesia local. Cuando el tema de la ministerialidad entra en la vida concreta de la Iglesia, se encuentra inevitablemente con el de su institucionalización y, por tanto, con el de las estructuras a través de las cuales se desarrolla la vida de la comunidad cristiana. 


    70. En la Iglesia católica, los dones carismáticos concedidos gratuitamente por el Espíritu Santo, que ayudan a la Iglesia a “rejuvenecer”, son inseparables de los dones jerárquicos, vinculados al sacramento del orden en sus diversos grados. Un gran desafío para la sinodalidad que ha surgido durante el primer año es el de armonizar estos dones bajo la guía de los pastores, sin oponerlos, y, por lo tanto, sin oponer la dimensión carismática y la dimensión institucional. 




COLABORA CON TU PARROQUIA  

martes, 1 de agosto de 2023

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 2 DE AGOSTO DE 2023

 Mt 13,44-46: Vende todo lo que tiene y compra el campo.

En aquel tiempo, dijo Jesús al gentío: 

«El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra, lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo.

El reino de los cielos se parece también a un comerciante de perlas finas, que al encontrar una de gran valor se va a vender todo lo que tiene y la compra».


Contemplamos de nuevo las dos parábolas del pasado fin de semana. En ambas, hay que venderlo todo. En ambas el reino de los cielos es algo “grande, maravilloso” por el que merece la pena venderlo todo: es un tesoro, es una perla fina.


Llama la atención la expresión del texto referido a la primera parábola: “y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo”. 

Esta alegría es fundamental. Es la alegría de haberse encontrado con Jesús. Es la alegría de sentirse salvado y amado profundamente.

No es un movimiento de la cabeza, del sentido común, de un razonamiento, sino que es un movimiento más de la voluntad, de la intuición, de la emoción, del sentimiento. Es una elección vital. Es como la elección que hacen los mártires de Tazacorte. Aquí no caben los cálculos humanos, sino sólo los del corazón, los de la fe. 


Es un evangelio que nos invita fuertemente a dejarnos coger por el Señor, o rescatar nuestro anterior encuentro con él. 


Me parecen iluminadoras las palabras del Papa en la Evangelii Gaudium: “3. Invito a cada cristiano, en cualquier lugar y situación en que se encuentre, a renovar ahora mismo su encuentro personal con Jesucristo o, al menos, a tomar la decisión de dejarse encontrar por Él, de intentarlo cada día sin descanso. No hay razón para que alguien piense que esta invitación no es para él, porque «nadie queda excluido de la alegría reportada por el Señor». Al que arriesga, el Señor no lo defrauda, y cuando alguien da un pequeño paso hacia Jesús, descubre que Él ya esperaba su llegada con los brazos abiertos. Éste es el momento para decirle a Jesucristo: «Señor, me he dejado engañar, de mil maneras escapé de tu amor, pero aquí estoy otra vez para renovar mi alianza contigo. Te necesito. Rescátame de nuevo, Señor, acéptame una vez más entre tus brazos redentores».”

lunes, 31 de julio de 2023

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 1 DE AGOSTO DE 2023

 Mt 13,36-43: Lo mismo que se arranca la cizaña y se echa al fuego, así será al final de los tiempos.


En aquel tiempo, Jesús dejó a la gente y se fue a casa. 

Los discípulos se le acercaron a decirle: 

«Explícanos la parábola de la cizaña en el campo». 

Él les contestó:

«El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del reino; la cizaña son los partidarios del Maligno; el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el final de los tiempos y los segadores los ángeles. 

Lo mismo que se arranca la cizaña y se echa al fuego, así será al final de los tiempos: el Hijo del hombre enviará a sus ángeles y arrancarán de su reino todos los escándalos y a todos los que obran iniquidad, y los arrojarán al horno de fuego; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga».


Ayer en el evangelio se nos propusieron unas parábolas que nos hablan de crecimiento. Hoy, Jesús les explica a ellos, debido a su petición porque no entendían.

Yo algunas veces todo lo veo así de positivo, así de sencillo. Pero nos damos cuenta que la realidad es mucho más compleja, poliédrica, e incluso cambiante. Todos estamos en proceso de cambio, para bien y para mal. Lo que hay es no perder la perspectiva, porque al final se sabrá si era trigo o cizaña. Lo malo es que no sabemos cuando es nuestro final, así el Señor nos mantiene en tensión hacia el bien.


Pero no podemos perder la imagen que muchas veces, nosotros mismos podríamos pensar que somos trigo y somos cizaña (eso sería lo malo). Esa vista en perspectiva o hacia el final, es muy buena, porque nos recuerda que al final, el trigo será el que tenga el pase, y la cizaña, como no sirve, se quema. 

martes, 11 de julio de 2023