17 y 18 de Septiembre de 2022
“No podéis servir a Dios y al dinero”
Después de pasar un verano sacudido por incendios, por los rebrotes del coronavirus, por las dificultades para llegar a fin de mes debido la subida disparatada de los precios, iniciamos una nueva etapa.
Los cristianos nos reunimos como cada semana para celebrar la fe. Esta celebración nos ayuda a poder ser fieles al seguimiento de Jesús.
Hoy nos vamos a encontrar con un mensaje que tal vez sacuda nuestras conciencias. Las lecturas denuncian que el amor al dinero y a las riquezas conduce a cometer graves injusticias. El dinero nunca ha de ser el valor principal ni el bien absoluto. Más aún, Dios y el dinero son radicalmente incompatibles, no los podemos colocar a la misma altura.
Acojamos, pues, el mensaje de la Palabra con un corazón abierto para vivir con la calidad que propone el Evangelio.
Primera lectura del Profeta Amós 8, 4-7
Señor lo ha jurado por la gloria de Jacob: «No olvidará jamás ninguna de sus acciones».
Salmo 112 R. Alabad al Señor, que alza al pobre
Segunda lectura de la primera carta del Apóstol San Pablo a Timoteo 2, 1-8
Esto es bueno y agradable a los ojos de Dios, nuestro Salvador, que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad.
Pues Dios es uno, y único también el mediador entre Dios y los hombres: el hombre Cristo Jesús, que se entregó en rescate por todos: este es un testimonio dado a su debido tiempo y para que fui constituido heraldo y apóstol - digo la verdad, no miento -, maestro de las naciones en la fe y en la verdad.
Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar, alzando las manos limpias, sin ira ni divisiones.
Evangelio según San Lucas 16, 1-13
Y el amo felicitó al administrador injusto, por la astucia con que había procedido. Ciertamente, los hijos de este mundo son más astutos con su gente que los hijos de la luz.
Y yo os digo: ganaos amigos con el dinero de iniquidad, para que, cuando os falte, os reciban en las moradas eternas.
El que es de fiar en lo poco, también en lo mucho es fiel; el que es injusto en lo poco, también en lo mucho es injusto.
Pues, si no fuisteis fieles en la riqueza injusta, ¿quién os confiará la verdadera? Si no fuisteis fieles en lo ajeno, ¿lo vuestro, quién os lo dará?
Ningún siervo puede servir a dos señores, porque, o bien aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero».
DEFINICIONES
CONSAGRACIÓN (lat. consecratio = consagración): Una consagración es la acción solemne de consagrar. Así, en la Santa Misa, son «consagrados» en la transubstanciación el pan y el vino y se transforman por ello en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. También los obispos, presbíteros y diáconos son consagrados, así como objetos dedicados“especialmente al servicio de Dios, como iglesias y altares.
CONSEJOS EVANGÉLICOS Pobreza, castidad y obediencia son consejos dados en el evangelio para el seguimiento de Cristo.
CONTEMPLACIÓN (del lat. contemplare = contemplar): Sumergirse en la presencia de Dios en la oración. Contemplación (vida espiritual interior) y acción (vida activa) son dos caras de la entrega a Dios. En el cristianismo ambas son inseparables.
CREACIONISMO (del lat. creotio = creación): La idea de que Dios mismo creó directamente la tierra de una vez, como si el libro del Génesis fuera un acta de los hechos.
CREDO (lat. credo = yo creo): La primera palabra del credo apostólico se convirtió en el nombre de las diferentes fórmulas de profesión de fe de la Iglesia, en las que se resumen de forma vinculante los contenidos esenciales de la fe.
CRISMA (del griego chrisma = óleo de unción, y christos = el ungido): El crisma es un óleo hecho con una mezcla de aceite de oliva y resina balsámica. En la mañana del Jueves Santo el obispo lo consagra, para que sea empleado en el Bautismo, la Confirmación y la ordenación de sacerdotes y obispos, así como para la consagración de altares y campanas. El aceite es “símbolo de alegría, fuerza y salud. Las personas ungidas con el crisma deben difundir el «buen olor de Cristo» (2 Cor 2,15).
CUSTODIA Ostensorio sagrado, en el cual se muestra a los fieles a Cristo en la forma del pan eucarístico para su adoración.
DECÁLOGO («diez palabras», del griego deka = diez, y logos = palabra). Los diez mandamientos son el resumen central de las reglas fundamentales del comportamiento humano en el Antiguo Testamento. Tanto judíos como cristianos se orientan según este texto fundamental.

