lunes, 23 de enero de 2023

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 23 DE ENERO DE 2023

  Mc 3,22-30: Satanás está perdido.


En aquel tiempo, los escribas que habían bajado de Jerusalén decían:

«Tiene dentro a Belzebú y expulsa a los demonios con el poder del jefe de los demonios».

Él los invitó a acercarse y les hablaba en parábolas:

«¿Cómo va a echar Satanás a Satanás? Un reino dividido internamente no puede subsistir; una familia dividida no puede subsistir. Si Satanás se rebela contra sí mismo, para hacerse la guerra, no puede subsistir, está perdido. Nadie puede meterse en casa de un hombre forzudo para arramblar con su ajuar, si primero no lo ata; entonces podrá arramblar con la casa.

En verdad os digo, todo se les podrá perdonar a los hombres: los pecados y cualquier blasfemia que digan; pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo no tendrá perdón jamás, cargará con su pecado para siempre».

Se refería a los que decían que tenía dentro un espíritu inmundo.




Los escribas murmuran contra Jesús, lo acusan de algo muy grave. Y en general es evidente cuando alguien actúa a favor del diablo o a favor de Dios: el que hace el bien o el que hace el mal; el que va contra el bien o el que va contra el mal. Podemos determinar fácilmente que aquél que hace el mal o el que va contra el bien es alguien llevado por el espíritu de Belzebú. Pero no es el caso de Jesús.


Sin embargo, no todos los que hacen el bien, lo hacen llevado por el espíritu del bien; ni todos los que van contra el mal. Ese es el caso de los escribas y nuestro cuando estamos empecinados en que se haga lo que queremos. 


Por eso, Jesús, habla del pecado contra el Espíritu Santo, porque es Él, el que nos lleva por el camino del bien y de Dios. 

"Según esta exégesis la «blasfemia» no consiste en el hecho de ofender con palabras al Espíritu Santo; consiste, por el contrario, en el rechazo de aceptar la salvación que Dios ofrece al hombre por medio del Espíritu Santo, que actúa en virtud del sacrificio de la Cruz. Si el hombre rechaza aquel «convencer sobre el pecado», que proviene del Espíritu Santo y tiene un carácter salvífico, rechaza a la vez la «venida» del Paráclito aquella «venida» que se ha realizado en el misterio pascual, en la unidad mediante la fuerza redentora de la Sangre de Cristo. La Sangre que «purifica de las obras muertas nuestra conciencia».


Sabemos que un fruto de esta purificación es la remisión de los pecados. Por tanto, el que rechaza el Espíritu y la Sangre permanece en las «obras muertas», o sea en el pecado. Y la blasfemia contra el Espíritu Santo consiste precisamente en el rechazo radical de aceptar esta remisión, de la que el mismo Espíritu es el íntimo dispensador y que presupone la verdadera conversión obrada por él en la conciencia. Si Jesús afirma que la blasfemia contra el Espíritu Santo no puede ser perdonada ni en esta vida ni en la futura, es porque esta «no-remisión» está unida, como causa suya, a la «no-penitencia», es decir al rechazo radical del convertirse. Lo que significa el rechazo de acudir a las fuentes de la Redención, las cuales, sin embargo, quedan «siempre» abiertas en la economía de la salvación, en la que se realiza la misión del Espíritu Santo. El Paráclito tiene el poder infinito de sacar de estas fuentes: «recibirá de lo mío», dijo Jesús. De este modo el Espíritu completa en las almas la obra de la Redención realizada por Cristo, distribuyendo sus frutos. Ahora bien la blasfemia contra el Espíritu Santo es el pecado cometido por el hombre, que reivindica un pretendido «derecho de perseverar en el mal» —en cualquier pecado— y rechaza así la Redención. El hombre encerrado en el pecado, haciendo imposible por su parte la conversión y, por consiguiente, también la remisión de sus pecados, que considera no esencial o sin importancia para su vida. Esta es una condición de ruina espiritual, dado que la blasfemia contra el Espíritu Santo no permite al hombre salir de su autoprisión y abrirse a las fuentes divinas de la purificación de las conciencias y remisión de los pecados". (Juan Pablo II. Carta encíclica Dominum et vivificantem, n. 46, 18-05-198)


SEMANA DE ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS


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REFLEXIONES BÍBLICAS Y ORACIONES PARA EL OCTAVARIO


DÍA 6: Lo que hicisteis con uno de estos mis pequeños... a mí me lo hicisteis 


Lecturas

 

Ez 34, 15-20 Buscaré a las ovejas perdidas y haré volver a las descarria- das; vendaré a las heridas y robusteceré a las débiles. 


Mt 25, 31-40 Os aseguro que todo lo que hayáis hecho en favor del más pequeño de mis hermanos, a mí me lo habéis hecho. 


Reflexión 


En el Evangelio de Mateo, se nos recuerda que no podemos separar nues- tro amor a Dios del amor a los demás. Amamos a Dios cuando alimenta- mos al hambriento, damos de beber al sediento, acogemos al extranjero, vestimos al desnudo, cuidamos al enfermo y visitamos al encarcelado. Cuando cuidamos y servimos al «más pequeño de mis hermanos», esta- mos cuidando y sirviendo a Cristo mismo. 

Los años 2020 y 2021 hicieron visible el inmenso sufrimiento entre los miembros de la familia de Dios. La pandemia mundial de Covid-19, junto con las disparidades económicas, educativas y ambientales, nos impactó de tal manera que se necesitarán décadas para la recuperación. Expuso el sufrimiento individual y colectivo en todo el mundo y unió a los cris- tianos en amor, empatía y solidaridad. Mientras tanto, en Minnesota, el asesinato de George Floyd por el oficial de policía Derek Chauvin puso de manifiesto la continua injusticia racial. El grito de Floyd de «no puedo respirar» también fue el grito de muchos que sufren bajo el peso de la pandemia y la opresión. 

Dios nos llama a honrar la sacralidad y la dignidad de cada miembro de la familia de Dios. Cuidar, servir y amar a los demás no muestra quié- nes son ellos, sino quiénes somos nosotros. Como cristianos, debemos estar unidos en nuestra responsabilidad de amar y cuidar a los demás, pues nosotros mismos somos cuidados y amados por Dios. Al hacerlo, compartimos nuestra fe en las obras al servicio del mundo. 


Unidad cristiana 


El profeta Ezequiel describe a Dios, el Señor, como un pastor que cuida del rebaño reuniendo a los que se han desviado y vendando a los heridos. La unidad es el deseo del Padre para su pueblo y él continúa congregan- do en esta unidad, para que todos sean un mismo rebaño por la acción del Espíritu Santo. Por la oración nos abrimos para acoger al Espíritu que restaura la unidad de todos los bautizados. 


Desafío 


¿Cómo son invisibles los «más pequeños» para ti o tu iglesia? ¿Cómo pueden nuestras Iglesias trabajar juntas para cuidar y servir a «los más pequeños»? 



 

Oración 


Dios de amor, te damos gracias por tu infinito cuidado y amor hacia no- sotros.
Ayúdanos a cantar cantos de redención.
Abre nuestros corazones para recibir tu amor y extiende tu compasión sobre toda la familia humana. 

Te lo pedimos en el nombre de Jesús. Amén. 

martes, 17 de enero de 2023

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 20 DE ENERO DE 2023

 Mc 3,13-19: Llamó a los que quiso para que estuvieran con él.


En aquel tiempo, Jesús subió al monte, llamó a los que quiso y se fueron con él.

E instituyó doce para que estuvieran con él y para enviarlos a predicar, y que tuvieran autoridad para expulsar a los demonios:

Simón, a quien puso el nombre de Pedro, Santiago el de Zebedeo, y Juan, el hermano de Santiago, a quienes puso el nombre de Boanerges, es decir, los hijos del trueno, Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago el de Alfeo, Tadeo, Simón el de Caná y Judas Iscariote, el que lo entregó.



Llamó a los que quiso para que estuvieran con él. Comienza Jesús a llamar de entre sus seguidores. Para que vivan con él, lo conozcan, lo observen, aprendan de él. 


Aquí está la clave inicial: Jesús llama para que estén con él. Estar con él es la condición sine qua non, para poder ser su testigo, su apóstol. Yo diría también para poder ser cristiano.


Y que suerte tenemos de poder vivir con él, contemplarlo de cerca. Escuchar su voz, oír su respiración…


Pero muchas veces, pretendemos ser altavoz sin pilas, porque pretendemos anunciarlo a Él sin haber estado con Él.


No nos olvidemos, la llamada se alimenta del encuentro con el Maestro.


SEMANA DE ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS




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REFLEXIONES BÍBLICAS Y ORACIONES PARA EL OCTAVARIO


DÍA 3: Haz justicia, ama la misericordia, camina humildemente


Lecturas


Mi 6, 6-8


Mc 10, 17-31


Reflexión


Un nosotros, no un yo. El profeta advierte al pueblo lo que significa fidelidad a la alianza con Dios: «Lo que el Señor exige de ti, tan solo respetar el derecho, practicar con amor la misericordia y caminar humildemente con tu Dios». En hebreo bíblico, la justicia y la bondad (misericordia) no son diferentes u opuestas entre sí. De hecho, están unidas en una sola palabra, mishpat. Dios nos ha mostrado lo que es bueno, pidiéndonos que practiquemos la justicia amando la bondad y caminando humildemente con tu Dios. Caminar humildemente con Dios significa caminar junto a los demás y, por lo tanto, no se trata solo de algo individual: mi caminar, mi amor.


El amor al que Dios nos invita es siempre un amor que nos reúne en comunión: un nosotros, no un yo. Esta perspectiva marca la diferencia en el modo de «practicar la justicia». Como cristianos, actuamos con justicia para manifestar la presencia del reino de Dios en el mundo y, de esta manera, invitar a otros a entrar en este espacio de la bondad del amor de Dios. En el reino de Dios todos somos amados por igual como hijos de Dios, y como Iglesia de Dios estamos llamados a amarnos unos a otros como hermanos y hermanas e invitar a otros a participar de ese amor.


Lo que el Señor exige de ti, ser mortal, tan solo respetar el derecho, practicar con amor la misericordia y caminar humildemente con tu Dios.


Maestro bueno, ¿qué he de hacer para alcanzar la vida eterna?

Practicar la justicia, amar la bondad y caminar humildemente con nuestro Dios es una llamada para todos los cristianos a trabajar juntos dando testimonio del reino de Dios en nuestras comunidades: como un nosotros, no como un yo.


Unidad cristiana


«Caminar humildemente» fue el gran desafío del joven rico que le preguntó a Jesús qué debía hacer para heredar la vida eterna. Había obedecido todos los mandamientos desde su juventud, pero no podía dar el paso para unirse a los discípulos de Jesús debido a su riqueza; estaba en deuda con sus posesiones. Qué difícil es para los cristianos soltar aquello que consideramos nuestras riquezas, que nos alejan de una riqueza mayor, la de unirnos a los discípulos de Jesús en la unidad de los cristianos.


Desafío


¿Cómo pueden nuestras Iglesias responder mejor a las necesidades de nuestros prójimos más vulnerables? ¿Cómo podemos hacer para que cada voz sea respetada en nuestras comunidades?


Oración


Dios de amor y misericordia, Ensancha nuestra mirada para que podmos comprender la misión a la que estamos llamados junto a nuestros hermanos y hermanas cristianas, de manera que mostremos la justicia y la bondad misericordiosa de tu reino. Ayúdanos a acoger a nuestros prójimos como tu Hijo nos acogió. Ayúdanos a ser más generosos al dar testimonio de la gracia que nos has concedido por tu liberalidad.

Por Cristo, nuestro Señor. Amén.

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 19 DE ENERO DE 2023

 Mc 3,7-12: Los espíritus inmundos gritaban: "Tú eres el Hijo de Dios", pero él les prohibía que lo diesen a conocer.


En aquel tiempo, Jesús se retiró con sus discípulos a la orilla del lago, y lo siguió una muchedumbre de Galilea. Al enterarse de las cosas que hacia, acudía mucha gente de Judea, de Jerusalén y de Idumea, de la Transjordania, de las cercanías de Tiro y Sidón. Encargó a sus discípulos que le tuviesen preparada una lancha, no lo fuera a estrujar el gentío. Como había curado a muchos, todos los que sufrían de algo se le echaban encima para tocarlo. Cuando lo veían, hasta los espíritus inmundos se postraban ante él, gritando: «Tú eres el Hijo de Dios.» Pero él les prohibía severamente que lo diesen a conocer.


Al comienzo de su vida pública, este enseñar nuevo, con autoridad y los milagros que hace, atrae a muchedumbres. Sin embargo, sólo los espíritus inmundos sabían quién es.

De manera sencilla, me pregunto por qué sigo a Jesús. 

¿Sigo a Jesús porque me encandila su manera de hablar y actuar?. Esto puede ser un primer nivel de seguimiento. 

¿Sigo a Jesús porque me puede ayudar en lo que necesito?

Estamos comenzando este tiempo ordinario. Aunque comenzó diciendo: “se ha cumplido el plazo”; conviene que vayamos poco a poco, contemplando a Jesús, sus palabras, gestos, miradas, para que podamos acceder a Dios. Pero tengamos como horizonte que tenemos que llegar al reconocimiento de su divinidad y postrarnos ante Él, como hicieron los espíritus inmundos.


SEMANA DE ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS




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REFLEXIONES BÍBLICAS Y ORACIONES PARA EL OCTAVARIO


DÍA 2: Cuando se hace justicia...


Prov 21, 13-15 Cuando se cumple el derecho, el justo se alegra y los malhechores se echan a temblar.



Mt 23, 23-25 No se preocupan de lo más importante de la ley, que es la justicia, la misericordia y la fe.


Reflexión 


Desde el principio, el libro de Proverbios se propone dar a conocer la sabiduría y la educación en «justicia, derecho y honradez» (1, 3). A través de sus oráculos de sabiduría, la llamada a actuar con justicia y a buscar la justicia es un estribillo constante que todos comparten y afirman ri- gurosamente, siendo más agradable a Dios que cualquier sacrificio. En una sola frase, que es una perla de sabiduría, el orador testifica que los justos se regocijan cuando se hace justicia. Pero la justicia molesta a quie- nes practican la iniquidad. Los cristianos, allende sus separaciones, deben estar unidos en alegría cuando se hace justicia, y han de estar preparados cuando la práctica de la justicia conlleve la oposición de los demás. Cuando hacemos lo que el Señor nos pide y nos atrevemos a buscar la justicia, podemos encontrarnos insertos en un torbellino de resistencia y oposición a cualquier intento de hacer las cosas bien en favor de los más vulnerables que se encuentran entre nosotros.


Aquellos que se benefician de los sistemas y estructuras respaldadas por la idea de la supremacía de los blancos y otras ideologías como el sistema de castas o el «patriarcado», pondrán impedimentos a la justicia, incluso ejerciendo la violencia. Pero buscar la justicia es golpear el corazón de los poderosos, abriendo espacio para la recta y estable sabiduría de Dios en un mundo que se muestra con frecuencia impasible ante el sufrimiento. Aun así, hay alegría cuando se actúa con justicia. Hay gozo cuando se afirma que «la vida de los negros importa» y se persigue que se haga justicia con aquellos que son oprimidos, sometidos y explotados, que son los preferidos de Dios.


Hay alegría en la búsqueda de la reconciliación con otros cristianos, pues de esa manera podemos servir mejor a la proclamación del reino. Dejemos que esa alegría se manifieste a través de nuestras experiencias compartidas de la presencia de Dios en comunidad, en aquellos espacios conocidos y desconocidos donde descubrimos a Dios caminando con nosotros hacia la salvación, la reconciliación y la unidad en Cristo.


Unidad cristiana


Los líderes religiosos a los que Jesús se dirige en el pasaje del Evangelio se han acostumbrado y se han acomodado a las injusticias del mundo. Se sienten a gusto cumpliendo los preceptos religiosos del diezmo de la menta, el eneldo y el comino, pero descuidan las exigencias más importantes y más desestabilizadoras de la justicia, la misericordia y la fidelidad. Del mismo modo, los cristianos nos hemos acostumbrado y acomodado a las divisiones que se dan entre nosotros. Somos fieles, en gran parte, a la observancia de los preceptos religiosos, pero descuidamos el desafiante deseo del Señor de que todos sus discípulos sean uno.


Desafío


¿Cómo pueden las congregaciones locales apoyarse mutuamente para resistir la oposición que puede derivarse de obrar con justicia?


Oración


Dios, tú eres la fuente de nuestra sabiduría. Te pedimos sabiduría y coraje para obrar con justicia y para enderezar aquello que está errado en nuestro mundo; te pedimos sabiduría y coraje para crecer en la unidad de tu Hijo, Jesucristo, que contigo y el Espíritu Santo, reina por los siglos de los siglos. Amén. 

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 18 DE ENERO DE 2023

 Mc 3,1-6: ¿Está permitido en sábado salvarle la vida a un hombre o dejarlo morir?


En aquel tiempo, Jesús entró otra vez en la sinagoga y había allí un hombre que tenía una mano paralizada. Lo estaban observando, para ver si lo curaba en sábado y acusarlo.

Entonces le dice al hombre que tenía la mano paralizada: «Levántate y ponte ahí en medio.»

Y a ellos les pregunta:

«¿Qué está permitido en sábado?, ¿hacer lo bueno o lo malo?, ¿salvarle la vida a un hombre o dejarlo morir?»

Ellos callaban. Echando en torno una mirada de ira y dolido por la dureza de su corazón, dice al hombre:

«Extiende la mano.»

La extendió y su mano quedó restablecida.

En cuanto salieron, los fariseos se confabularon con los herodianos para acabar con él.


En el texto de hoy vemos como Jesús cura a un hombre que tiene parálisis en un bazo.

Pero lo importante, no es la curación en sí, sino la idea, la concepción que está subyaciendo. Llevamos varios días en los que se plantean preguntas con contenido parecido.

Ya solo la pregunta que le hacen a Jesús, demuestra la parálisis. De manera que la parálisis en realidad no es en esta persona, sino de los que estaban al acecho, para “acusarlo”. 

Hoy hablamos de parálisis cerebral. Y yo me atrevo a añadir, parálisis afectiva, parálisis social, parálisis espiritual.

Puede ser un día en el que pensemos, lo pongamos en Dios, cuáles son mis parálisis. 


SEMANA DE ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS




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REFLEXIONES BÍBLICAS Y ORACIONES PARA EL OCTAVARIO


DÍA 1: Aprended a hacer el bien


Is 1, 12-18 Aprended a hacer el bien, tomad decisiones justas, restableced al oprimido, haced justicia al huérfano, defended la causa de la viuda.

Lc 10, 25-36 Le preguntó a Jesús: «¿Y quién es mi prójimo?».


Reflexión

Según Isaías, Dios quiere que Judá no solo practique la justicia, sino que abrace el principio de hacer siempre el bien. Dios quiere que no solo cuidemos a los huérfanos y las viudas, sino que obremos con justicia y busquemos el bien para ellos y para cualquier persona marginada por la sociedad. La palabra hebrea para bien es yaw-tab’ y significa estar contento, alegre, ser agradable, hacer el bien, hacer algo hermoso.

Ser cristiano significa ser discípulo. Todos los cristianos están bajo la Palabra de Dios, aprendiendo juntos lo que es hacer el bien, y quiénes son los necesitados de solidaridad. A medida que la sociedad se vuelve más indiferente ante las necesidades de los demás, nosotros, como hijos de Dios, debemos aprender a hacer nuestra la causa de nuestros hermanos y hermanas oprimidos diciendo la verdad a los poderosos y, si es necesario, defendiéndolos para que puedan vivir en paz y con justicia. ¡Haciendo esto siempre actuamos con justicia!

Nuestro empeño en erradicar el pecado del racismo para poder ser sanados requiere de nosotros que estemos preparados y dispuestos para entrar en relación con nuestras hermanas y hermanos cristianos.


Unidad cristiana


Un doctor de la ley le preguntó a Jesús: «¿Y quién es mi prójimo?». La respuesta de Jesús exige de nosotros que miremos por encima de las divisiones por motivos religiosos, tribales o nacionalistas para poder reconocer a nuestro prójimo necesitado. Los cristianos también deben ver más allá de estas divisiones que existen dentro de la familia cristiana para reconocer y amar a nuestros hermanos y hermanas en Cristo.


Desafío


¿Quiénes son los marginados u oprimidos en tu sociedad? ¿Cómo podrían las Iglesias caminar juntas con estos hermanos y hermanas, responder a sus necesidades y hablar en su nombre?


Oración

Señor, llamaste a tu pueblo de la esclavitud a la libertad, danos fuerza y coraje para salir al encuentro de aquellos que están necesitados de justicia. Permítenos ver esta necesidad y proporcionar ayuda, y, a través de tu Espíritu Santo, reúnenos en el único redil de Jesucristo, nuestro pastor. Amén. 

lunes, 16 de enero de 2023

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 17 DE ENERO DE 2023

  Mc 2, 23-28: El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado.

Sucedió que un sábado Jesús atravesaba un sembrado, y sus discípulos, mientras caminaban, iban arrancando espigas. 

Los fariseos le preguntan: 

«Mira, ¿por qué hacen en sábado lo que no está permitido?». 

Él les responde: 

«¿No habéis leído nunca lo que hizo David, cuando él y sus hombres se vieron faltos y con hambre, cómo entró en la casa de Dios, en tiempo del sumo sacerdote Abiatar, comió de los panes de la proposición, que solo está permitido comer a los sacerdotes, y se los dio también a quienes estaban con él?». 

Y les decía: 

«El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado; así que el Hijo del hombre es señor también del sábado».


Ayer los fariseos se metían contra el ayuno y hoy contra el sábado. Parece que Jesús cuestiona todas las tradiciones que tenían los judíos. Todas las instituciones puestas en cuestión, en favor del plan global de salvación que tenía el Padre.


Es lo que se nos pide ahora a nosotros en favor de la misión. Revisar nuestras instituciones, horarios, espacios. Que todo tenga la orientación misionera. El problema es que nos puede pasar como a los fariseos, que nos quedamos en debates inútiles y perdemos el tiempo y las fuerzas en ello y no en lo importante, en lo que realmente vale, en el centro del evangelio. 

VIGILIA DE LOS MÁRTIRES DE TAZACORTE. MES DE ENERO DE 2023

 







 VIGILIA MISIONERA DE ENERO

INFANCIA MISIONERA

UNO PARA TODOS Y TODOS PARA ÉL


MONICIÓN DE ENTRADA


En un mundo dividido por el odio, las guerras, las diferencias y las envidias, los cristianos mantenemos la unidad. Nos ayudamos, nos perdonamos y mostramos a la gente que otro mundo es posible. Tenemos una responsabilidad con nuestros hermanos y todos somos indispensables para Dios. Jesús escogió a los apóstoles, todos muy diferentes. Hoy, Jesús sigue escogiendo a personas como tú y como yo. Cada uno de nuestros nombres está escrito en la “lista”. Él te ha llamado y te ha escogido a ti. 



EXPOSICIÓN AL SANTÍSIMO

ORACIÓN INFANCIA MISIONERA


Querido Jesús, eres "uno para todos"

y somos "todos para Ti”


Siendo como somos,

todos diferentes,

queremos estar siempre unidos,

cuidándonos unos a otros,

acompañando y ayudando

al que está más triste y solo.


Nuestra familia, la Iglesia,

quiere seguir creciendo más

para que todos los niños sepan

lo mucho que los estás

queriendo.


Cuídanos siempre, Jesús,

para poder anunciar

en cualquier rincón del mundo:

“¡Jesús te está esperando

para poderte abrazar!”

Amén..


SALMO A DOS COROS

Efesios 1, 3-10: El Dios Salvador


Ant: Cuando llegó el momento culminante, Dios recapituló todas las cosas en Cristo.


Bendito sea Dios,

Padre de nuestro Señor Jesucristo,

que nos ha bendecido en la persona de Cristo

con toda clase de bienes espirituales y celestiales.


Él nos eligió en la persona de Cristo,

antes de crear el mundo,

para que fuésemos santos

e irreprochables ante Él por el amor.


Él nos ha destinado en la persona de Cristo,

por pura iniciativa suya,

a ser sus hijos,

para que la gloria de su gracia,

que tan generosamente nos ha concedido

en su querido Hijo,

redunde en alabanza suya.


Por este Hijo, por su sangre,

hemos recibido la redención,

el perdón de los pecados.

El tesoro de su gracia, sabiduría y prudencia

ha sido un derroche para con nosotros,

dándonos a conocer el misterio de su voluntad.


Este es el plan

que había proyectado realizar por Cristo

cuando llegase el momento culminante:

recapitular en Cristo todas las cosas

del cielo y de la tierra.


Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

Como era en el principio, ahora y siempre,

por los siglos de los siglos. Amén.


Ant: Cuando llegó el momento culminante, Dios recapituló todas las cosas en Cristo.



LECTOR 1 Tes 2, 13


No cesamos de dar gracias a Dios, porque al recibir la palabra de Dios, que os predicamos, la acogisteis no como palabra de hombre, sino, cual es en verdad, como palabra de Dios, que permanece operante en vosotros los creyentes.


REFLEXIÓN


SIGNO










Ant: Proclama mi alma la grandeza del Señor, porque Dios ha mirado mi humillación.

†

(se hace la señal de la cruz mientras se comienza a recitar)


Proclama mi alma la grandeza del Señor,

se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;

porque ha mirado la humillación de su esclava.


Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,

porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:

su nombre es santo,

y su misericordia llega a sus fieles

de generación en generación.


Él hace proezas con su brazo:

dispersa a los soberbios de corazón,

derriba del trono a los poderosos

y enaltece a los humildes,

a los hambrientos los colma de bienes

y a los ricos los despide vacíos.


Auxilia a Israel, su siervo,

acordándose de la misericordia

-como lo había prometido a nuestros padres-

en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.


Gloria al Padre…


Ant: Proclama mi alma la grandeza del Señor, porque Dios ha mirado mi humillación.

PETICIONES

Presidente:

Invoquemos al Señor bajo la intercesión de nuestros Beatos mártires. Por eso respondemos diciendo a cada petición: 


Beatos Mártires de Tazacorte intercedan ante Dios.

 

Un Lector (o varios):


1. Por la Iglesia que peregrina en las islas Canarias, por sus pastores; los obispos y sacerdotes, especialmente aquellos cuyas parroquias han sido afectadas por el volcán, para que siempre sigan estando junto al pueblo que sufre como manifestación de la cercanía y consuelo del Buen Pastor. OREMOS.


2. Por las personas afectadas del volcán, para que el Señor las proteja del pesimismo y les dé fortaleza para afrontar, con paciencia y esperanza, esta tribulación que están padeciendo, les conceda consuelo en su aflicción; y que, en esta difícil situación, sientan la cercanía y la ayuda por parte de toda la sociedad. OREMOS:


3. Por la Iglesia de Ucrania y por todas las personas afectadas. Por las personas que han muerto en esta guerra. Por los dirigentes, en especial por el que ha perpetrado esta barbarie, para que recapacite y pare el conflicto. OREMOS:


4. Por nuestros misioneros y misioneras que trabajan por predicar a Cristo, para que no dejen de compartir su vida con aquellos a quienes han sido enviados y sientan el aliento de nuestra solidaridad. OREMOS.


5. Por todos nosotros reunidos en esta Vigilia de Oración, para que no dejemos de manifestar con gestos de caridad y oración confiada nuestra comunión fraterna con los afectados por la erupción volcánica. OREMOS: 


Padrenuestro


ORACIÓN DE LOS MÁRTIRES

Oh Dios, que otorgaste una constancia invencible en la fe a los bienaventurados Ignacio de Azevedo y Compañeros mártires, te rogamos nos concedas que, robustecidos con tan sublimes ejemplos, imitemos el amor de su caridad y podamos participar su gloria en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén 

domingo, 15 de enero de 2023

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 16 DE ENERO DE 2023

  Mc 2,18-22: El novio está con ellos.

En aquel tiempo, los discípulos de Juan y los fariseos estaban de ayuno. Vinieron unos y le preguntaron a Jesús:

-«Los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos ayunan. ¿Por qué los tuyos no?»

Jesús les contestó:

-«¿Es que pueden ayunar los amigos del novio, mientras el novio está con ellos? Mientras tienen al novio con ellos, no pueden ayunar. Llegará un día en que se lleven al novio; aquel día si que ayunarán. Nadie le echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto, lo nuevo de lo viejo, y deja un roto peor. Nadie echa vino nuevo en odres viejos; porque revienta los odres, y se pierden el vino y los odres; a vino nuevo, odres nuevos.»


Ayer, en la homilía me basaba en que ser cristiano es seguir Jesús.

Hoy el evangelio nos presenta a Jesús como la novedad, el vino nuevo.


Es la novedad porque ahora a Dios no se le teme, sino se le ama. Es el amigo, es el novio, es el vino nuevo.

Es la novedad porque ahora, ser religioso no es cumplir normas, rutinas, costumbres, sino acoger en mi corazón a Jesús, 


Si no, corremos el riesgo de que se reviente la vida cristiana, que simplemente será un cumplimiento de tradiciones, o rutinas buenas, pero que no dan vida.