viernes, 6 de enero de 2023

HOMILÍA EN EL BAUTISMO DEL SEÑOR 2023

 BAUTISMO DEL SEÑOR 2023


Hemos venido de celebrar la Epifanía y decíamos que es manifestación de Dios en Jesús a los pueblos gentiles. En este caso, el Bautismo es una Teofanía (manifestación de Dios). Epifanía tiene un aspecto cristológico y Teofanía un matiz trinitario.


También decíamos que Jesús hace nuevas todas las cosas (como nos anticipa Isaías), y el significado de los dones se ha visto cambiado diametralmente por el contrario.


En esta dinámica y siguiendo a Mateo, Jesús se presenta ante Juan para bautizarse, viniendo de Galilea. Ante la negativa propia de Juan a bautizarlo, Jesús afirma: “conviene que cumplamos toda justicia”. 

Esta expresión resulta controvertida, dado que no es justo o propio que el más chico bautice al más grande. Lo normal es que Jesús bautizara a Juan.

Además, Jesús no tenía falta de ser bautizado. 

¿A qué se refiere?

Aquí vemos el tema central del evangelio de Mateo: Jesús es el cumplidor de la voluntad de Dios y también de las promesas de Dios.

Sacamos dos consecuencias:

  1. La voluntad de Dios es claramente con los pequeños y los pecadores. Tanto es así, que el Hijo de Dios, se pone en su fila. Es una voluntad de salvación. No sólo de compañía. Por tanto, es una voluntad activa. Busquemos en nosotros y convenzámonos que Dios tiene una intención clara a los más pequeños. Sintámonos objeto de su intención, de su querer y de su deseo.
  2. Jesús es el cumplidor de Dios. En ello, va el primero y le llevará a la muerte. Pero también a nuestra salvación. Por ello, el camino de nuestra vida es cumplir también la voluntad de Dios. ¿Qué quieres de mi?. Debe ser casi como el respirar. En todo acontecimiento, en cada momento. Nuestra jaculatoria, no como una rutina, sino como una confirmación y una luz en cada momento. Así no perdemos el “tino cristiano” que es estar siguiendo su voluntad. Por ello, luego la voz del cielo dijo: tú eres mi hijo en quien me complazco. 

Por ello, por un lado, agradezcamos a Dios su intención para con nosotros, los pequeños; y por otro lado, pongámonos en la senda del cumplimiento de la voluntad de Dios, como el ritmo normal de nuestra vida. 

miércoles, 4 de enero de 2023

HOMILÍA EN LA EPIFANÍA 2023

 Celebramos la Epifanía del Señor. Ésta Epifanía se repite en nuestro mundo, en nuestros días, porque todo lo que sale en el evangelio, es como una semilla que se repite continuamente. 


Veamos el relato y me fijaré en dos detalles solamente: lo decisivo que es la guía de Dios, y los dones dados a Jesús.


Comienza el texto situando la escena y los personajes: Jesús, Herodes y los magos. Y aquí empiezan una serie de despropósitos como el que los magos vayan a Herodes a preguntar (habían perdido la estrella), se sobresalta Herodes y toda Jerusalén. Posteriormente convoca a los sumos sacerdotes y escribas (que serán los que luego condenarán a Jesús), y en medio de esa ciclogénesis explosiva, al ponerse en camino, comenzó a guiar de nuevo la estrella. Mateo quiere resaltar, en medio de todo ésto, lo decisivo es la guía de Dios. 


Estos magos pueden representar a tantos de nosotros que buscamos a Jesús, y vamos encaminados, pero luego lo podemos perder. Y en ese ir y venir, si nuestro corazón lo ansía de veras, Dios nos lo mostrará de nuevo, volverá a iluminarnos y a guiarnos. Sólo tenemos que tener algo de paciencia, esperar, porque Dios siempre nos está iluminando.

Puede pasarnos que la situación nos despiste, nos aturda, nos abrume, nos desoriente, pero tenemos que volver a partir, a volver a la senda anterior y seguir caminando con la mirada en el deseo de nuestro corazón. El Papa dijo el año pasado: Este es su secreto interior: saber desear […] Sí, porque Dios nos ha hecho así: amasados de deseo; orientados, como los magos, hacia las estrellas. Podemos decir, sin exagerar, que nosotros somos lo que deseamos. Porque son los deseos los que ensanchan nuestra mirada e impulsan la vida a ir más allá: más allá de las barreras de la rutina, más allá de una vida embotada en el consumo, más allá de una fe repetitiva y cansada, más allá del miedo de arriesgarnos, de comprometernos por los demás y por el bien.


Quisiera también comentar sobre los dones, regalos absolutos y significativos y paradójicos, porque él cambiará las tornas:


El oro para representar la riqueza, pero en Jesús su riqueza es pobreza, miseria. Su poder es el servicio. Su arma el amor. Después de Jesús la riqueza ya no será el dinero, el poseer, el tener, sino el despojarse de todo, porque nuestra mayor riqueza es el compartir, el regalarse, el donarse, el liberarse.


El incienso que representa la divinidad, lo sagrado, la santidad. En aquel tiempo, todo ello era separación, distinción. Sin embargo, están adorando a un Dios que se hace hombre. Por ello, la santidad, la sacralidad, la divinidad no se diferencia de lo mundano en el sentido más pleno de la palabra. “Tanto amó Dios al mundo, que le envió a su Hijo”. Por ello, lo más sagrado es lo más mundano (que no mundanidad). “Los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo. Nada hay verdaderamente humano que no encuentre eco en su corazón” GS 1


La mirra representa la muerte, y Jesús es el que puede vencer la muerte. La muerte no tiene dominio sobre él… pero murió. Dios lo vemos como el todopoderoso, así decimos en el Credo. Sin embargo, Jesús es el frágil, naciendo frágil y muriendo frágil. La debilidad y la fragilidad es también manifestación de Dios. Es más, se manifiesta más ahí que en el poder. 


Seamos como los magos y busquemos a Dios, busquemos su estrella, difícil muchas veces de ver, también para los magos. Busquémoosla en la pobreza, en la fragilidad y en el mundo. Ésta es la Epifanía que Jesús quiere que descubramos, y será la que nos cambie la vida, porque lo veremos tal cual es.

INGRESOS Y GASTOS MES DE DICIEMBRE 2022

 



HOJA PARROQUIAL. DOMINGO. BAUTISMO DEL SEÑOR. CICLO A

   




  HOJA PARROQUIAL


7 y 8 de Enero de 2023
Domingo. Bautisimo del Señor. Ciclo A.


Parroquias de Tazacorte y Ntra. Sra. de Fátima en Tijarafe

Textos tomados de la página web de los dominicos en España. Dibujos obra de Fano.


“Apenas se bautizó Jesús, el Espíritu se posó sobre él”



   Estamos ante una nueva manifestación de Jesús, que ha recibido la tarea de traer el amor de Dios al mundo. En su bautismo ya adulto, se encuentra con Juan, un hecho muy importante que nos cuentan todos los evangelistas. Dios presenta a su Hijo Amado, habilitado para ponerse al servicio de la humanidad, marcando sus diferencias con Juan, pues ni va al desierto solitario, ni sigue su movimiento, ni vuelve a sus trabajos, sino que su vida mesiánica va a discurrir por otros caminos manifestativos más explícitos y difíciles: va a priorizar el anuncio del evangelio, de un Dios que quiere a todos y además felices, en el mundo desierto de valores.


    El paso por el Jordán para el pueblo de Israel significó dejar el desierto para entrar en el valle, paso de la aridez a la fertilidad; del hambre a la abundancia; de la extranjería a ser pueblo, de la esclavitud a la libertad. Estar a un lado o a otro del rio era ser una persona u otra, disfrutar de una u otra realidad, ser o no comunidad, conocer o no a Dios.


    El rito del agua de Juan no va a ser decisivo para él, lo que le va a marcar para toda la vida es el Espíritu de Dios, su experiencia de un Dios Padre Bueno, del que se siente Hijo sin poder dejar de traslucir tanto amor como su Padre le ha manifestado. El Espíritu de Dios es el aliento que crea, recrea y sostiene la vida; es la fuerza que transforma a los vivientes; fuerza amorosa que genera lo mejor para sus hijos e hijas. Por eso va pasar por el mundo haciendo el bien: curando la vida, las formas de vivir y pensar; bendiciendo, ofreciendo, regalando, construyendo y no juzgando ni condenando; liberando de todo aquello que esclaviza y deshumaniza.









LECTURAS


Primera lectura del profeta de Isaías 42, 1-4. 6-7


Esto dice el Señor:
«Mirad a mi siervo, a quien sostengo;
mi elegido, en quien me complazco.
He puesto mi espíritu sobre él,
manifestará la justicia a las naciones.
No gritará, no clamará,
no voceará por las calles.
La caña cascada no la quebrará,
la mecha vacilante no la apagará.
Manifestará la justicia con verdad.
No vacilará ni se quebrará,
hasta implantar la justicia en el país.
En su ley esperan las islas.
Yo, el Señor,
te he llamado en mi justicia,
te cogí de la mano, te formé
e hice de ti alianza de un pueblo
y luz de las naciones,
para que abras los ojos de los ciegos,
saques a los cautivos de la cárcel,
de la prisión a los que habitan en tinieblas».


Salmo 28, 1b y 2. 3ac-4. 3b y 9c-10 R/. El Señor bendice a su pueblo con la paz


Hijos de Dios, aclamad al Señor,
aclamad la gloria del nombre del Señor,
postraos ante el Señor en el atrio sagrado. R/.


La voz del Señor sobre las aguas,
el Señor sobre las aguas torrenciales.
La voz del Señor es potente,
la voz del Señor es magnífica. R/.


El Dios de la gloria ha tronado.
En su templo un grito unánime: «¡Gloria!»
El Señor se sienta sobre las aguas del diluvio,
el Señor se sienta como rey eterno. R/.


Segunda lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 10, 34-38


En aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo:
«Ahora comprendo con toda verdad que Dios no hace acepción de personas, sino que acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que sea. Envió su palabra a los hijos de Israel, anunciando la Buena Nueva de la paz que traería Jesucristo, el Señor de todos.
Vosotros conocéis lo que sucedió en toda Judea, comenzando por Galilea, después del bautismo que predicó Juan. Me refiero a Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él».


Evangelio según san Mateo 3, 13-17


En aquel tiempo, vino Jesús desde Galilea al Jordán y se presentó a Juan para que lo bautizara.
Pero Juan intentaba disuadirlo diciéndole:
«Soy yo el que necesito que tú me bautices, ¿y tú acudes a mí?».
Jesús le contestó:
«Déjalo ahora. Conviene que así cumplamos toda justicia».
Entonces Juan se lo permitió. Apenas se bautizó Jesús, salió del agua; se abrieron los cielos y vio que el Espíritu de Dios bajaba como una paloma y se posaba sobre él.
Y vino una voz de los cielos que decía:
«Este es mi Hijo amado, en quien me complazco».


COLABORA CON TU PARROQUIA  

martes, 3 de enero de 2023

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 4 DE ENERO DE 2023

  Jn 1,35-42: Hemos encontrado al Mesías.


En aquel tiempo, estaba Juan con dos de sus discípulos y, fijándose en Jesús que pasaba, dice:

«Este es el Cordero de Dios».

Los dos discípulos oyeron sus palabras y siguieron a Jesús.

Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, les pregunta:

«¿Qué buscáis?».

Ellos le contestaron:

«Rabí (que significa Maestro), ¿dónde vives?».

Él les dijo:

«Venid y veréis».

Entonces fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día; era como la hora décima.

Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que oyeron a Juan y siguieron a Jesús; encuentra primero a su hermano Simón y le dice:

«Hemos encontrado al Mesías (que significa Cristo)».

Y lo llevó a Jesús. Jesús se le quedó mirando y le dijo:

«Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas (que se traduce: Pedro)».


La liturgia en esta semana de Navidad antes de la Epifanía nos ponen hoy este relato tan bonito y tan significativo de la vocación de Pedro. Pero sólo me quedaré o comentaré la frase a modo de título: “hemos encontrado el Mesías”.


Ayer (en la Eucaristía o Misa) comentábamos la importancia del nombre y del nombre de Jesús. El nombre es la identidad de la persona.


En el texto de hoy, en dos momentos, y en continuación con el evangelio de ayer (“éste es el cordero de Dios”), el discípulo utiliza dos títulos de Jesús: Rabí y Mesías. La primera al dirigirse a él, y la segunda al dirigirse a su hermano.


Para mí es una expresión tan significativa: 

  • hemos encontrado al que anunciaron.
  • hemos encontrado al que esperábamos
  • hemos encontrado al que nos va a salvar
  • hemos encontrado a la luz
  • hemos encontrado…


Andrés es capaz de ver en Jesús precisamente lo que significa su nombre. 

lunes, 2 de enero de 2023

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 2 DE ENERO DE 2023

 - Jn 1, 19-28. El que viene detrás de mí. 


19Y este es el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a que le preguntaran: «¿Tú quién eres?». 20Él confesó y no negó; confesó: «Yo no soy el Mesías». 21Le preguntaron: «¿Entonces, qué? ¿Eres tú Elías?». Él dijo: «No lo soy». «¿Eres tú el Profeta?». Respondió: «No». 22Y le dijeron: «¿Quién eres, para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado? ¿Qué dices de ti mismo?». 23Él contestó: «Yo soy la voz que grita en el desierto: “Allanad el camino del Señor”, como dijo el profeta Isaías». 24Entre los enviados había fariseos 25y le preguntaron: «Entonces, ¿por qué bautizas si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?». 26Juan les respondió: «Yo bautizo con agua; en medio de vosotros hay uno que no conocéis, 27el que viene detrás de mí, y al que no soy digno de desatar la correa de la sandalia». 28Esto pasaba en Betania, en la otra orilla del Jordán, donde Juan estaba bautizando. 


Preguntan a Juan ante la venida inminente del Mesías, si es él. Juan, con mucha finura y humildad lo niega, y hace la afirmación subrayada hoy: “el que viene detrás de mi”. 


Juan no quiere protagonismo, sino sólo cumplir la misión encomendada. Sabe ser un segundón, para que Jesús tenga el protagonismo. Esa es su misión, “ser telonero de Jesús”.


Ir delante puede ser duro, porque hay que preparar camino, teniendo muchas veces que abajar colinas y levantar los valles. Es saber desaparecer, y saber que vendrá detrás de mi, y yo sólo soy un instrumento.


Juan nos invita a tomar conciencia, que siempre el Señor va detrás de nosotros.

Juan nos invita a tomar conciencia que preparamos el camino del Señor.

Juan nos invita a tomar conciencia que sólo somos instrumento.

Juan nos invita a tomar conciencia que tenemos que poner al otro en contacto con Jesús.

Juan nos invita a tomar conciencia que la misión no es nuestra.

Juan nos invita a tomar conciencia que… 

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL 3 DE ENERO DE 2023

Jn 1,29-34: Este es el Cordero de Dios.


Al día siguiente, al ver Juan a Jesús que venía hacia él, exclamó:

«Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dije: "Tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo". Yo no lo conocía, pero he salido a bautizar con agua, para que sea manifestado a Israel».

Y Juan dio testimonio diciendo:

«He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: "Aquel sobre quien veas bajar el Espíritu y posarse sobre él, ese es el que bautiza con Espíritu Santo". Y yo lo he visto y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios».


Juan Bautista es capaz de “reconocer”, a Jesús como el Mesías, el Cordero de Dios. Es una mirada de fe llena del Espíritu Santo.


Después de Simeón, nadie más había sido capaz de reconocer a Jesús, ni en su pueblo en los 30 años de vida. Sólo ellos y por obra del Espíritu Santo.


Que importante es que no demos solo opiniones, sino testimonio de fe alimentada por el Espíritu Santo. Tantas personas esperan de esa luz y esperanza que la tercera persona de la santísima trinidad puede dar. 


Pidamos para que seamos capaces de poder ver y reconocer a Jesús en las situaciones de la vida. Y que ayudemos a que los otros también lo hagan y le sigan